Gakuen Darkness - Oris paradaise
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CAZADORES DE DIMENSIONES (Shonen)

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Mensaje por Invitado Miér Mayo 06, 2009 10:54 pm

si aunque no lo crean traigo a este foro un Shonen, ya que no tengo mucho tiempo para hacer Rol y no deseo que Ishi se sienta sola mientras no estoy, asi que publicare esta historia cada noche, lamento la escritura pero fue de lo primero que escribi y fue algunos años atras, asi que espero que me entiendan ya que no me queda tiempo para corregirla, tambien va dedicada a Etamn, se le quiere y muchos animos, bueno aqui les van los primeros capitulos...

CAZADORES DE DIMENSIONES

CAPITULO 1
“la llegada de un extraño”


El viento soplaba sobre el mirador del templo, la noche estaba oscura, fría y nublada, ni una sola estrella podía observarse en el cielo. Una sombra se vislumbró en la oscuridad. El sonido del rugir de una enorme bestia rompió el tranquilo silencio de la noche. Pronto la luna se vio descubierta de la nube que la cubría y su tenue luz fue iluminando lentamente el lugar, la figura de un terrible monstruo fue descubriéndose lentamente, la saliva ácida chorreaba por su boca, sus garras se adherían con fiereza al suelo, sus ojos rojos y pequeños se fijaban en un punto en la oscuridad. La luz siguió recorriendo el lugar y acercándose a la figura de alguien mucho más pequeño que no parecía inmutarse por la presencia de la enorme criatura, el cuerpo de un chico de no más de catorce años se vio expuesto a la luz de la luna, su traje blanco y de material flexible ondulaba con el viento, su mirada se hallaba sombría y puesta en el suelo, una enorme espada podía observarse en su espalda. La criatura emitió un agudo sonido y levantó su espinazo sobre su cabeza, mirando amenazadoramente al chico, después, en un segundo, la enorme criatura con gran velocidad se lanzó hacia el chico y levantó sus garras sobre su cabeza para despedazarlo en un solo ataque, una gran nube de polvo y tierra se levantó en el aire, la criatura miró su objetivo y vio que éste no se hallaba, luego algo llamó su atención en el cielo y vio como el chico se encontraba en el aire cayendo lentamente hacia ella, la criatura se lanzó a su encuentro y luego como si todo caminara en cámara lenta comenzó a acercarse a él, el chico sacó su espada en el aire y en un instante, el silbido sordo de un golpe que rompía el aire se escuchó por todo el lugar, la criatura se paró en el suelo al otro lado del chico, levantó su cabeza al cielo y emitió un aullido ensordecedor y luego un estallido de sangre brotó desde su cabeza hasta su vientre y cayó partida en dos, el chico guardó su espada mientras la criatura caía y luego su rostro se fijó en la ciudad que se encontraba delante de si, murmuró algunas palabras, pero ella no pudo escucharlas, solo pudo ver como sus labios se movían, intentó levantar su mano para tocarlo, pero todo se oscureció de pronto y sólo pudo abrir los ojos para ver que se encontraba en su habitación, la pequeña respiró con dificultad, aún se hallaba en su cama, por su frente corrían varias gotas de sudor.
- “Fue tan real”- pensó para si mientras fijaba su mirada en la ventana y veía como la luz del sol entraba por ésta, al parecer ya había amanecido, los cantos de las aves podían escucharse resonar en el exterior.



- Tienes una cara terrible- dijo una bella mujer de cabello claro que en ese momento lo tenia sujeto con un moño en la parte de atrás, y le servia el desayuno, (pan, huevos y jugo de naranja).
La pequeña tenia unas enorme ojeras y una cara realmente lamentable, su cabello enmarañado no ayudaba mucho, aún llevaba puesta su pijama de puntos amarillos.
- No deberías quedarte hasta tarde en las noches, luego no podrás levantarte por las mañanas- dijo un hombre de cabello oscuro y lentes que en ese momento leía el periódico.
- Lo se papá, pero tenía que estudiar, tengo examen hoy de geografía y el tema era demasiado largo- dijo sin dejar de masticar torpemente una tajada de pan aún medio dormida.
- Por lo que sé, ese te lo anunciaron hace una semana- dijo su madre mientras sujetaba una sartén y le servia un poco más de huevos a su esposo.
La pequeña comenzaba a sudar frió ante el comentario de su madre, recordando todas las oportunidades que había tenido para estudiar y las cuales no había tomado debido a que había decidido postergarlo hasta ultimo momento.
- Además, ayer estuviste jugando videojuegos y viendo televisión todo el día- su padre dobló el periódico y miró a su hija fijamente.
- Bueno...yo...- la pequeña sudaba a cantaros mirando como su padre crecía. De sus lentes emanaba un brillo de suspicacia- tengo que irme…- dijo rápidamente mientras se levantaba de la mesa- se me hace tarde- dijo intentando disimular su incomodidad- miren la hora que es y debo apurarme por que...- la pequeña miró su reloj de pulsera y emitió un sonoro grito- ¡HAAAAA! ¡es demasiado tarde...! ¡el profesor me castigara de nuevo!- la pequeña salió corriendo del comedor.
Sus padres se quedaron mirando el lugar por donde había salido, unas grandes gotas salían de sus cabezas.
- Como siempre....- dijo su padre
- Todo lo deja a última hora- completo su madre.
Ambos escucharon el gran alboroto que hacia la niña.
 ¿En donde esta mi zapato?, ¿En donde....?- la voz de la niña llegó hasta sus padres y ambos suspiraron con una gran nube negra a sus espaldas.


- ¡Hasta luego!, nos vemos mas tarde- dijo la chica mientras salía apurada por la puerta.
- ¡Tammy! ¡tu almuerzo!-gritó su madre mientras levantaba la pequeña caja envuelta en un pañuelo rosa.
La pequeña se devolvió corriendo apresuradamente.
- A sí la había olvidado, gracias mamá, adiós- la pequeña se despidió y salió corriendo precipitadamente.
- Esta niña nunca cambiara- dijo su madre emitiendo un largo suspiro.

Tammy corría lo mas rápido que le permitían sus pies, su largo cabello castaño se levantaba en el aire, en ese momento lo tenia sujeto con una cinta, dos mechones gruesos de cabello se hallaban fuera de la cinta, estos caían sobre sus hombros, un poco mas cortos que el resto de su cabello, dos hebillas delgadas en forma de equis los sujetaban en la parte superior, sus hermoso ojos verdes brillaban con la luz de la mañana, Tammy miraba su reloj en ese instante.
- Es demasiado tarde, no lograre llegar a tiempo- Tammy miró al lugar a donde se dirigía y vio con sorpresa que en ese momento, parecía que una multitud se encontraba observando algo a las afueras del templo.
- Creo que alguien fue asesinado anoche, por lo que escuche, parece que fue una mujer- Tammy escuchó el comentario de dos mujeres que se encontraban conversando al lado de la calle, tenia bastante curiosidad, pero sabia que no podía detenerse, necesitaba cada minuto que pudiera obtener para llegar a tiempo a clases.
Tammy continuó corriendo hacia la multitud para poder cruzar a la otra calle y tomar un atajo para llegar a la escuela, pero cuando se hallaba cerca, alguien salió de entre la multitud; era como si todo se hubiera detenido y en ese instante solo se encontraran esa persona y ella, un chico casi de su misma edad rozó su hombro, Tammy intentó mirar hacia atrás para poder verlo, por alguna extraña razón sentía que no era la primera vez que lo veía, pero en ese momento tropezó contra alguien y cayó al suelo, miró nuevamente hacia atrás, pero el chico ya no estaba, Tammy no podía entender como había desaparecido tan rápido, pero ahora no podía pensar en ello, tenia que disculparse con la persona con la que había tropezado.
- Lo lamento yo...-dijo mirando por primera vez a la persona con la que había tropezado.
- Te encuentras bien, no te lastimaste- un hombre de cabello blanco, largo y lentes de sol le extendió la mano para ayudarla a levantar.
Tammy lo miró por un momento y no pudo evitar sonrojarse, hundió su cabeza en el suelo y afirmó con la cabeza, el hombre le sonrió amablemente y retiró los lentes de sol de sus ojos dejando al descubierto unos hermosos ojos azules, Tammy se levantó del suelo con ayuda del extraño, pero no se atrevía a mirarlo fijamente.
- Parece que tenias mucha prisa, deberías tener mas cuidado la próxima vez, no quisieras lastimarte- dijo el hombre amablemente mientras le sonreía.
- Yo...realmente lo lamento... mucho- dijo sin poder evitar el temblor en su voz.
- No te preocupes por eso, pero alguien como tú no debería estar aquí, este no es un lugar para niños- el hombre miró la camilla que en ese momento transportaban dos hombres.
Tammy se quedo en silencio observando la situación, cuando se hallaban cerca de ellos la mano de una mujer se pudo ver entre las sabanas, Tammy volteó su rostro bastante asustada, el hombre se arrodilló a su lado y la miró con dulzura.
- Es mejor que te vayas de aquí, no quiero que una niña como tú tenga que ver algo tan horrible, estas de acuerdo- el hombre le sonrió.
Tammy lo miró a la cara por primera vez y su tierna sonrisa la hizo sonrojarse aún más.
- Si – Tammy inclinó la cabeza para despedirse y salió corriendo del lugar.
- Ten más cuidado la próxima vez, de acuerdo- le dijo mientras se alejaba.
- ¡Lo tendré! ¡gracias!- dijo Tammy moviendo su mano pero sin mirar hacia atrás.

El hombre sonreía mientras veía desaparecer a la pequeña en la esquina.
- No sabía que te gustaran tan jóvenes- un hombre bastante alto, de constitución musculosa, de rasgos toscos y poco cabello se puso al lado del primero.
- Solo intentaba ser amable con la pequeña.
- Creo que tu mayor debilidad es tu amabilidad, Kayi- dijo el otro hombre en tono de burla.
- Sabes que mi amabilidad solo se remonta a darle un poco de tiempo a mis victimas, yo solo busco divertirme, como los gatos, siempre es bueno jugar un poco con una presa.
- A veces hasta a mi me asustan tus palabras, por lo que veo estas disfrutando mucho de este trabajo.
- Los humanos me divierten bastante, son muy entretenidos.
- Nunca tomas nada enserio, ¿verdad?, deberías seguir el ejemplo de Masao.
El hombre grande señaló hacia un árbol en donde estaba recostado otro hombre de cabellera corta y oscura que llevaba un abrigo y que a pesar del calor no parecía inmutarse por ello, el hombre tenia los brazos cruzados y se hallaba recostado en el árbol, parecía como si meditara en algo, sus ojos se encontraban cerrados, como si nada pudiera perturbarlo.
- Masao es demasiado aburrido, se toma el trabajo demasiado enserio, yo por mi parte pienso que en todo existe una oportunidad para divertirse, eso es lo que me gusta de este trabajo- dijo mientras encendía un cigarrillo- deberías intentarlo alguna vez Okuno y dejar de ser tan frenético con las ordenes.
- No soy frenético, solamente no me gusta desobedecer eso es todo, tú por tu parte eres un experto rompiéndolas.
- No me gusta que nadie me diga lo que debo hacer, solo hago mi trabajo por placer, cuando se me ofrece una buena presa que pueda entretenerme un rato.
- Por lo que puedo ver- dijo Okuno mirando la ambulancia que comenzaba a moverse- alguien se te adelanto esta vez.
- Parece que no somos los únicos que la estamos buscando- Kayi arrojó el cigarrillo al suelo y volvió su mirada fría hacia la ambulancia- esto comienza a ponerse divertido- una sonrisa se dibujó en su rostro perversamente.


Última edición por Nakajima el Vie Mayo 08, 2009 4:27 pm, editado 4 veces

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Mensaje por Invitado Miér Mayo 06, 2009 10:54 pm

Tammy corría por los corredores de forma desesperada, el incidente con el hombre de cabello blanco la había retrasado bastante y ahora no existía ninguna esperanza para que llegara a tiempo, la puerta del salón comenzaba a cerrarse y Tammy en un último esfuerzo empleó todas sus energías y saltó hacia la puerta, pero en ese momento el profesor se encontraba allí y un gran estruendo se escuchó por toda la escuela, el profesor estaba a algunos metros de ella, se hallaba arrojado en el piso con los ojos en espiral, la cabeza le daba vueltas y parecía como si pudiera oír a los pájaros cantar en su cabeza, Tammy también se encontraba en el piso y frotaba su cabeza con un poco de dolor, aún no sabia con que se había estrellado, pero estaba muy feliz por que lo había logrado.
- Lo logre, pude llegar a tiempo a hora no me castigaran- Tammy sintió a sus espaldas como algo sumamente poderoso se le acercaba.
- Señorita Ichido....- la voz sonaba terriblemente aterradora.
Un color púrpura cubría el rostro de Tammy, volteó la cabeza lentamente para ver quien le hablaba, parecía que su cuello se rehusaba a mirar hacia atrás y crujía a cada movimiento, su cuerpo temblada ante la terrible aura que se encontraba a su espalda, cuando por fin miró no pudo evitar saltar del susto al ver la gigantesca imagen de su maestro envuelta en llamas.
- como se atreve....A ENTRAR DE ESA FORMA A MI SALON DE CLASES!!!!!!!!- el maestro le gritaba a Tammy de manera que parecía como si una fuerte ventisca fuera la que saliera de su boca, todos los estudiantes estaban en silencio, nadie envidiaba la situación de Tammy, preferían estar en una cámara de tortura que hacer enojar al maestro Fujitaka- ACASO CREE QUE ESTA ES UNA PISTA DE ATLETISMO Y ADEMÁS COMO PUEDE PRESENTARSE TAN TARDE, PIENSA QUE SOLO ESTAMOS AQUÍ PARA ESPERAR A QUE USTED SE DIGNE A LLEGAR A LA HORA QUE SE LE ANTOJE.
- ¡NO FUE MI CULPA!-gritó Tammy enfrentándose al maestro, todos los alumnos retrocedieron asustados esperando la respuesta del maestro, ya que nadie se atrevía a enfrentarlo cuando estaba enojado, Tammy lo miraba frunciendo el seño y de una forma desafiante, el maestro la miró y optó por una posición más seria.
- Bueno, por su insolencia creo que no me queda otra opción que tomar medidas más drásticas- dijo mientras se hacia lucir imponente.
- Pero ya le he dicho que no es mi culpa- dijo Tammy molesta.
Una equis se marcó en la frente del profesor, parecía que no le gustaba que nadie lo interrumpiera cuando hablaba.
- Un incidente ocurrió en la calle y me retraso.
- Bueno...- un brillo de suspicacia apareció en el rostro del profesor- pero su retraso fue de veinte minutos, a menos que su casa quede al otro lado de la ciudad, no creo que algo pueda demorarla tanto- el profesor sonrió satisfecho, había logrado dar en el blanco.
- Bueno, es que...- Tammy estaba sudando, al igual que en su casa, no tenía ninguna excusa para refutar con el profesor, ahora si que estaba perdida.
Una mano se levantó entre los pupitre.
- Profesor Fujitaka- dijo la voz de una niña de cabello claro y ojos azules pálidos- creo que la señorita Ichido no debe ser castigada.
El profesor se vio bastante asombrado ante la intervención de la pequeña.
- Kasumi...- dijo Tammy observándola sorprendida.
- ¿Y por que piensa usted que no debo cumplir con mi deber?, señorita Okina- dijo el profesor convencido de que nada podría haber que le impidiera castigar a Tammy.
- Por que, según el reglamento de la escuela, una alumna solo puede considerarse que ha llegado tarde cuando la puerta del salón de clases ha sido cerrada además como todos pudimos ver Tammy entró justo a tiempo, ¿No es así?- Kasumi miró al resto de sus compañeros y todo afirmaron con la cabeza, pero ante la mirada de ira que les lanzó el profesor todos se escondieron.
El profesor retomó su compostura y no miró a Kasumi intentando ignorarla.
- Esta bien señorita Okina, esta vez tiene razón- dijo el profesor aparentando calma, pero realmente estaba molesto por que una mocosa de doce años lo había superado – lo dejare pasar por esta vez, pero no espere señorita Ichido que esto ocurra de nuevo, ¿Le quedo claro?
Tammy estaba un poco confundida, no sabía que había sucedido, pero después de unos instantes entendió que se había salvado.
- Si- Tammy se dirigió a su puesto rápidamente y puso su mochila en la silla, luego se agachó por debajo del puesto y le habló en un tono bajo a Kasumi que se encontraba en el puesto de al lado
- Gracias, me salvaste de una buena- dijo cubriendo su boca con su mano.
- No es nada, pero no esperes que siempre te esté salvando, te quedaste dormida de nuevo, ¿verdad?- dijo Kasumi también hablando en un tono bajo y cubriendo su boca con su mano debajo del pupitre.
- EEE... si- dijo Tammy riendo sin saber que más hacer, una gota surgió en la cabeza de Kasumi.
- Me lo suponía, pero que sucedió en la calle que te retrasara tanto.
- Lo que sucedió es que...
- Señorita Ichido, señorita Okina, serian tan amables de ponerme atención- dijo el profesor con una marcada equis en la sien.
- Si- Tammy se levantó apresuradamente golpeándose la cabeza con el pupitre y quedándose estática con la cabeza agachada aunque le doliera bastante.
- Luego me cuentas- dijo Kasumi mientras recuperaba su compostura de forma muy natural, como si nada hubiera pasado.
- Bueno, como venia diciendo, el carnaval de otoño se llevara a cabo la semana siguiente y estará a cargo de la escuela....- el profesor continuaba hablando del carnaval.
Tammy no se interesaba en ello, su mente se hallaba en lo que había ocurrido camino a la escuela: el apuesto hombre de cabello blanco. Tammy se sonrojaba de solo pensar en él, nunca había conocido a alguien como él, era todo lo que una chica deseaba; amable, divertido, apuesto.
- “Me comporte como una tonta, ni siquiera pude saber su nombre – Tammy suspiró- si tan solo pudiera verlo de nuevo, pero.... ese chico- Tammy recordó al chico con el que se había encontrado- por que siento que lo he visto antes- Tammy pensó por unos momentos, pero no lograba recordarlo- ese chico, si lo encuentro de nuevo le diré unas cuantas cosas, es muy descortés- Tammy apretaba sus puños con fuerza y un aura roja la rodeaba- como se atreve a rozarme de esa forma y ni siquiera me pidió disculpas, ya vera cuando lo encuentre, me las va a pagar”- Tammy tenia los ojos cerrados y se encontraba concentrada en sus pensamientos.
- Señorita Ichido- dijo el profesor a Tammy.
- ¡YA VERA!- dijo Tammy con fiereza saliendo de sus pensamientos.
El profesor retrocedió asustado ante la expresión de la niña.
- No es para tanto- dijo recuperándose del susto- solo le decía que usted colaborara con el carnaval en una de las secciones.
- Ah....- una gran gota estaba en la cabeza de Tammy, todos se habían quedado mirándola- está...bien- dijo bastante avergonzada.
- Bueno...- el profesor arregló su corbata y siguió hablando como si nada hubiera ocurrido.
Tammy volvió su rostro hacia la ventana, al parecer estaba condenada a hacer el ridículo frente a las personas, suspiró, pero luego algo llamó su atención; en el exterior, debajo de un árbol que se encontraba en el patio se hallaba un chico, las hojas caían a su alrededor impulsadas por el viento, el chico parecía observar algo en su mano, Tammy se paró de improviso de su puesto.
- ¡ES ÉL!- dijo apoyando con fuerza las manos sobre su pupitre.
- ¡ES SUFICIENTE, SEÑORITA ICHIDO, RETIRESE AL CORREDOR AHORA MISMO!- el profesor se hallaba histérico y señalaba la puerta.
- Pero...- Tammy volvió a mirar rápidamente hacia el árbol, pero el chico nuevamente había desaparecido.
- ¡AHORA....!
Tammy salió del salón de clases, al fin de cuentas no había podido evitar que la castigaran, esta vez había sido todo su culpa, Tammy se recostó contra la pared del corredor, se hallaba muy pensativa.
- “¿Quien es ese chico y que hace aquí?”- pensó para si - pero ahora si me las va a pagar todas juntas, por su culpa estoy castigada- dijo en voz alta apretando su puño- si está en la escuela se que puedo encontrarlo- Tammy salió corriendo por el corredor en busca del extraño chico que le había causado tantos problemas.

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Mensaje por Invitado Miér Mayo 06, 2009 10:56 pm

CAPITULO 2
“la batalla del roble”


- ¿Donde podrá estar?- Tammy caminaba por los corredores buscando con su mirada a aquel extraño chico.
El corredor se hallaba despejado, en ese momento todos los alumnos se encontraban en las aulas de clase, Tammy pasaba por un salón de segundaria donde un profesor impartía un clases de matemáticas.
- Bueno, ahora como podemos observar la componente rectangular del siguiente vector están dadas por...
Tammy estaba tan distraída mirando el salón de clases que no se dio cuenta que alguien se acercaba, esa persona rozó su hombro con fuerza haciéndola volver la mirada hacia éste.
- Lo siento- Tammy se disculpó con el hombre, al parecer este no era su día de suerte, era la segunda vez que se chocaba con alguien.
El hombre no volteó a mirarla, éste caminaba torpemente, con sus brazos inanimados, como si estos le pesaran, el hombre vestía el traje de conserje, era de apariencia madura y en su cabeza quedaban muy pocos cabellos, Tammy solo pudo ver su espalda, pero de una forma extraña, algo dentro de ella le decía que había algo mal en ese hombre, por un instante sintió un pequeño dolor en su pecho, pero este desapareció cuando el hombre cruzó la esquina del corredor, Tammy no entendía lo que había sucedido, ni el por que se había sentido así, como si algo dentro de sí le advirtiera algo, Tammy se sintió bastante tonta, tal vez estaba exagerando y le estaba dando demasiada importancia a algo que no lo tenia y a ese chico tal vez había imaginado verlo en la escuela, Tammy pensó que debía madurar y dedicarse mejor a cosas más importantes como su examen.
- ¡El examen!, si el profesor descubre que me he ido, no me permitirá presentarlo- Tammy comenzó a correr nuevamente por los corredores, pero una voz que venia de una de las aulas vacías la hizo detenerse.
- Hacia donde se dirige...- la voz de un chico podía escucharse, parecía que hablaba con alguien, Tammy quiso continuar, pero sentía curiosidad, quería escuchar lo que éste decía, por alguna razón la voz del chico le llamó la atención, Tammy intentó mirar al interior, ya que la puerta se hallaba semiabierta, pero el chico se encontraba fuera de su rango de visión-… se ha escapado y se esconderá durante el día, lo buscare cuando anochezca, es posible que aparezca nuevamente...- en ese momento el interlocutor con el que hablaba el chico parecía que le decía algo.
Tammy no entendía a lo que se refería con: <<ha escapado>>, que estaba buscando ese chico y por qué algo se escondería durante el día, Tammy intentó acercarse un poco más para escuchar la respuesta de la persona con la que hablaba.
- Entendido – el chico en el interior de salón había terminado la conversación, pero algo lo hizo quedarse en silencio, al parecer sentía que no se encontraba solo, que alguien más se hallaba allí, sus ojos se ensombrecieron y llevó su mano a la espada que estaba en su espalda y la desenvainó lentamente.
La puerta se abrió de improviso y Tammy cayó al suelo con gran estrépito.
- Haaaaa- Tammy cayó de rodillas frente al chico quien la miraba fijamente con dureza- no debí apoyarme en la puerta – dijo mientras miraba a la persona que se encontraba en frente de ella, Tammy lo reconoció de inmediato, lo miró con atención por unos momentos.
El chico era un poco más alto que ella, su cabello negro azulado y corto caía sobre su rostro, sus enigmáticos ojos violetas la miraban fijamente, vestía un extraño traje blanco con cortes a los lados, mangas anchas y de cuello alto, con una bufanda roja alrededor de éste. El chico también la miró con la gigantesca espada en su mano izquierda apuntándole, luego la guardó con lentitud y optó por una posición más indiferente ante Tammy.
- ¿Que haces aquí?- dijo dándole la espalda.
Tammy se levantó del suelo, por un instante había sentido miedo de su mirada, pero luego supo que él no le haría nada.
- He venido por una disculpa- dijo Tammy de forma altanera ante el chico.
- Por una disculpa- dijo este sin mirarla.
- Hace poco tú tropezaste conmigo en la calle y por tu culpa he pasado un día terrible - dijo Tammy bastante molesta con una mano en la cintura y otra señalándolo con el dedo.
En el rostro del chico se dibujó una sonrisa un tanto irónica.
- No tengo tiempo para estas tonterías- dijo sin mirarla aún, y luego, dio un salto hacia la ventana.
- Espera... ¿Qué haces?- Tammy corrió hacia el chico cuando vio que este se lanzaba por la ventana- estamos en un segundo piso...
Tammy miró por la ventana esperando ver al chico en una situación poco agradable.
- No está- Tammy miró por todos lados, pero el chico no estaba, no había ningún rastro de él.
Para Tammy toda la situación era bastante enigmática, quien era él y como podía realizar todo aquello, además por qué razón portaba esa espada, Tammy se quedó mirando por la ventana mientras el viento ondeaba su cabello.


- No puedo creer que te permitiera presentar el examen- dijo Kasumi sentada al lado de Tammy debajo del gran roble que se encontraba en el centro del patio.
Tammy movía su comida con los palillos, pero no tenia ganas de comer.
- Tuve que rogarle un buen rato para que me lo permitiera hacer- dijo sin quitarle la vista a su caja.
- Si, casi no logras convencerlo de que tuviste que ir al baño de urgencia, aunque debo reconocer que te demoraste bastante- Kasumi miró a su amiga por un instante y vio como esta jugaba con unos pepinillos- ¿Te sucede algo malo?
- ¿Por que piensas eso?- dijo intentando disimular.
- Por que has estado jugando con tu comida y usualmente tienes mucha hambre a la hora del almuerzo- dijo Kasumi sonriéndole gentilmente.
- No es nada, es solo que comí mucho en la cafetería de la escuela- dijo Tammy riéndose, Kasumi la miró, guardó silencio por un momento y sonrió.
- Esta bien- Kasumi volteó su rostro y continuó comiendo.
Tammy miró al cielo por un momento, no estaba segura si debía contarle a Kasumi lo que había sucedido, aunque ella fuera su mejor amiga, tal vez era una tontería, pero aún así como decirle lo de aquel extraño chico, si ella misma tampoco sabia de lo que se trataba, en la cabeza de Tammy habían muchas preguntas, quería saber más que nada quien era aquel chico y que era lo que escondía, Tammy recordó su imagen en el salón, algo la hacia querer seguirlo.
- Señorita Okina- dijo la voz de un hombre.
Tammy salió de sus pensamientos y vio a la persona que había llamado a su amiga, un hombre alto, de cabello rojizo, traje negro y corbata, con lentes de sol, se encontraba a unos metros de ellas, Kasumi se levantó y sacudió su uniforme, el cual consistía en una falda corta a cuadros, una camisa blanca de mangas larga con chaleco negro, una pañoleta roja amarrada en el cuello de la camisa y una chaqueta negra con el escudo de la escuela.
- Parece que tendré que irme temprano hoy- dijo Kasumi mirando al hombre, Kasumi suspiró- hay una reunión muy importante hoy en la empresa y mi padre quiere que yo me encargue de los invitados ya que el no podrá asistir.
- Ha...- dijo Tammy con sorpresa- había olvidado que tu familia es dueña de un poderoso imperio financiero- estaba bastante asombrada con la capacidad de su amiga.
- Si, hasta yo a veces suelo olvidarlo- dijo Kasumi con una sonrisa un poco triste- mi padre en ocasiones me asigna obligaciones referentes a algunas negociaciones con unos cuantos socios cuando sabe que los tratados ya están acordados.
- Eso es fabuloso- dijo Tammy con los ojos iluminados- mi mamá solo me encomienda las compras los fines de semana y eso que siempre me entrega el dinero con desconfianza, desde que olvide las compras en el súper después de pagarlas- dijo Tammy con una gran gota en la cabeza.
Kasumi sonrió ante el comentario de su amiga y volvió a mirar al hombre de lentes.
- “Yo también quisiera tener que hacer solo las compras de la casa los domingos”- pensó para si, en ese instante la imagen de su padre vino a su mente y sujetó con fuerza el dije de su cuello.
- Señorita Okina debemos irnos, la limosina espera- dijo el hombre con seriedad.
- Nos veremos luego, recuerda que estudiaremos este sábado para el examen de matemáticas.
- Si, lo se- dijo Tammy con desgano y agachando la cabeza con una nube negra en ésta, recordando lo mal que se le daban las matemáticas.
- Nos veremos en mi casa, alguien pasara a recogerte a las ocho.
- ¡A las ocho!, ¿Por qué?, no puede ser mas tarde- dijo Tammy alarmada por la hora.
- Por que entre más rápido comencemos, más rápido terminaremos- le dijo a Tammy sonriendo.
- Esta bien...- Tammy no podía creer que la harían levantar tan temprano, el sábado era el único día que podía dormir hasta tarde, ya que los domingos sus padres la hacían levantarse temprano para hacer el aseo de la casa.
Kasumi retiró un mechón de su largo y hermoso cabello rubio de su rostro, el cual, en ese momento, llevaba recogido en una media cola sujeto con un hermoso moño de color rojo, Kasumi se dirigió hacia el hombre y éste le señaló el camino y caminó a su lado, Kasumi miró la imagen de su amiga debajo del árbol, Tammy se encontraba moviendo su mano de un lado al otro por encima de su cabeza despidiéndose de ella, Kasumi suspiró nuevamente y se dirigió en silencio hacia el auto, el hombre le abrió la puerta de la enorme limosina negra y Kasumi entró en ella, una hermosa mujer estaba sentada en el asiento, la mujer le sonrió a Kasumi y ésta le respondió también con un sonrisa cortes.
- Señorita Kasumi, lamento haber llegado de esta forma a su escuela, espero no haber interrumpido nada importante.
- No, no lo ha hecho señorita Hatsuna- Kasumi se sentó en la silla en frente de ella.
- Su padre me ha enviado a buscarla para que atienda el asunto de la firma con Gruptay, como sabe Tycorp ha llevado un largo proceso de negociaciones con esta empresa y después de algún tiempo el dueño ha decidido vender- la hermosa mujer cruzó las piernas; en ese momento llevaba su cabello verdoso oscuro en un enrollado alto bastante elegante, su traje de chaqueta y falda gris lucían perfectamente su esbelta figura y hacían un muy buen contraste con sus labios rojos y su ojos castaños de pestañas abundantes, su falda corta le permitía lucir sus hermosas piernas.
- Pero pensé que el señor Raiyuta se oponía a la venta de la empresa que por años ha pertenecido a su familia- dijo Kasumi con curiosidad.
- Al parecer su padre logró convencerlo de que la venta les convenía a ambos, como sabe, su padre no se da por vencido tan fácilmente, siempre consigue lo que quiere.
- Lo se... ¿Y mi padre se encuentra ahora en la ciudad?
- No, su padre ha salido nuevamente de viaje, tenia varios asuntos que resolver en el exterior, es una persona bastante ocupada, no tiene mucho tiempo de sobra, lo entiendes, ¿verdad?- la señorita Hatsuna le sonrió con ternura.
- Si, lo entiendo muy bien, el siempre ha sido un hombre muy ocupado- Kasumi le sonrió y luego fijó su mirada en la ventana – “hasta para mi”- pensó para si.


Última edición por Nakajima el Miér Mayo 06, 2009 10:58 pm, editado 1 vez

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CAZADORES DE DIMENSIONES   (Shonen) Empty Re: CAZADORES DE DIMENSIONES (Shonen)

Mensaje por Invitado Miér Mayo 06, 2009 10:57 pm

Las clases habían terminado y todos recogían sus cosas para irse a sus casas, Tammy empacaba sus libros en su morral.
- Nos vemos el lunes- le dijo una chica de trenzas.
- Si, nos vemos Haruna- dijo Tammy sonriéndole.
Tammy tomó su morral y se dispuso a salir del salón, cuando una voz en la puerta la detuvo.
- Señorita Ichido, ¿A donde cree que va?- dijo el profesor apoyado en la puerta.
- A mi casa, ¿A donde más podría ir?- dijo sin prestarle importancia y continúo caminado, pero la mano del profesor la detuvo.
- Usted y yo tenemos un asunto pendiente – dijo el profesor con una sonrisa.
- ¿¿¿¿¿¿Asunto??????- la cabeza de Tammy se llenó de interrogantes.
- Acaso lo ha olvidado- una equis se formó en la sien del profesor.
- ¿Olvidar que?- dijo Tammy sin entender.
- ¡QUE TIENE QUE CUMPLIR CON UN CASTIGO!- dijo el profesor gritando sobre el rostro de Tammy.
- ¡NO SOY SORDA, NO TIENE POR QUE GRITARME!- dijo Tammy igualándose.
- No me rebajare al nivel de un estudiante- dijo intentando retomar su compostura- aquí tiene- el profesor le pasó un borrador.
- Y... ¿Para que es esto?- dijo Tammy mirándolo sin entender.
- Para limpiar tableros- dijo el profesor sin mirarla.
- Eso lo se, ¿Pero por que me los ha dado?
- Por que quiero que los limpie.
- Que limpie estos borradores- dijo mirando el otro borrador que el profesor llevaba en la mano- eso no será nada difícil- Tammy subió las mangas de la camisa con mucha energía, el profesor sonrió con malicia.
- Quien dijo que eran solo esos- el profesor le mostró dos sacos grandes llenos de borradores hasta el tope, Tammy casi se cae al verlos- espero que queden bien relucientes señorita Ichido- el profesor se alejó riéndose a carcajadas, mientras Tammy lo miraba bastante enojada.
- Ese hombre...-dijo mostrando su puño- algún día yo...- Tammy suspiró y se sentó a realizar la labor que le habían encomendado.

Las horas pasaron y el sol se comenzaba a ocultar, Tammy había acabado de sacudir el último borrador, su uniforme se encontraba llenó de tiza y no podía dejar de toser por el polvo.
- ¡Por fin lo hice! – dijo con gran alegría, se sentía exhausta, pero el haber terminado la terrible labor le daba energías. Tammy miró hacia la ventana, pronto oscurecería- debo apresurarme- Tammy tomó sus cosas y salió corriendo del salón, fue a su casillero para tomar sus zapatos, cuando se disponía a salir un dolor en el pecho la hizo detenerse, una imagen fugaz paso por su cabeza-“Una pelea”- pensó para sí, dejó caer su morral al suelo y salió corriendo hacia el patio, en dirección al árbol.

El cielo se hallaba oscuro y no podía ver nada con mucha claridad, pero pronto, un grito aterrador se escuchó por los alrededores, la luna se abrió en la noche y los ojos de Tammy se iluminaron con su brillo, poco a poco el brillo de ésta fue cubriendo al viejo roble, dos formas surgieron bajo éste: una de ellas era la del conserje con el que Tammy se había chocado en la mañana y la otra era la del chico extraño, Tammy se quedo en silencio, paralizada por lo que veía.
El chico tenía desenvainada su gigantesca espada y miraba al hombre como en una ocasión había mirado a Tammy, su bufanda ondulaba con el viento. El hombre parecía bastante extraño, en ese momento se encontraba en cuatro patas y totalmente agachado, casi tocando el piso con su pecho de una forma bastante anormal, de su boca salía una espuma blanca y sus ojos estaba desorbitados, su piel parecía casi adherida a sus huesos como si algo le hubiera succionado toda la carne. El hombre se lanzó en el aire en un salto de casi cuatro metros y arrojó una sustancia blanca hacia el chico, la cual parecía una especie de telaraña, el chico la partió con rapidez, pero el hombre aprovechó la ocasión para trepar por el tronco del árbol como si fuera una araña y esconderse entre las ramas, el chico observó con atención las ramas y de un momento a otro, lanzó su espada hacia un punto entre las ramas, el hombre saltó hacia el chico, pero éste lo eludió con gran agilidad y después saltó en el aire hacia el lugar en donde había clavado su espada y la tomó, se lanzó hacia el hombre que se encontraba en el suelo. Tammy observó la escena, era como si en ese instante todo se hubiera detenido y vio como el chico caía lentamente, de pronto recordó algo.
- “Yo lo he visto antes, he visto su figura- se decía en su cabeza- el... estaba… en mi sueño”- Tammy no sabia lo que ocurría.
La pelea continuaba, el chico cayó al suelo y dejo caer pesadamente su espada sobre el hombre, éste logró escapar, pero aún así la espada consiguió hacerle daño. La espada, al chocar contra el suelo, emitió una onda de aire a su alrededor que levantó una gran cantidad de tierra, la onda alcanzó a Tammy, ésta dio un grito he intentó cubrirse el rostro con los brazos, en ese momento el chico pudo percatarse de su presencia al igual que el hombre, el chico la miró por un instante y cuando Tammy retiró su brazo de su rostro, sus miradas se cruzaron, el viento movía el traje del chico al igual que el cabello de la chica, en ese instante el hombre levantó su brazo y los dedos comenzaron a desaparecer dejando en su lugar una filosa cuchilla, atacó al muchacho el cual estaba distraído, pero aún así logro evitar que lo partiera en dos, pero ahora su brazo sangraba, las gruesas gotas de sangre se deslizaban por su brazo golpeando el suelo, el traje blanco había quedado manchado de sangre.
- ¡NO...!!!!- Tammy salió corriendo en dirección del chico, no sabia por que lo hacia, pero de alguna manera quería protegerlo, no podía permitir que le sucediera algo.
- ¡Aléjate!-le gritó el chico aún sosteniendo su brazo.
El hombre se volvió hacia Tammy, la miró con sus ojos blancos y se lanzó sobre ella sujetándola por el cuello, Tammy sentía como se ahogaba lentamente, el hombre apretaba cada vez más y con más fuerza el cuello de la chica, Tammy sentía como perdía la conciencia.
- ¡DEJALA EN PAZ!- el chico tomó la espada y se dirigió corriendo hacia el hombre, con gran furia y sus ojos llenos de fiereza.
Tammy vio como el chico se acercaba a ella, levantó su mano para intentar alcanzarlo, pero perdió la conciencia, el chico batió su espada hacia el hombre, pero éste la eludió saltando hacia una de las ramas y escapo, el chico clavó la espada en el suelo y se arrodilló al lado de ésta, al parecer no solo el corte le había hecho perder mucha sangre sino que además la garra estaba envenenada, el chico miró a Tammy quien estaba desmayada, el chico respiraba con dificultad, pero sabia que debía sacarla de ese lugar, antes que la criatura volviera.

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Mensaje por Invitado Miér Mayo 06, 2009 11:01 pm

CAPITULO 3

“la victima del parque”


La luz que entraba por la ventana iluminaba su rostro, Tammy abrió los ojos con lentitud, en su mente aún estaba la imagen del chico que corría hacia ella.
- ¿Acaso fue un sueño?- Tammy tocó su cuello y pudo sentir las marcas de las manos del hombre-¿Dónde estoy?, ¿A dónde se ha ido el chico?- Tammy miró a su alrededor.
Parecía que se encontraba en una especie de ático, habían muchas cosas viejas regadas por el lugar, el techo de madera se hallaba muy dañado y el sonido de una gotera que caía podía escucharse en fondo del enorme sitio, una gran ventana redonda se encontraba sobre su cabeza, el vidrio estaba roto y sucio, la madera del piso se hallaba bastante derruida así como la de las paredes, al ver el lugar Tammy pudo intuir en donde se encontraba; era la vieja casona del fondo de la calle, la cual quedaba a unos metros de la escuela, un escalofrió recorrió todo su cuerpo, como todos sabían, se contaban historias de fantasmas que vivían en esa casa, de luces y ruidos extraños que se veían y escuchaban por las noches. Tammy continuó observando y vio una especie de bulto que estaba recostado sobre la pared, fijó bien su vista ya que el lugar estaba oscuro, pero pudo reconocer la figura de alguien, Tammy se levantó y caminó hacia éste, las tablas sonaban a cada paso, cuando se encontraba un poco más cerca pudo ver que se trataba del chico; éste se encontraba dormido y aún sostenía su hombro, un charco de sangre se hallaba a su alrededor, Tammy se apresuró, temiendo lo peor.
- “Y si tal vez el esta...” – pensó para si.
Cuando ya estaba a su lado, algo salió de las sombras y se puso entre ellos gruñéndole a Tammy, el pequeño animal de forma felina, de pelaje blanco que brillaba con la luz de la luna en visos plateados y de ojos azules intensos, tenia el pelaje erizado y las garras adheridas al suelo y miraba a Tammy con desconfianza, Tammy lo miró con ternura y se agachó a su lado extendiéndole la mano.
- Ven amiguito, yo no te haré daño, estas protegiendo a tu amo verdad, ven no tengas miedo, no pienso lastimarlo, solo quiero ayudarlo- el animal le lanzó un gruñido y lentamente aún con desconfianza se fue acercando a Tammy olfateando su mano y luego, cuando se aseguró que Tammy no le haría nada comenzó a rozarse cariñosamente en su mano.
Tammy lo tomó, acarició su lomo con delicadeza y se acercó al chico, el pequeño animal maulló con tristeza mirando a su amo, el chico estaba bastante pálido. Tammy se arrodilló a su lado y el animal saltó de sus brazos colocándose sobre las piernas del chico mientras ronroneaba con ternura, Tammy se recostó contra su pecho.
- Aún respira- dijo con alegría- pero ha perdido mucha sangre, debo detener la hemorragia- Tammy se quitó la chaqueta y lo cubrió con ella y después, con un pedazo de su falda, improvisó una venda- debemos llevarlo a un hospital, así podría morir.
- No iré... a...ningún... lugar- dijo el chico abriendo los ojos por primera vez- debo encontrar... al Zeed- el chico intentó levantarse, pero la herida era demasiado grave y no se lo permitió.
- No debes moverte o la herida se abrirá más- dijo Tammy sujetando la venda.
- Déjame...- dijo el chico retirándole la mano- yo puedo cuidarme... solo.
El chico se apoyo en la pared y se levantó haciendo que el pequeño animal saltara de sus piernas y le maullara suplicante, dio unos cuantos pasos y nuevamente cayó al suelo, Tammy lo sujetó justo a tiempo antes de que cayera.
- ¡Eres demasiado terco, ni siquiera puedes mantenerte de pie y aún así pretendes ir a luchar con esa cosa!- dijo Tammy enojada.
- ¡Esto no es asunto tuyo!- dijo el chico mirándola también enojado.
- ¡No me importa de quien sea asunto, solo se que no estas en condiciones de moverte y no me iré de aquí hasta que te recuperes!
- No he pedido tu ayuda y no la necesito, ha...- intento moverse, pero un intenso dolor recorrió todo su cuerpo.
- Debemos encontrar a alguien que te ayude, tus heridas son de gravedad- dijo Tammy mirándolo con preocupación mientras el se apoyaba en su hombro y lo conducía nuevamente al lado de la pared.
- No permitiré... que nadie me vea- dijo recostándose en la pared.
- Pero así vas a morir desangrado- dijo Tammy con desesperación ante la actitud del chico.
- La herida pronto... se cerrara, pero necesito...- el chico nuevamente perdió la conciencia.
Tammy lo miró en silencio, la luz de la luna iluminaba el semblante apuesto del chico, Tammy miró al suelo con su mirada ensombrecida.
- Esto fue por mi culpa, yo lo distraje cuando combatía, debo hacer algo- Tammy se levantó, observó las escaleras y después de un momento miró al pequeño felino que le maulló como a modo de explicación.
- No te preocupes, volveré pronto, traeré un poco de medicina, cuídalo por favor, no permitas que haga alguna tontería esta bien, no me demorare- Tammy salió corriendo y el felino la observó mientras salía.

Tammy corría con desesperación por las calle, era una suerte que esa noche sus padres trabajaran hasta tarde, Tammy entró a la casa y encendió las luces, se dirigió al baño y buscó en la gaveta superior, tomó la pequeña caja blanca con la cruz roja, y luego se dirigió a su habitación y del closet cogió una maleta donde depositó la caja y también una manta, bajó corriendo las escaleras y abrió la despensa, tomó algunas latas, paquetes de comida y una caja de alimento para gatos, ya que gracias a que de vez en cuando el gato de la vecina se quedaba en su casa cuando ésta salía de viaje poseían un poco de comida para éstos, Tammy guardó todo en su maleta y se acercó al teléfono, marcó rápidamente al móvil de Kasumi, el cual resonó por un momento.
- Kasumi necesito que me cubras esta noche y digas que me quede a dormir en tu casa, ahora no puedo explicarte el por que, solo necesito que lo hagas, está bien, gracias- Tammy colgó el teléfono, se apresuró a escribir una nota para sus padres y la dejó al lado del teléfono, tomó la maleta y salió corriendo.
Tammy corría por las calles, se hallaba preocupada por el chico, a cada paso que daba sentía una gran desesperación por saber como se encontraba, cuando estaba cerca de la casa sintió como si alguien la observara y se detuvo a mirar a su alrededor, la calle estaba desierta, solamente las cigarras podían escucharse, Tammy pensó que no tenia tiempo para eso y continuo dirigiéndose a la casa, alguien se hallaba en las sombras y sonreía, luego éste desapareció en la oscuridad.
Tammy ingreso al lugar, descargó su maleta al lado del chico, el felino se le acercó y la saludó rozando su cuerpo contra su pierna.
- No te preocupes, él se pondrá bien- Tammy le sonrió al pequeño animal.
Tammy comenzó a limpiar la herida y a vendarla de nuevo, no sabia mucho de medicina, pero su madre era enfermera en un hospital y le había enseñado algunas cosas, Tammy pasó toda la noche curando la herida del chico.

La mañana había llegado y la luz del sol entró por la ventana de la vieja casona, el chico abrió los ojos y el pequeño felino se le sentó encima ronroneando con felicidad, el chico tocó su cabeza y lo acarició con ternura mientras le sonreía.
- No te preocupes, ya me encuentro mejor- el chico movió un poco su hombro, sentía un pequeño dolor, pero vio que la herida estaba perfectamente vendada y curada.
- Debió haber sido esa chica- el chico miró a su alrededor y vio la figura de la chica la cual dormía placidamente en el suelo alumbrada por el sol de la mañana, el chico la miró por un largo tiempo y después, aún sujetando su herida, miró hacia el techo- “no pude detenerlo, no entiendo por que me distraje de esa forma”- el chico cerró los ojos y recordó todos los acontecimientos de la noche anterior, la batalla y el instante cuando había visto a la chica y luego la herida- “la chica”- el chico volvió su mirada hacia Tammy y con un poco de dificultad se levantó del suelo.
El felino lo siguió de cerca, maullando como a modo de regaño por la intempestiva actitud del chico, éste se acercó a Tammy y le puso la manta que ella había traído para él y camino hacia las escaleras seguido por el minino.

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Mensaje por Invitado Miér Mayo 06, 2009 11:01 pm

Tammy sintió el cálido sol sobre su rostro y abrió sus ojos, se había quedado despierta toda la noche cuidando al extraño chico y al final el cansancio le había ganado, Tammy retiró la manta de su cuerpo y la miró por un momento, era la manta que le había puesto la noche anterior al chico, volvió su mirada hacia el lugar donde él estaba y vio con sorpresa que él ya no se encontraba, Tammy se levantó rápidamente y fue en su búsqueda, temía que él se hubiera ido sin decir nada, bajó las escaleras y entró al desbaratado vestíbulo, la casa era una construcción clásica japonesa, con algunos elementos de las casas inglesas, en ese momento Tammy escuchó la voz del chico que parecía venir del comedor.
- Toma amigo- unos pequeños choques continuos se escucharon.
Tammy abrió un poco la puerta corrediza y vio al chico apoyado contra una de las columnas del corredor que daba a lo que en una antigua época había sido un hermoso jardín, el pequeño felino comía de un desbaratado plato mientras el chico acariciaba su cabeza con suavidad.
- Lamento mucho haberte preocupado- el chico le sonrió con ternura y continúo mirando el cielo.
- “Después de todo él no es tan malo”- pensó Tammy, corrió la puerta del todo y entró al lugar con una gran sonrisa- parece que ya te encuentras mejor- dijo con sus brazos cruzados en la parte de atrás.
- Te dije que se cerraría sola- dijo el chico sin mírala y en un tono serio.
- ¡Deberías ser un poco más amable y por lo menos darme las gracias!- dijo Tammy molesta.
- Yo nunca pedí tu ayuda- dijo el chico con indiferencia.
- ¡No puedo creer que me molestara por ti, no mereces ninguno de mis esfuerzos, eres una persona bastante grosera y desagradecida!- dijo Tammy con furia.
El chico se levantó y se dirigió hacia Tammy, ella esperaba que le dijera algo grosero, pero él simplemente paso de largo y se detuvo algunos pasos a su espalda.
- Perdón- dijo el chico sin mirarla.
- ¿A que te refieres?- Tammy lo miró sin entender.
- Eso no era lo que buscabas, así que ya puedes marcharte- el chico continuó caminado y salió por la puerta.
Tammy no podía creer lo que escuchaba y ahora si que estaba molesta, como había podido preocuparse por un sujeto así, Tammy subió velozmente las escaleras y cuando llegó, vio como el chico se colocaba la espada nuevamente en la espalda.
- ¡Espera un momento, no te desharás de mi tan fácilmente, tengo muchas preguntas y quiero que me las contestes ahora mismo!- Tammy se encontraba bastante molesta y miraba al chico con firmeza, pero este parecía ignorarla.
El chico se agachó y acarició la barbilla del minino, Tammy agachó la cabeza y suspiró, parecía que éste no la escuchaba, el chico se dirigió nuevamente hacia Tammy y bajó las escaleras.
- ¡Espera!- Tammy lo siguió.
El chico abrió la puerta de la casa y salió de ésta, en la entrada miró al felino y se dirigió a él ignorando completamente a Tammy.
- Quédate aquí volveré pronto- le dijo al felino quien maulló en señal de que había entendido el mensaje.
Tammy no lo podía creer, al parecer para ese chico solo existía el minino, era como si ella no estuviera allí.
- No me rendiré tan fácilmente- dijo Tammy con decisión, Tammy salió siguiendo al chico de cerca por la calle.
El chico caminaba observando los alrededores, de pronto, sacó un pequeño objeto de su ropa el cual parecía una especie de triangulo un poco redondeado con una pequeña pantalla en su superficie, el chico lo puso en su mano, Tammy no entendía lo que hacia, que significaba aquel extraño objeto y que pretendía hacer con él, Tammy lo miró con atención y con gran curiosidad, de pronto el chico cerró los ojos y el pequeño objeto se elevó en el aire cubierto por un leve resplandor azul, el objeto comenzó a moverse lentamente y la pantalla marcaba lo que parecían ser coordenadas.
- Vaya....- dijo Tammy con asombro y miró al chico, pero éste en ese momento miraba hacia el oeste, sin importarle la presencia de Tammy.
El chico cerró la mano y caminó en la dirección que había marcado la flecha.
- Oye, espera- dijo Tammy alcanzándolo- quiero saber que era esa cosa- Tammy caminaba detrás del chico, pero éste solo miraba el objeto de vez en cuando a la vez que miraba a su alrededor- no me ignores cuando te hablo, ¡detente!- Tammy ya había llegado al limite de su tolerancia.
El chico se detuvo por un momento y luego continuo caminando, Tammy miró a su alrededor por primera vez y vio en donde se encontraba, se hallaban en el parque central, las personas que estaban en el sitio se habían quedado mirándolos, al parecer el traje del chico llamaba mucho la atención y el hecho de que estuviera manchado de sangre no ayudaba mucho a disimular, Tammy notó que no solo lo miraban a él sino también a ella, miró su ropa y se dio cuenta de la razón; su falda se hallaba rasgada en una buena parte, además su camisa tenia sangre en algunos lugares y estaba bastante sucia.
- Je, je, je...- rió con vergüenza y con una gigantesca gota en su cabeza sin saber que más hacer- bueno... yo...me tengo que ir- Tammy salió corriendo levantando una gran nube de polvo a su paso, cuando se fue todos se quedaron mirando su partida con muchos puntos en sus cabezas y luego comenzaron a hablar entre ellos de forma apresurada.
Tammy respiraba recuperando el aliento, no sabia cuando se había metido en tantos problemas, en ese momento deseo no haber dejado su chaqueta en la casa, la chica miró a su alrededor y se dio cuenta que había perdido el rastro del chico.
- ¿Donde podrá estar?- Tammy miró por todos lados, pero no podía verlo.
El parque estaba bastante concurrido ese día, las personas caminaban de un lado al otro reduciendo la vista del lugar, Tammy hacia un gran esfuerzo en su búsqueda, pero era totalmente inútil, se había dado a la idea de que había perdido el rastro cuando un grito llenó el festivo ambiente y todo quedo en silencio, Tammy corrió en la dirección en donde se había escuchado el grito, pensando que tal vez éste tuviera alguna relación con el chico, Tammy llegó al lugar y comenzó a abrirse paso entre la multitud y cuando llegó pudo ver a una mujer sentada en el piso que temblaba de pies a cabeza, señalando algo que se hallaba detrás del árbol con cara de terror, Tammy se acercó a ella y la miró, luego observó el lugar que señalaba y quedo paralizada con lo que vio; un charco de sangre rodeaba el lugar, en el se encontraban algunas partes desmembradas de lo que parecía ser un hombre, entre las ramas colgada por una sustancia blanca y sedosa, se hallaba la cabeza del sujeto con los ojos en blanco y la boca totalmente abierta en expresión de pánico, Tammy también cayó al suelo paralizada por lo que había visto, las personas comenzaban a llegar y muchas gritaban por la escena, la policía del parque comenzaba a tomar control de la situación, evitando que más gente se acercara, Tammy aún sin poder decir nada miró hacia la multitud y pudo ver al chico que se retiraba de ésta, Tammy se levantó e intentó alcanzarlo, el chico caminaba despacio cuando ella lo alcanzó.
- ¡ESPERA!- le gritó, sujetando sus puños con fuerza a ambos lados de su cuerpo- ¡quiero saber lo que esta sucediendo y quiero saberlo ahora!
El chico se quedó en silencio por un tiempo y luego le habló sin mirarla.
- La criatura ha comenzado a alimentarse, la próxima vez que la enfrente será mucho más fuerte- el chico continúo caminado sin mirar atrás, hasta que desapareció en la multitud que se acercaba precipitadamente.
- La enfrentara de nuevo...- dijo Tammy en voz baja con los ojos ensombrecidos mirando hacia el suelo, mientras podían escucharse el ruido de la gente que se encontraba consternada así como las sirenas de la policía que se acercaban.

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Mensaje por Invitado Jue Mayo 07, 2009 6:53 pm

CAPITULO 4
“Zero”


Tammy observaba por su ventana como la tarde comenzaba a caer lentamente.
- Desde que regresó ha estado así- dijo su madre mirando las escaleras.
- ¿Y sabes que pudo haberle pasado?- preguntó su padre mientras se quitaba la chaqueta y desapretaba el nudo de la corbata.
- Realmente no, no me di cuenta cuando entró a la casa, ¿crees que debamos preguntarle algo?- dijo su madre mirando a su esposo con preocupación mientras cruzaba los brazos sobre su vientre.
- No, no lo creo, pienso que ella desea estar sola- dijo el hombre sonriendo- nuestra pequeña ahora esta creciendo, el tiempo pasa muy rápido- suspiró.

La mirada de la chica se encontraba perdida en la caída del sol
- ¡Es un tonto!- dijo después de un largo tiempo de silencio cambiando la posición en la cual estaba, golpeando el marco de la ventana con sus palmas- no entiendo por que tengo que preocuparme por alguien como él, que haga lo que le plazca, si quiere que lo maten haya él, yo por mi lado tengo cosas más importantes que hacer que arriesgar mi vida- Tammy se dejó caer en su cama y luego se acurrucó mientras sus ojos brillaban, a pesar de sus palabras no podía evitar sentirse preocupada por el chico, sabia que él no estaba en condiciones de luchar y además si lo que había dicho en el parque era cierto la posibilidad de que muriera era casi inminente, Tammy se volteó- tonto…

Tammy bajó velozmente las escaleras y tomó su abrigo de la puerta.
- Tammy, ¿Adonde vas?- le preguntó su madre sin entender el repentino comportamiento de su hija.
Tammy no la miró y siguió de largo, luego, abrió la puerta y salió de la casa, Tammy corría en dirección al parque, tenía un mal presentimiento.
- “Tengo que evitar que algo malo suceda”- pensó para si.

El cielo comenzaba a oscurecerse, las cintas amarillas de no pasar marcaban las entradas del parque, el silencio inundaba el lugar, el rechinar de los columpios, movidos por el viento podían escucharse, la sombra de una persona se encontraba al frente del árbol en donde se hallaba una gran cantidad de cintas amarillas. El chico abrió su mano y el delicado resplandor que emanaba del objeto en la mañana se había hecho más intenso, observó el lugar en donde se encontraba; los fragmentos del cuerpo habían sido retirados con cuidado por los agentes de policía, el chico cerró sus ojos y escuchó con atención, silencio, ni un solo animal podía escucharse en la noche, era como si todos hubieran huido asustados de algo que se hallaba en el lugar, el chico cruzó la banda y se acercó al sitio en donde habían encontrado a la victima, luego se agachó un poco y tomó un poco de tierra que había quedado manchada con la sangre y la acercó a su nariz.
- El veneno se ha hecho más fuerte- el chico se levantó y observó a su alrededor- ésta no es la única victima, el lugar huele a sangre- el chico caminó hacia la oscuridad de los árboles, en busca del nido de la criatura.

Tammy miró la entrada del parque, no iba a ser tan fácil entrar, una patrulla se encontraba en la entrada, dos policías se hallaban fuera de ésta, uno de ellos le llevaba una taza de café al otro mientras este soplaba sobre sus manos. Tammy observó el lugar con cuidado, debería haber una forma de entrar sin ser descubierta, pero la gruesa pared que rodeaba el parque era demasiado alta y si acaso lograba subir era seguro que se rompería los huesos al bajar, Tammy imaginaba como podría ser aquella caída y realmente no le gustó para nada, Tammy sacudió su cabeza ante su visión.
- Debe haber alguna otra forma- Tammy miró en la parte más alejada y pudo ver un enorme árbol de gigantescas ramas las cuales sobresalían sobre la muralla- ¡eso es!...- Tammy se acercó con cuidado para no llamar la atención de los policías, miró las ramas, estaban un poco altas, pero no era imposible alcanzarlas, era una verdadera lastima que ese día hubiera decidido ponerse una falda pero no había pensado que tendría que subirse a un árbol, Tammy confiaba en que podía lograrlo además en el pasado había estado en algunas clases de equilibrio en las barras, pero la habían echado cuando hizo que el profesor se estrellara contra el suelo, cuando por accidente corto los alambres de soporte de las vigas, Tammy recordó el episodio y una nube negra cubrió su cabeza, pero sabia que podía hacerlo- bueno aquí vamos- Tammy frotó sus manos y saltó lo más alto que pudo, de inmediato pudo alcanzar una de las ramas, se columpio un poco y luego en un ágil salto logró tomar la otra rama y en una vuelta ponerse de pie sobre ella, Tammy levantó sus manos con triunfo- “realmente soy bastante buena” – se dijo a si misma, pero de pronto su pie se lisó y cayó de nalgas al suelo entre bultos de hojas –ah…. Creo que debo practicar más el aterrizaje- dijo con dolor tocando su cadera, Tammy miró a su alrededor, había logrado ingresar al parque.
Tammy sacudió de su ropa las hojas secas, en ese momento Tammy llevaba puesta una falda corta de color verde a pliegues y una camisa blanca de encajes debajo de una chaqueta marrón, el parque estaba más tenebroso que nunca, por todos lados parecían verse sombras macabras que asechaban en la oscuridad, se estaba arrepintiendo de haber venido y si esa cosa la encontraba, unas gruesas lagrimas surgieron en sus ojos, pero no podía permitir que aquel chico sufriera algún daño.
- Debo encontrarlo, ese chico tonto, debe estar en algún lugar, no debo acobardarme, ya llegue hasta aquí así que continuare- dijo con decisión, luego miró nuevamente el lugar- pero ahora…¿¿¿¿¿Por donde empiezo????- los interrogantes inundaron todo el sitio- ¡Es verdad el árbol!- Tammy recordó el lugar en donde….un escalofrió recorrió su cuerpo, trago saliva, pero no tenia opción tenia que ir hasta allá.

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Mensaje por Invitado Jue Mayo 07, 2009 6:53 pm

El bosque se encontraba en tinieblas los pasos de alguien que caminaba sobre las hojas secas podían escucharse en la oscuridad, ésta persona se detuvo y un resplandor azulado apareció en su mano enseñando el lugar en donde se encontraba, los inquisitivos ojos violeta del muchacho analizaron el sitio, no parecía haber ningún movimiento entre los árboles, pero sabia muy bien que a cada paso se acercaba más a la terrible criatura, comenzó a caminar cuando un sonido llamó su atención, sacó su espada rápidamente y la lanzó con decisión en la dirección de donde provenían los sonidos, alguien cayó en el suelo.
- ¡Oye, ten más cuidado con esa cosa!- dijo Tammy sentada en el piso y mirando con el seño fruncido al chico.
- Eres tú- dijo el chico volteando su mirada y siguiendo su camino.
- Que hubiera sucedido si no te hubieras dado cuenta que era yo, me hubieras lastimado gravemente- dijo Tammy levantándose del suelo y limpiando sus rodillas.
- No me di cuenta, solo falle- dijo el chico sin darle importancia.
Un escalofrió recorrió el cuerpo de Tammy, al parecer le tenia más miedo a ese extraño chico que al monstruo.
- ¡Espera, no me dejes sola!- gritó Tammy asustada por el lugar en donde se encontraba, Tammy logró alcanzarlo, pero el chico como siempre la ignoraba.
- ¿Que haces aquí?, este no es un sitio para niños- dijo sin mirarla mientras revisaba el aparato de su mano buscando la dirección a seguir.
Tammy se molesto bastante, no le había molestado que el apuesto hombre del templo la llamara niña, pero el hecho de que alguien que tenía casi su misma edad la llamara “niña” era algo intolerable.
- No soy ninguna niña, soy una alumna de segundaria además tu tampoco eres un adulto, mi nombre es Tammy, escuchaste, Ta…a…mmy…y - dijo poniéndosele enfrente y con las manos en la cintura bastante molesta- y no creo que tu puedas decirme que hacer, te dije que no me daría por vencida hasta que me dijeras que es lo que sucede y…
- Silencio- dijo el chico con un dedo sobre sus labios, luego con su mirada fría examinó un punto entre los árboles.
- ¿Que es lo que sucede?
- ¡Cuidado!- el chico se lanzó hacia Tammy y ambos cayeron al suelo.
- Ah…
El chico levantó su torso el cual había servido para proteger a Tammy del ataque de la criatura, un árbol que estaba más adelante quedo recubierto de una extraña saliva blanca que comenzaba a deshacer la madera, luego su mirada fría se fijó hacia un punto en la oscuridad donde de repente aparecieron una serie de ojos rojos que alumbraban en las tinieblas, Tammy que se hallaba aún en el suelo no pudo evitar sonrojarse un poco al sentirlo tan cerca de ella, el chico se levantó y tomó la espada que había quedado en un costado y luego miró hacia los terribles ojos que de vez en cuando parpadeaban, el caer de una especie de saliva que sonaba burbujeante al estrellarse con el suelo se escuchaba en el lugar en donde se hallaban los ojos.
La criatura emitió una especie de silbido y se alojó nuevamente en la oscuridad.
- ¡No te muevas, quédate aquí!- el chico la miró rápidamente y después salió corriendo en la dirección en donde habían desaparecido los ojos.
- Espera….- Tammy miró a su alrededor- yo no me quiero quedarme sola- enorme cataratas de lagrimas salían de sus ojos- tengo miedo……buh…snif, snif, snif- Tammy se levantó a revisar aún con los ojos llorosos, no podía ver mucho a causa de la oscuridad del lugar, caminaba con las manos recogidas sobre su pecho, Tammy caminó un poco, pero se tropezó con algo en el suelo- auch…- Tammy nuevamente quedo en el suelo, ya había perdido la cuenta de cuantas veces se había caído ese día- ¿Que es esta cosa?- Tammy tomó algo redondo que estaba a su lado y el cual había sido el causante de su caída- no había mucha luz pero de inmediato pudo ver de que se trataba, Tammy se congelo de inmediato y su cara perdió todo su color, la cabeza de la cual habían succionado hasta el más mínimo rastro de carne se encontraba en sus manos- ¡HAAA…!!!!
Tammy salió corriendo sin saber a donde ir, no pensaba en nada, solo quería alejarse de ese lugar, quería encontrarlo, aunque al hallarlo también hallara al monstruo.

La batalla resonaba con gran intensidad en el frió silencio de la noche. Un nuevo golpe con su espada había hecho relucir chispas en la fuerte coraza del ser arácnido, el chico cayó al suelo mirando fijamente al animal, el lugar en donde se encontraban estaba recubierto por una gruesa capa de la extraña sustancia que se asemejaba a una telaraña, en ella podían observarse varios cuerpos que se deshacían lentamente, entre estos también se encontraban varios animales, el chico se levantó de nuevo y empuñó la enorme espada con su mano izquierda y luego la tomó con la derecha cambiando la posición con ambas manos, sus ojos brillaron con la pálida luz de la luna reflejando una mirada fría y calculadora, el chico nuevamente se lanzó a atacar al gigantesco animal que ahora tenia como 3 metros de alto, el arácnido movía sus ojos de un lugar a otro observando cada movimiento de su pequeña presa, intentando atraparlo con el liquido que arrojaba de su boca, pero el chico era demasiado ágil y lograba eludirlas con gran facilidad, éste continuaba atacando al ser arácnido intentando atravesarlo con la espada, pero ésta no podía lograrlo, el chico comprendió mientras eludía un enorme banco de telaraña cual era el punto débil del animal.

Tammy caminaba con lentitud entre los árboles, con sus manos intentaba alejar los arbustos que inundaban el lugar, se sentía bastante asustaba, pero sabia que tenia que seguir, tenia que encontrarlo, Tammy pudo escuchar los agudos sonido del arácnido y retirando una gruesa rama pudo ver todo el lugar; la luz de la luna iluminaba un poco el tétrico sito, la enorme criatura se hallaba en medio de lo que parecía ser el claro del bosque, pero que ahora estaba recubierto con aquel extraño liquido, Tammy pudo observar como el chico eludía con una velocidad asombrosa un ataque del arácnido y se lanzaba desde un ángulo bajo hacia el vientre del animal.
La sangre voló a su alrededor mientras introducía la espada, la criatura emitió un ruido agudo y estridente, pero cuando el chico se hallaba próximo a encontrar su corazón, la herida de su hombro se abrió de nuevo y un dolor sofocante inundo su cuerpo y sus manos se soltaron un poco de la espada, pero fue suficiente para que la criatura se sacudiera y lo mandara lejos, el chico se estrelló contra uno de los árboles y cayó sentado al suelo recostado contra éste, el chico miraba al arácnido quien se acercaba lentamente, regando aquel liquido viscoso de su boca, el chico sostenía su brazo con gran dolor, al parecer el efecto del veneno de la noche anterior no había pasado del todo, el chico estaba mirando fijamente a la criatura, aunque estuviera totalmente desprotegido su mirada no perdía su expresión, en ese momento la espada del chico se encontraba clavada en el pecho de la criatura, cuando la criatura abría las pinza de su boca en dirección al chico alguien apareció entre los arbustos.
- ¡¡NO...!!!!!- gritó Tammy interponiéndose con decisión entre el arácnido y el chico.
- Tu...-dijo el chico mirándola con sorpresa.
La criatura retrocedió un poco ante la sorpresa, pero luego se lanzó con fiereza sobre ambos chicos, el chico jaló con fuerzas el brazo de la chica y la atrajo hacia sí estrechándola contra su pecho, la criatura se hallaba encima de ellos con sus pinzas abiertas.
- ¡HA...!!!!!!!- el chico tomó el mango de la espada con la mano que no tenia herida y con todas sus fuerzas la hundió hasta la empuñadura.
El arácnido emitió un agudo silbido y lentamente cayó a el suelo, el chico observó como caía respirando con un poco de dificultad, Tammy aún se encontraba agazapada contra su pecho y no solo podía oír los sonidos de su corazón sino también los de él, Tammy se dio cuenta de lo que sucedía y se separó del muchacho con su rostro totalmente sonrojado, el chico se sentó en el suelo apoyando su brazo contra su rodilla aún recuperando el aliento.
- No quiero que te hagas ideas extrañas sobre lo que acabo de ocurrir- dijo Tammy volteando su rostro y en un tono altanero, pero aún con las mejillas sonrojadas.
El chico se levantó sin prestarle atención a los comentarios de Tammy y se dirigió hacia la criatura la cual comenzaba a deshacerse perdiendo su forma, Tammy miró con curiosidad lo que sucedía, se acercó al chico y vio la escena, el estomago de Tammy se revolvió y cubrió su boca mientras volteaba la cara, el chico se acercó en silencio hacia el animal, Tammy volvió a observar a la criatura, pero para su sorpresa esta ya no se encontraba, en su lugar estaba el cuerpo de un hombre, el cual Tammy reconoció como el del conserje.
- Pero...como puede ser posible- alrededor de éste se encontraba gran cantidad del extraño líquido viscoso que lentamente era succionado por la tierra.
El chico se acercó al hombre, desclavó la espada de su pecho y después se arrodilló a su lado y tomó algo que brillaba de color verdoso de su pecho ensangrentado, Tammy estaba pasmada mirando el rostro inexpresivo de lo que alguna vez había sido un hombre, pero la actitud del chico llamó su atención y observó la diminuta semilla que brillaba en la mano del chico.
- Está tampoco es- dijo apretándola en su mano y abriéndola de nuevo, las semilla se redujo a cenizas las cuales fueron arrastradas por el viento, el chico se levantó y aún con la espada en su mano se dirigió hacia Tammy y la pasó de largo.
- ¡Espera!- Tammy miraba hacia el suelo, el chico se detuvo a su lado- te vas a marchar así no mas- dijo Tammy apretando los puños- aún tengo muchas preguntas y... ni siquiera se cual es tu nombre- un largo lapso de silencio se presentó entre los dos, Tammy sabia que el no le contestaría, pero luego…
- Mi nombre es Zero- dijo sin voltear a mirarla.
Tammy levantó la cabeza sorprendida por la repentina actitud del muchacho, por primera vez desde que lo había conocido él no había ignorado sus preguntas, el chico continuó caminado, Tammy volvió su cabeza para mirarlo, lo observó en silencio hasta que su figura se perdió en las sombras de los árboles.
- Zero...-dijo mientras unas hojas caían de los árboles llevadas por el viento.

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Mensaje por Invitado Jue Mayo 07, 2009 6:57 pm

CAPITULO 5
“un día ajetreado”


Tammy bajaba por las escaleras aún en pijama, recordaba los sucesos de la noche anterior; la batalla, el conserje, el chico del cual ahora sabia su nombre: “Zero”, pero sobre todo se acordaba del momento en el cual había llegado a casa, eran aproximadamente las once cuando tocó la puerta, había olvidado llevar las llaves en su prisa.

- ¡En donde estabas, por que saliste de esa manera, estábamos muy preocupados!- dijo su madre abalanzándose sobre ella con lagrimas en los ojos.
- Bueno…yo…- dijo Tammy sin saber como daría una explicación apropiada, ya que como era obvio no podía decir la verdad, en ese momento solo pudo decir lo primero que se le vino a la cabeza- tenia mucha hambre y salí a conseguir un burrito.
- ¿Que…?- su madre no cabía de la sorpresa al escuchar las palabras de su hija- ¿un burrito?
- Si es esa cosa a la que encima de una tortilla le echan queso y algo llamado frijoles con mucho picante- Tammy realmente se sentía bastante tonta y no sabia si su excusa serviría, pero no se le ocurrió decir nada más, por que no había pensado en algo más convincente, pero no, ahora estaba hablando de burritos.
- ¿Pero por que saliste de esa manera y regresaste tan tarde?- dijo su madre mirándola con ternura.
Tammy realmente se sentía culpable de engañar a su madre de esa manera.
- Bueno… lo que sucede es que…- que mas podía decir- “piensa, piensa”- Tammy se veía en problemas, pero pronto, algo vino a su mente- lo que sucede es que toda la tarde estuve pensando si iría o no, es una decisión bastante difícil ya sabes, tenia que caminar y bueno el caso es que me decidí, pero cuando me di cuenta era muy tarde y cerrarían así que salí corriendo, pero cuando llegue, ya habían cerrado, pero tenia tantas ganas de un burrito que fui a buscar un lugar en donde podía comprar uno y se me hizo muy tarde debido a que casi todo estaba cerrado, pero después de mucho buscar lo encontré y luego regrese, ja, ja, ja, lo siento- dijo riéndose, sabia que nadie creería aquella historia, estaba perdida.
Un centenar de puntos rodeaban la cabeza de la madre de Tammy y luego ésta suspiró.
- Creo que nunca cambiaras.
- Vaya, es una historia bastante interesante- dijo la voz de su padre quien se hallaba recostado sobre una pared y había escuchado toda la conversación- no sabia que te gustaran tanto los burritos- dijo con perspicacia.
- Si así es, je, je, je- dijo riéndose sin saber que más hacer, no podía creer que creyeran esa historia acaso era así de glotona para hacer algo así, Tammy recordó la ocasión en que había hecho recorrer a su padre toda la ciudad en busca de un helado súper gigante con triple capa de chocolate, si era posible que hiciera algo así, Tammy suspiró y bajó la cabeza con resignación.
El padre de Tammy la miró por unos segundos de manera inquisitiva, Tammy sudaba, tal vez había sospechado algo, ¿Por que la miraba de esa forma?
- Eres demasiado glotona- dijo moviendo la cabeza de un lado a otro y comenzó a caminar hacia la cocina- la próxima vez que quieras comer algo puedes decírmelo, yo te llevare- dijo sin mirarla y se metió a la cocina.
- Bueno como creo que ya estas satisfecha puedes ir a tu habitación y descansar un rato, ya es un poco tarde- dijo su madre sonriéndole y se dirigió también a la cocina.
Una lágrima se asomó en los ojos de la chica.
- “Esto no es justo, en realidad no he comido nada, me voy a morir de hambre”- dijo mientras caía al suelo de rodillas con los ojos llorosos.

Tammy regresaba al presente, su estomago gruñía con fuerzas, parecía como si no hubiera comido en siglos, no se había atrevido asaltar la nevera por la noche por miedo a ser descubierta, Tammy olfateo el aire, el rico olor de las panquecas con miel llegó a su nariz, su boca se hizo agua.
- ¡Panquecas!- dijo con alegría y salió corriendo apresuradamente hacia el comedor, cuando llegó sus ojos se iluminaron y el ambiente se llenó de rosa, en la mesa se encontraba servido una enorme torre de panquecas calientes con miel.
- Buenos días Tammy- dijo su madre con una sonrisa.
- Buenos días- dijo Tammy sin retirarle la vista a sus panquecas, Tammy casi podía llorar de la felicidad no podía creer que por fin comería después de una noche de ayuno era como estar en el cielo- ¡itadakimas!- Tammy tomó el tenedor y deposito un enorme pedazo en su boca y el ambiente que la rodeaba pasó a llenarse de ángeles que tocaban arpas a su alrededor- ¡esto esta delicioso!-dijo mientras se introducía un nuevo pedazo en su boca.
- Me alegro que te gusten- dijo su madre sonriéndole.
En ese momento ingresó su padre en la cocina leyendo el periódico.
- Buenos días cariño- dijo su madre dándole un beso de forma cariñosa.
- Buenos días- el respondió a su beso de la misma forma, el padre de Tammy la miró- sabia que tenia que levantarme temprano o esta niña acabara con toda la despensa.
- Je, je, je, eso también pienso- dijo su madre mirando como su hija se metía un enorme pedazo de panqueca en la boca.
El padre de Tammy se sentó a la mesa y abrió el periódico, Tammy estaba concentrada en sus panquecas cuando vio algo en el periódico que llamó su atención, aún con un pedazo de panqueca sobre su boca comenzó a leer un pequeño artículo que se encontraba en la parte inferior de la página.

CRIMEN EN EL PARQUE CENTRAL
Ayer en las horas de la mañana fue encontrado el cuerpo de un hombre en el parque central, las autoridades desconocen la identidad del individuo, pero se cree que se trataba de un vagabundo del lugar, es posible que el móvil del homicidio se diera por disputas callejeras o arreglo de cuentas, aun no hay nada claro al respecto, por el momento el parque ha quedado clausurado pero se espera que abra de nuevo al comienzos de la semana.

- ¡QUE…!- dijo Tammy levantándose de la mesa y dejando caer su panqueca, su madre y su padre la miraron con sorpresa.
- ¿Sucede algo malo?- preguntó su madre mirándola con curiosidad.
- No, no es nada- dijo Tammy sonriendo y moviendo sus manos de un lado a otro en forma de negación, nuevamente se sentó a comer sus panquecas, pero esta vez sin mucho interés, su padre la miró por un segundo y continuó leyendo el periódico- “ pero por que, como no han mencionado lo del parque, yo estuve ahí y vi que eran muchos más los que habían muerto, además tampoco mencionaron lo de la forma en que fue destajado el cuerpo ni la telaraña que lo rodeaba y que sucedió con el conserje, por que no lo mencionan, esto es bastante extraño”.


Tammy salía de una tienda.
- Muchas gracias señor Tanaka- dijo Tammy inclinado la cabeza a un hombre anciano y encorvado de rostro gentil que lucia un delantal.
- No es nada, pero no entiendo para que deseas eso.
- Es para alguien que conozco, ¿esta seguro que no la necesitara?- preguntó Tammy mirando el contenido de la bolsa que llevaba en las manos con un poco de inseguridad.
- Si, no te preocupes por ello, mi sobrino hace un tiempo que no se queda conmigo y pienso que ya no la necesita- dijo el anciano sonriéndole.
- De verdad se lo agradezco mucho, ¡hasta luego!- dijo Tammy mientras se retiraba.
- Hasta luego pequeña y cuídate- el anciano se despidió de ella desde la tienda.

Tammy continuó corriendo por la calle, se había tomado el domingo para ir a la vieja casona, tenia muchas preguntas sobre lo ocurrido la noche anterior y estaba dispuesta a hacer lo que fuera para obtener una respuesta, Tammy se encontraba cerca de la casa cuando en su apuro rozó a alguien con su hombro.
- Lo lamento- Tammy miró a la persona con la que había tropezado y sus mejillas se sonrojaron de inmediato.
- Parece que todavía sigues a las carreras- dijo el hombre de cabello blanco con una encantadora sonrisa, en ese momento éste llevaba un traje blanco y tenía las manos dentro de los bolsillos del pantalón.
- Yo realmente lo siento señor, no miraba el camino cuando corría que…- dijo Tammy aún sin mirarlo.
- Por favor pequeña no me digas señor me haces sentir como un anciano, mi nombre es Kayi, me alegra encontrarte de nuevo pequeña nunca pensé que lo haría- dijo mientras le sonreía.
El rostro de Tammy se puso aún más rojo y su corazón palpitaba con fuerza, como era que aquel apuesto hombre se acordaba todavía de ella.
- Parece que te dirigías algún lugar y llevabas mucha prisa, espero no haberte retrasado.
- No, no lo ha hecho- dijo Tammy mirándolo avergonzada- no era importante.
- Me alegro, bueno pequeña no quiero quitarte más tiempo, me gustó mucho haberte encontrado, espero que podamos vernos en otra ocasión, hasta luego- dijo Kayi mientras se despedía de Tammy.
Tammy lo miró por un largo instante aún con sus mejillas sonrojadas, mientras se retiraba la mirada del hombre se tornó fría y calculadora, una maliciosa sonrisa se dibujó en su rostro.

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Mensaje por Invitado Jue Mayo 07, 2009 6:57 pm

El sol entraba por las ventanas de la vieja casona, en ese momento Zero estaba sentado en el marco de la ventana del ático y observaba el cielo mientras acariciaba al pequeño minino que se hallaba sobre sus piernas y ronroneaba cariñosamente, en ese momento Zero pensaba en la batalla y en su desenlace.
- “He fallado de nuevo, tampoco la semilla se encontraba allí, ahora tendré que esperar a que otro aparezca”- pensó mientras miraba el pequeño aparato en su mano y lo ocultaba cerrándola, Zero continuaba mirando el cielo, el felino procuró un pequeño maullido mirándolo.
El sonido de pasos por las escaleras pudo escucharse, el pequeño minino levantó la cabeza mientras maullaba al recién llegado, se bajó de las piernas del chico para saludar a la persona que acababa de entrar al lugar.
- Hola pequeño, me extrañaste- dijo Tammy mientras le acariciaba la cabeza con ternura, el felino le respondió con un suave ronroneo mientras disfrutaba de las caricias de la chica.
Zero no se inmutó por la presencia de la chica, continuó mirando el cielo imperturbable, Tammy lo miró con enfado, como alguien podía ser tan descortés.
- Toma- dijo arrojándole la bolsa.
El chico la tomó y luego miró a Tammy.
- ¿Que es esto?
- Si deseas pasar desapercibido no puedes seguir luciendo esa extraña ropa, debes cambiarte si quieres continuar, además esa ropa que llevas puesta esta bastante sucia y resulta desagradable- dijo Tammy mientras se retiraba seguida por el minino y llevaba otra bolsa en brazos.
Zero miró la bolsa y sacó algo de su contenido y luego miró las escaleras por donde había bajado Tammy.

- Toma amiguito, leche fresca- dijo Tammy acurrucada al lado del pequeño animal y sonriéndole, luego miró a su alrededor- este lugar es un desastre- dijo observando las puertas rotas y las gavetas de la cocina las cuales estabas bastante sucias- con algo de limpieza pienso que este sitio se vería mejor, ¿no lo crees así amiguito?- el minino dejó de tomar su leche para mirarla mientras maullaba como en tono aprobación- parece que eres bastante inteligente- Tammy acarició su cabeza- pero creo que no posees un nombre, no es cierto, haber déjame pensar…, que te parece maburo, no, no- dijo moviendo la cabeza de un lado a otro- eso no le quedaría bien a un minino, y que piensas de tendon, yakiniku, udon, tsukemono- dijo Tammy bastante encarnizada con el asunto, una gigantesca gota apareció en la cabeza del animal.
- Su nombre es Baru- dijo Zero quien acaba de entrar al lugar, en ese momento Zero lucia unos jeans azules con una camiseta blanca y una chaqueta también de jeans, inmediatamente lo vio el pequeño minino se dirigió a él y se frotó en su pierna, Tammy se sonrojó un poco al verlo y luego volteó su rostro con arrogancia.
- Lo lamento, no sabia que ya tenia nombre, no pensé que alguien como tu pudiera nombrar algo.
- No lo hice, el solo responde a ese nombre yo solo lo halle por coincidencia- dijo sin darle importancia.
- Bueno, ahora eso no importa, lo único que quiero saber es esto- Tammy le paso el periódico en donde se encontraba el articulo- por que no aparece ningún comentario sobre la pelea de anoche, los dos sabemos que esa no fue la única victima y es casi imposible que oculten algo así- Zero miró el articulo en silencio y luego lo colocó sobre la mesa sin decir nada- dime, quiero saber quien más conoce de la existencia de esas cosas, además que son y como llegaron aquí.
El chico continúo caminando hacia el jardín.
- No tengo por que contestar esas preguntas, esto es un asunto que no te concierne.
- Está bien- Tammy cruzó los brazos molesta- entonces no me moveré de tu lado hasta no saber lo que sucede, tendrás que resignarte a tenerme cerca, así que yo te ayudare, pero no sin antes limpiar este lugar, nadie podría vivir aquí- dijo mientras pasaba su dedo por la mesa.
- No deseo tu ayuda- dijo Zero apoyándose en la viga del corredor y cruzando los brazos.
- No te lo he dado por opción- dijo Tammy de forma obstinada- bueno mejor me pongo a trabajar desde ahora, hay mucho por hacer- Tammy subió las mangas las mangas de su blusa, tomó un trapo y se dirigió hacia la sala ignorando a Zero, dos podían jugar el mismo juego.
- Es una chica bastante terca- Zero miró el cielo mientras una leve sonrisa se dibujaba en su rostro.

El día pasaba y Tammy iba de un lugar a otro limpiando, Tammy había retirado las sabanas, antes blancas, que cubrían los muebles, eran un poco antiguos, pero aún así servirían, ya había limpiado las habitaciones y la cocina junto con los baños, no podía creer que estaba haciendo eso, si algo odiaba Tammy en la vida era realizar el aseo, pero ahora estaba limpiando la casa de un desconocido, Tammy miró a Zero que en ese momento se encontraba sentado en el corredor mirando el cielo sin hacer nada.
- Es un desconsiderado- dijo Tammy enojada, el pequeño felino se acercó a ella con un plumero en su boca- gracias Baru, tu no eres como el abusivo de Zero-dijo tomando el plumero y acariciándole la cabeza, Tammy continuó limpiando un cajón, pero nuevamente miró a Zero quien se encontraba bastante pensativo- “en que pensara en estos momentos, desde que lo conozco es muy callado y sus ojos reflejan mucha tristeza, que es lo que oculta…”- Tammy se dijo a si misma y continuó limpiando.

Habían pasado varias horas y la vieja casa estaba totalmente cambiada, aunque aún le faltaba muchos detalles ya podía decirse que era habitada por alguien, en esos momentos Tammy intentaba enderezar un enorme cajón, pero su fuerza no era suficiente.
- Vamos, vamos un poco más- Tammy estaba empujándolo con todas sus fuerzas, se hallaba apoyada contra el haciendo fuerza con sus pies, cuando de pronto sintió que el peso del cajón disminuía, miró a su lado y observó que Zero se encontraba allí, en silencio, si mirarla empujaba el cajón con bastante facilidad, Tammy lo observaba asombrada por su actitud, este continuaba acomodándolo.
- “Después de todo Zero resultó ser un chico bastante gentil aunque le cueste un poco demostrarlo”- en el rostro de Tammy se dibujo una sonrisa, Zero terminó de acomodar el cajón y se retiró en silencio- Zero espera…- Zero se detuvo un momento- gracias.
Zero se quedó en silencio un momento y luego continúo caminando.

Zero observaba el cielo estrellado desde el techo de la casa.
- “Se parece mucho al cielo del lugar de donde vengo”- dijo mientras apoyaba su brazo en su rodilla.
Tammy se acercaba a Zero llevando en sus manos dos latas de jugo de frutas.
- Es hermoso, ¿no es cierto?- dijo Tammy mirando el cielo y sentándose a su lado- toma- Tammy le pasó la lata de refresco, Zero la recibió pero no dijo nada y continuo mirando el cielo.
- Sabes, cuando miro el cielo muchas cosas vienen a mi mente- dijo Tammy abrazando sus rodillas mientras sus hermosos ojos verdes se iluminaban con la luz de las estrellas – a veces pienso que tengo algo más que hacer, es una extraña sensación que aún no logro comprender, pero ahora, tal vez si continuo a tu lado pueda saber que significa, aunque no estoy segura de eso, solo se que debo seguir a mi corazón.
Zero la miró por algún tiempo sorprendido por sus palabras, pero luego al igual que ella continuó mirando el cielo estrellado.


Tammy miraba de forma aburrida el patio de la escuela en especial el viejo roble de hojas amarillas en el cual se había librado aquella terrible batalla la cual se había desenlazado en el parque.
- “Zero…”- dijo en su mente, pero pronto fue sacada de sus pensamientos por la entrada del profesor.
- Buenos días a todos- saludó el profesor como siempre en un tono de arrogancia y superioridad único en él- parece que hoy nos acompañara un nuevo alumno, el es nuevo en la ciudad así que espero que sean buenos con él y le ayuden a ponerse al tanto de los cursos que lleva atrasado, aunque debe señalarse que su examen de ingreso fue casi perfecto, por favor pase señor Kimura- la figura de un chico de cabello negro azulado corto y ojos violeta que vestía el uniforme de la escuela, un pantalón negro con camisa blanca desabotonada un poco de manera que enseñaba debajo de ésta una playera negra, llevando de forma despreocupada la chaqueta y el morral encima del hombro- los padres del señor Kimura lo han enviado a la ciudad para que pueda terminar sus estudios…
- ¡Eres tu!- dijo Tammy levantándose intempestivamente de su puesto dando un fuerte golpe al pupitre con sus palmas.
Todos se quedaron mirándola sorprendidos por su actitud.
- ¿Señorita Ichido, sucede algo?- dijo el profesor un poco molesto por la intromisión.
- No, no es nada- dijo Tammy sentándose avergonzada.
- Señor Kimura puede sentarse… bueno hoy comenzaremos a hablar sobre el imperialismo europeo y sus consecuencias sobre el desarrollo mundial, como iba diciendo las grandes potencias surgieron…
Zero continuó caminado en dirección a su pupitre, no miró a Tammy ni un solo instante. Esta se quedo mirándolo con intriga, Zero se sentó un poco alejado de ella, en la ultima fila del salón.
- “¿Que hace aquí?”- se preguntó Tammy mientras éste se colocaba en su puesto.
Había alguien más que también observaba al chico nuevo con gran interés.
- ¿Quién es él?- se dijo la chica a si misma en un tono bajo bastante imperceptible.

Comentarios: bueno ahora si que se me paso la mano, pero tenia que mostrar un poco las personalidades de los protagonistas, como podrán haber visto Tammy es una chica bastante glotona, se preguntaran por que termine hablando de burritos, creo que a mi tampoco se me ocurrió nada mejor, y también tenia un poco de hambre, a sí las palabras extrañas que habían por ahí como:
Itadakimas: expresión que se pronuncia al empezar a comer o beber.
Otras como
Maburo: atún.
Tendon: arroz cubierto de tempura sazonado.
Yakiniku: carne de res asada al estilo coreano.
Udon: tallarines de trigo.
Tsukemono: verduras encurtidas a la japonesa.

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Mensaje por Invitado Jue Mayo 07, 2009 10:32 pm

ESO NO SE VALE!!!!! espera!!! los subes muy rapido!!!!
bueno, hasta donde voy me esta encantando... jiiji solo llevo el primero post leido...

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Mensaje por Invitado Vie Mayo 08, 2009 4:26 pm

jajaja gracias por el cumplido, no pense jamas que lo escucharia de tu boca, pero de verdad gracias, aunque como les dije la historia es muy vieja y har errores que hasta mi me sorprender, pero no soy buena corrigiendo lo que escribo, espero que lo sigan disfrutando. Bueno aqui va otro dos capitulos, espero que les siga gustando.


CAPITULO 6
“asunto de amistad”


Tammy se encontraba recostada sobre la reja de la azotea del edificio central de la escuela, miraba el cielo pensativamente.
- Realmente no entiendo nada- dijo suspirando y cerrando los ojos recordando lo ocurrido hacia pocos momentos.


El timbre sonó anunciando el cambio de clase. Todos comenzaron a salir del aula para tomar la siguiente clase. Tammy se encontraba conversando con sus amigas.
- El chico nuevo es bastante apuesto, ¿No lo creen así?- dijo una chica de cabello corto y rojizo mirando a Zero quien recogía sus cosas en ese momento.
- Si además parece ser un chico muy serio, no ha hablado con nadie desde que llegó, creo que es un poco tímido- dijo otra chica de trenzas también mirándolo.
Tammy miraba a Zero en silencio, su llegada la había tomada por sorpresa.
- Tammy, tu pareces conocerlo, cuando llegó al salón te sorprendiste de verlo- la chica de trenzas la miró con curiosidad.
- No… yo… no lo conozco muy bien- Tammy se encontraba un poco incomoda con la actitud de su amiga.
- Vamos no nos mientas- dijo la otra chica con perspicacia.
- No entiendo a que te refieres- Tammy comenzaba a sudar frió.
- Parece que sabes más de él que cualquiera de nosotras- dijo la chica pelirroja con mirada maliciosa-No tienes por que negarlo, vi como lo mirabas.
- No malinterpreten las cosas-dijo sonrojándose y moviendo las manos de un lado a otro- solo he hablado con él un poco, además…-volteó su rostro molesta, éste estaba aún sonrojado- es un chico muy descortés, es realmente desagradable.
- No lo se, pero aún así es bastante lindo- dijo la chica pelirroja mientras miraba a Zero, quien estaba sentado en su puesto con los ojos cerrados y los brazos cruzados.
Kasumi se encontraba en el grupo, pero no había dicho nada, ella volvió su rostro hacia Zero y lo miró detenidamente.
- Es mejor que nos apresuremos o llegaremos tarde a clase, el señor Unichi puede ser una verdadera molestia cuando se lo propone- dijo la pelirroja con resignación.
- Si, es mejor que nos vamos.
- Las alcanzare en unos minutos, tengo que guardar mis cosas.
- Te esperamos en el salón.
- Está bien, Haruna, Izumy, no me tardare.
- Apresúrate- dijo Haruna desde la puerta.
Tammy miraba la puerta mientras veía a sus amigas irse cuando la voz de Kasumi llamó su atención.
- Tammy quisiera hablar contigo, ¿podríamos encontrarnos en la azotea cuando sea el descanso?
- Esta…bien- Tammy le pareció un poco extraña la actitud de su amiga.
Kasumi sonrió y luego comenzó a caminar hacia la puerta.
- Te esperare en el salón.
- Si, iré pronto- Tammy guardó sus cosas rápidamente y se dirigió a la puerta con prisa.
- Espera…- la voz de Zero se escuchó a su espalda.
Tammy se detuvo y lo miró, Zero se encontraba sentado en su silla, éste se levantó y comenzó a caminar hacia ella. Tammy lo miraba sin decir nada, se sentía un poco incomoda con su actitud. Zero se detuvo frente a ella, con las manos en sus bolsillos y su mirada en el suelo.
- Nadie debe enterarse de lo que ocurrió- Zero continúo caminado, después se detuvo y dijo sin mirarla- o lo lamentaras.
La mirada de Tammy se paralizó ante estas palabras y no se atrevió a mirarlo.



Tammy miraba el patio de la escuela mientras apoyaba su mano en la reja.
- “¿Qué es lo que oculta?, ¿Por qué se comporta de esa manera?, Zero…”
- Tammy…
La delicada figura de Kasumi apareció por la puerta que conducía a la azotea.
- Kasumi...he…hola- dijo Tammy saliendo de sus pensamientos y luego le sonrió- bueno… de que querías hablarme.
Kasumi se acercó a la reja y miró hacia el patio.
- Sabes, aún recuerdo la primera vez que me hablaste, fue en este lugar.
- ¿¿¿¿¿Ah?????... en este lugar, uhhhh, no recuerdo, no recuerdo…a...si- dijo golpeando su mano- pero… no entiendo- Tammy estaba bastante confusa con la extraña actitud de su amiga.
- Si, recuerdo la primera vez que llegue a esta escuela, me encontraba muy sola, nadie me hablaba por ser la hija de un importante empresario, además mi actitud hacia los demás no ayudaba mucho, pero tu me buscaste en este sitio y me ofreciste tu amistad, desde entonces hemos sido amigas- Kasumi agachó se cabeza y suspiró- quisiera saber que te esta sucediendo, has estado bastante extraña- dijo mirándola fijamente.
- Bueno…yo…- Tammy no sabia que contestar, pero luego recordó las palabras de Zero y bajó su rostro- no puedo decirlo.
- Pensé que confiabas en mí, siempre nos hemos contado todo, no existen secretos entre nosotras- dijo apretando los puños.
- Kasumi yo…- Tammy no sabia que decir.
- ¡Creí que nuestra amistad significaba más para ti!
- ¡No puedo decírtelo, nunca pensé que te comportarías de esta forma!- le gritó enojada con su actitud.
- ¡Eres una tonta, no quiero volver a verte!- le gritó Kasumi mientras se alejaba corriendo.
- ¡Yo tampoco quiero verte jamás!- le respondió Tammy bastante enojada- tu… no entiendes-dijo en un tono bajo mientras bajaba la cabeza.

Kasumi corría por los pasillos de la escuela, las lágrimas salían de sus ojos y ella intentaba secarlas con su mano.
- “Por que no quiere decírmelo”- Kasumi comenzó a detenerse poco a poco hasta que quedo de pie en la mitad del corredor y miró hacia atrás- no debí molestarme de esa manera, pero ahora…-Kasumi recordó las palabras de Tammy.
- “Yo tampoco quiero verte jamás”.
Quería volver y disculparse, pero pensó que Tammy no volvería hablarle de nuevo además algo en su interior la detenía, se sentía molesta por la actitud de su amiga, en especial por…
Kasumi limpió sus lagrimas y sonrío, se había comportado como una tonta, era la primera vez en su vida que había actuado como una niña, con frecuencia su actitud era bastante madura algo impropio para alguien de su edad, ésta era talvez una de las razones por las cuales no tenia muchos amigos. Continúo caminado por el corredor, su mente se encontraba confusa, todos sus sentimientos se hallaban encontrados y no sabia que pensar. Kasumi estaba bastante distraída cuando sin darse cuenta chocó contra alguien, una fila de documentos cayó al suelo, Kasumi los miró.
- Yo lo lamento, no fue mi intención- dijo mientras se agachaba a recogerlos, la persona con la cual había tropezado hizo lo mismo- toma- dijo con una sonrisa mirando por primera vez a la persona que se encontraba a su lado- “es él…”- dijo en su mente mirándolo fijamente.
Zero terminó de recoger los documentos en silencio.
- Todos tenemos algo que ocultar- dijo en tono bajo sin mirarla, se levantó y se alejo por el corredor dejando a Kasumi en el suelo quien se había paralizado ante el comentario.
Kasumi se levantó y fijo su vista en la esquina del corredor donde Zero había desaparecido.
- ¿Algo…que ocultar?- por la mente de Kasumi pasaron las imágenes de algunos medicamentos colocados sobre una mesa y las luces de unos reflectores.


Dos cuerpos cayeron sin vida, uno de ellos sujetaba la enorme cortada de su cuello como si en el último momento hubiera intentado detener la hemorragia, la sombra de un hombre alto de cabello largo se proyectaba sobre el cuerpo de otro hombre que temblaba de pies a cabeza, este sujetaba un arma con ambas manos, pero estas se movían de un lado al otro a causa del miedo.
- Solo les dije que quería un poco de información, debieron ser un poco mas amables- dijo, en ese momento le daba la espalda al otro individuo.
- ¿Qui…i…en…es…usted?-dijo el sujeto que se encontraba en el piso recostado contra la pared con voz temblorosa.
- Nunca suelo decirle mi nombre a alguien que va a morir- dijo el hombre volteando a mirarlo, su figura cubría la luz del atardecer que entraba por la ventana, este comenzó a caminar lentamente hacia el sujeto.
- ¡DETENGASE…O DISPARO!- el hombre del suelo tenia una expresión de pánico en su rostro, el otro individuo continuo caminando sin préstale atención a sus amenazas.
Un disparo se escuchó, la bala se dirigió hacia el sujeto de cabello largo, pero en un rápido movimiento lo eludió con una de las espadas cortas que llevaba en las manos, luego rápidamente se dirigió hacia el otro individuo sin darle la oportunidad de disparar nuevamente. La sangre salpicó sobre la pared y una mancha carmesí comenzó a extenderse por el suelo.
- Te dije que era mejor ser amable- el hombre tomó unas carpetas de la mesa y caminó entre algunos cadáveres que se hallaban sobre el suelo.
Cuando cerró la puerta de la oficina, la mano del otro hombre cayó sobre la sangre que se encontraba a su alrededor, dejando ver en esta una identificación con su nombre y fotografía, ésta pertenecía al FBI.

El hombre abrió la puerta de un lujoso auto y se sentó en el asiento al lado del conductor.
- ¿Qué era lo que tanto hacías?- dijo un hombre grande y musculoso mirándolo.
- Pidiendo un poco de información, pero tuve primero que deshacerme de algunas molestias. – dijo de forma divertida sin darle mucha importancia.
- Creo que nunca entenderé lo que pasa por tu cabeza, pero no importa, ¿conseguiste los documentos?
- Si, aquí los tengo, parece que cada día son más persistentes, ¿Pudiste encargarte de los cuerpos?
- Si, pero no tuve otra opción que eliminar a los involucrados- dijo Okuno con resignación.
- No se por que lo lamentas tanto.
- Yo prefiero evitar un asesinato innecesario, si hubieras sido tú todas las personas del hospital habrían terminado muertas.
Kayi tomó un cigarrillo y lo encendió.
- Hay algunos que no saben tomarse una broma- dijo mientras fumaba.
- Es mejor que nos marchemos, la policía no tardara en aparecer- Okuno encendió el auto y se alejó del lugar.


Última edición por Nakajima el Vie Mayo 08, 2009 4:28 pm, editado 1 vez

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CAZADORES DE DIMENSIONES   (Shonen) Empty Re: CAZADORES DE DIMENSIONES (Shonen)

Mensaje por Invitado Vie Mayo 08, 2009 4:27 pm

Tammy se introducía enormes cantidades de comida a la boca, se encontraba bastante molesta y en ese instante se desquitaba con su plato. Su madre y su padre que también se hallaban en la mesa, la miraban sorprendidos.
- Nomm…entiemmdo…por quemmm…se commporta…dem…esa…maneramm- dijo sin dejar de comer- es…unamm…tonta…
- ¿Sucede algo malo?- preguntó su madre pasándole su cuarta taza de arroz.
- Kasumi es una tonta- dijo mirando a su madre- no se como alguien puede ser tan necio y obstinado al mismo tiempo.
- Suena como a alguien que conozco- dijo su padre en forma de burla.
Tammy lo miró enojada.
- y ¿Qué fue lo que sucedió entre ustedes?- dijo su madre mirándola con ternura.
- Solo que ella se enojó conmigo por algo que no puedo decirle, no es mi culpa, pero ella no entiende y encima de todo me grita que no quiere verme, por mi esta bien, yo tampoco quiero verla, no pienso suplicarle, ni tampoco le pediré disculpas- Tammy volteó su rostro enojada cruzando los brazos.
- A caso no piensas que Kasumi se preocupa por ti y piensa que te sucede algo malo y no quieres decírselo- dijo su madre con una sonrisa.
- ¿Preocuparse…?-dijo en un tono bajo y recordó la actitud de Kasumi.
- Deberías hablar con ella, es mejor olvidar el orgullo que perder una amistad- dijo su padre levantándose de la mesa.
- Papá…
- Si, tu padre tiene razón, debes hablar con ella, si le explicas se que entenderá, siempre he pensado que Kasumi es una chica bastante madura.
Tammy guardó silencio por un momento, sus padres tenían razón, debía hablar con Kasumi y aclarar las cosas, solo esperaba que no estuviera demasiado enojada.


Kasumi se levantó de la enorme mesa.
- Gracias por la comida- dijo con los ojos cerrados.
- No piensas terminar, casi no tocaste tu comida- dijo la señorita Hatsuna mirándola con preocupación.
- Es solo que no tengo hambre, me retiró a mi habitación, buenas noches.
- Señorita Kasumi espere un momento, como dentro de poco será su cumpleaños, su padre se reunirá con usted.
- ¿Mi padre?- dijo Kasumi sorprendida, Kasumi sonrió levemente- me encantaría poder verle, hace algún tiempo que no lo hago, podría decirle que nos encontraremos en el mismo lugar de siempre, buenas noches señorita Hatsuna- Kasumi inclinó su cabeza cortésmente y salió del elegante comedor.
Kasumi caminaba por el enorme corredor de la imponente y lujosa mansión en la cual vivía, siempre la mención de su padre le producía tristeza, desde que podía recordar eran muy pocas las ocasiones en las cuales habían estado juntos y en éstas el trato entre ambos era bastante formal. Era por eso que su trato hacia las personas era bastante reservado y esto la había llevado a sentirse sola, siempre había sido así hasta que conoció a Tammy.
- Tammy…- dijo mirando al cielo.


Zero caminaba por la calle que conducía a su casa, llevaba la maleta sobre su hombro de forma despreocupada cuando algo llamó su atención y un pequeño resplandor surgió de su mano y volvió su vista hacia la ciudad
- Una semilla- dijo con su mirada fija.

Un hombre se encontraba apoyado sobre una de las paredes del callejón, al suelo cayó una botella de licor que llevaba en las manos, parecía ser un vagabundo del lugar. Este sujetaba su pecho con fuerzas, un terrible dolor que lo quemaba por dentro lo invadía, el hombre profirió un grito al cielo mientras sus ojos se tornaban totalmente negros.

Las clases habían terminado y Tammy caminaba por la calle, había intentado hablar con Kasumi, pero ella parecía evitarla, sin importar como tenia que hablarle, Tammy había visto que Kasumi se dirigía a ese lugar, tal vez si tenia suerte podría encontrarla.

Kasumi miraba su reloj, se encontraba sentada en un café bastante elegante, llevaba esperando una hora.
- Nuevamente no vendrá- dijo con una leve sonrisa.
Kasumi se levantó y pagó la cuenta, para ella se había hecho costumbre el que su padre faltara a sus citas. Kasumi caminaba por las calles cuando a su lado pasó un hombre de cabello negro y corto, con un largo gabán negro, Kasumi sintió algo extraño cuando se encontraba junto a él y volvió su mirada, pero éste, ya se había perdido en la multitud, de pronto una voz interrumpió sus pensamientos, Tammy se acercaba a ella corriendo.
- ¡Kasumi!- Tammy llegó a su lado y apoyó sus manos en sus rodillas- pensé…que jamás… te encontraría- dijo recuperando el aliento.
- ¿Qué es lo que deseas?-dijo sin mirarla.
- Quiero hablar contigo.
Ambas chicas caminaban por un puente, después de un largo rato de silencio Kasumi comenzó a hablar.
- ¿Qué querías decirme?- dijo Kasumi mirando el agua fijamente.
- Quería explicarte lo que sucedió ayer.
- Para mí las cosas quedaron muy claras.
- Pues para mí no, mi intención jamás fue la de herirte, es solo que no puedo decirte nada.
- Lamento que yo no sea de confianza.
- ¿Por qué eres tan obstinada?- dijo Tammy molesta.
- No deseo hablar en este momento contigo, tengo muchas cosas que hacer- dijo dándole la espalda y comenzando a caminar.
- Eres una tonta, no se por que intento explicarte algo.
Kasumi caminó más aprisa mientras que Tammy le daba la espalda.
Tammy miraba enojada el suelo cuando el grito de Kasumi la hizo volverse. Kasumi retrocedía asustada ante la imagen de lo que parecía ser un hombre, pero luego Tammy observó bien su rostro: este parecía haber sido succionado hasta los huesos, sus ojos se encontraban hundidos y totalmente negros, la barba de su rostro se movía y era de un extraño color verdoso, al igual que su cabello del cual faltaba una buena parte que estaba a carne viva. Este hombre miró a Kasumi quien estaba paralizada.
- ¡KASUMI, ALEJATE DE ÉL!- le gritó Tammy.
Tammy intentó acercarse, pero fue demasiado tarde, la criatura se lanzó hacia Kasumi tomándola por la cintura y en un gran salto se lanzó hacia la parte alta de los edificios llevándose a la desmayada chica sobre su hombro.
- ¡KASUMI!- gritó Tammy mientras la lluvia comenzaba a caer lentamente.

Zero se encontraba en el ático sentado en la enorme ventana que tenia vista a la calle. Abrió su mano; pudo ver el resplandor del extraño objeto y la cerró de nuevo.
- Parece que otro ha despertado- dijo mirando por la ventana.
Alguien subió por las escaleras y Zero volvió su mirada hacia el recién llegado. Tammy respiraba con dificultad, su ropa y su cabello estaban totalmente empapados.
- Una….criatura…ha…capturado…a Kasumi- dijo mientras las lagrimas corrían por su rostro.

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Mensaje por Invitado Vie Mayo 08, 2009 4:30 pm

CAPITULO 7
“Una lagrima en la oscuridad”


Zero corría bajo la lluvia, Tammy intentaba seguirle el paso empleando todas sus energías en ello. Ambos llegaron al lugar en donde había aparecido la criatura, Zero se detuvo y se agachó cerca del sitio en donde Kasumi había sido raptada.
- La señal es débil, no deben estar muy lejos- dijo mirando el edificio.
- ¿Kasumi se encuentra bien?-dijo Tammy sujetando su mano contra su pecho con fuerzas.
Zero guardó silencio por un buen tiempo.
- No puedo asegurarlo-dijo sin mirarla.
- Pero no…Kasumi no…-dijo Tammy de forma desesperada mientras sus lágrimas se confundían con las gotas de lluvia en su rostro.
- Haré lo que pueda para traerla a salvo- Zero se disponía a marcharse.
- Espera…-dijo Tammy con la cabeza baja-yo... ¡Quiero ir contigo!-dijo con determinación.
- Es un lugar peligroso y no puedo garantizar tu seguridad, es mejor que te quedes aquí.
- No, Kasumi se encuentra en esta situación por mi culpa y…- Tammy apretó los puños con fuerza-… ¡Yo solo quiero ayudarla!
Zero no dijo nada por un momento, después se acercó a Tammy y la miró fijamente, Tammy también lo miró con decisión, no estaba dispuesta a ceder. Pero de pronto Zero la tomó por la cintura y la cargó.
- Espera, ¿Qué es lo que haces?-dijo totalmente sonrojada.
- Será mejor que te sujetes con fuerza- Zero miró el edificio que estaba enfrente.
Tammy lo miró sin entender su actitud, pero luego afirmó con la cabeza y se sujetó a su cuello con fuerza. Zero flexionó un poco sus piernas y dio un largo salto, apoyándose en una baranda cercana dio otro salto llegando a la azotea del edificio.

Kasumi comenzó a abrir los ojos lentamente, no sabía en donde se encontraba, ni tampoco sabia como había llegado aquel lugar, lo último que recordaba era que estaba hablando con Tammy cuando alguien apareció y la tomó.
- “Su rostro”- Kasumi recordó el horrible rostro del extraño individuo, el cual no parecía ser humano.
Kasumi miró a su alrededor, el lugar era bastante oscuro y húmedo, parecía que se encontraba en una alcantarilla, un horrible olor se percibía en el ambiente. Kasumi tocó el piso y sintió como un líquido viscoso y pegajoso se deslizaba por su mano, estaba bastante asustada y sabia que tenia que salir de allí lo más rápido posible. Kasumi se levantó intentando agudizar su vista en la oscuridad, caminaba con cuidado, todo su cuerpo temblaba, pero trataba ser lo más valiente que podía, caminaba con temor a encontrarse con la cosa que la había capturado cuando escuchó el ruido como de algo que pasaba a gran velocidad, Kasumi comenzó a caminar hacia atrás lentamente cuando de pronto sintió que algo respiraba en su cuello, Kasumi temblaba de pies a cabeza y comenzó a girar su cabeza lentamente, la criatura respiraba sobre su rostro enseñando los filosos dientes, Kasumi gritó he inmediatamente la criatura se lanzó sobre ella silenciando su grito.

Zero deposito a Tammy en el suelo mojado del callejón, el rastro de la criatura lo había llevado hasta aquel lugar. Zero se acercó a una alcantarilla que estaba abierta, sacó el pequeño aparato y este se iluminó con intensidad.
- Entró por aquí- se dijo a si mismo.
- ¿Tenemos que entrar a ese lugar?-dijo Tammy mirando con temor el agujero.
- Si tienes miedo es mejor que te quedes-dijo Zero sin mirarla, se colocó frente a la alcantarilla y saltó a su interior.
- ¡Espera!...- Tammy dudo un poco cuando se encontraba frente a la alcantarilla sin poder ver su fondo y luego recordó que Kasumi se encontraba en peligro, Tammy tomó todo el coraje que tenia y saltó al hoyo, cayó por unos instantes y después tocó el piso-¡Auch!- Tammy cayó al suelo sentada, dos enormes lagrimas salieron de sus ojos y luego miró a Zero bastante enojada-¡Por que no me esperaste!-dijo enfadada.
- No esperaba que bajaras-dijo Zero sin darle importancia mientras seguía revisando la dirección que había tomado la criatura con el pequeño aparato.
- ¡Te dije que iría contigo y sin importar a donde vayas yo te seguiré! Además…- dijo Tammy volteando el rostro y cruzando los brazos- no confió en ti y no se de lo que puedas ser capaz, Kasumi podría correr más peligro a tu lado que al lado de aquel monstruo.
- Yo no estaría tan seguro- Zero se agachó y tomó algo del suelo.
- Eso es de Kasumi-dijo Tammy tomando la cadena- Zero, acaso Kasumi…
- Es mejor que nos apresuremos-Zero comenzó a caminar por las frías y húmedas alcantarillas.
Tammy observó el dije por un momento y miró el lugar por donde caminaba Zero.
- “Se que aún se encuentras con vida, Kasumi pronto te encontraremos, solo espera un poco más”- se dijo así misma apretando con fuerzas el pequeño dije sobre su pecho y salió a correr detrás de Zero.

En un edificio dos sombras se proyectaban en la oscuridad.
- ¿No crees que deberíamos intervenir?- dijo Okuno mirando al callejón fijamente.
- No, será divertido observar la situación, me gustaría saber de lo que puede ser capaz-dijo Kayi con una sonrisa.

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Mensaje por Invitado Vie Mayo 08, 2009 4:31 pm

- Espera Zero, quiero hacerte una pregunta- Tammy caminaba rápidamente detrás de Zero, este parecía no inmutarse por su presencia- quiero saber ¿Que son esas cosas y por que las persigues?-Zero no respondió nada y continuo caminando- ¡Respóndeme!, Kasumi fue capturada y me gustaría saber el por que, creo que lo merezco-dijo de forma decidida.
- Se llaman Zeed- dijo sin dejar de caminar.
- ¿Zeed?...
- No se mucho sobre sus orígenes, solo se que fueron el producto de una serie de experimentos que se realizaron hace algún tiempo.
- ¿Pero por que atacan a los humanos?
- Su estructura se vuelve inestable una vez que la semilla alcanza la madures, necesitan el ADN humano para estabilizar su forma y así poder dominar el poder de la semilla.
- ¿La semilla?....- Tammy recordó la pelea que Zero había tenido en el parque y que al derrotar a el monstruo el había tomado algo de su interior.
- La semilla es una fuente de energía que tiene el poder de reestructurar el cuerpo que la posee otorgándole una fuerza inimaginable, convirtiéndolo en un ser casi invencible.
- Pero las personas que hemos visto acaso tomaron las semillas.
- Esas personas no son seres humanos, solo son simples instrumentos para las semillas.
- ¿A que te refieres con instrumentos?
- Las semillas son muy inestables al principio y no es posible contener su fuerza con medios ordinarios, por esa razón existen los Zeed, los Zeed fueros creados para incubar las semillas mientras alcanzaban su grado máximo de maduración, pero cuando estas llegan a éste grado de energía su cuerpo no puede resistirlo y a menos que logren estabilizarlo serán destruidos por el poder de la semilla.
- ¿Destruidos?...pero quien pudo hacer algo tan terrible, eso no es justo, eso esta mal, nadie debería tener un destino tan horrible, ni siquiera estas criaturas, eso es inhumano.
- Son solo elementos, no poseen sentimientos, además a mi eso no me importa, yo solo deseo obtener la semilla que posee el máximo poder.
- ¡Eres despreciable¡-dijo Tammy bastante enojada, Zero se detuvo ante el comentario- como puedes decir esas cosas, no estas seguro si esas criaturas tienen o no sentimientos y aunque fuera así no tienes ningún derecho a cazarlas por tus propios deseos egoístas, tu…

Zero se dirigió rápidamente hacia Tammy y le cubrió la boca y se escondió detrás de uno de los muros.
- Silencio-dijo en un tono bajo mirando fijamente a un lado.
Unos pasos se escucharon sobre el húmedo suelo, Tammy observaba asustada la situación, Zero aún le cubría la boca, este parecía estar muy concentrado en lo que sucedía, su mirada fría se fijaba en los movimientos del ser que se acercaba, la respiración discontinua del Zeed se escuchó al lado de ellos, Tammy contuvo la respiración y volteó su rostro temiendo que la criatura pudiera encontrarlos, pero al mirar a su lado una enorme rata estaba frente a su cara, Tammy intentó gritar, pero la mano de Zero se lo impidió, en esa fracción de segundo la criatura se detuvo cerca de ellos, Tammy observó bien la criatura, de sus ojos salieron dos enormes lagrimas; el Zeed tenia una cabeza ovalada y alargada, su piel tenia un aspecto pegajoso y un extraño liquido salía por todo su cuerpo golpeando el suelo, los filosos y enormes dientes de la criatura en forma de cierra se apreciaban en la oscuridad. El Zeed comenzó a mirar a su alrededor aunque parecía no poseer ojos, cuando registró el lugar en donde estaban Tammy y Zero, la respiración caliente y nauseabunda de la criatura se filtró en sus cuerpos, Tammy temblaba, pero Zero la apretó más contra su cuerpo, el Zeed se detuvo un buen rato en ese lugar, Tammy cerró los ojos esperando lo peor, cuando de pronto el Zeed se retiró y continuó su camino.
Zero soltó a Tammy y ella cayó de rodillas al suelo recuperando el aliento, la mirada de Tammy aún expresaba el temor de hace pocos momentos.
- Ha salido a cazar-dijo Zero mirando el lugar por donde había desaparecido la criatura, luego miró al sitio de donde había salido la criatura y habló sin mirar a Tammy- los Zeed solo tiene un propósito y es el de destruir por esa razón deben ser eliminados-Zero continuó caminando.
Tammy lo miró, luego bajó la cabeza, se levantó del suelo sin decir nada y se dirigió al lugar por el que Zero se había ido. Tammy ingresó a lo parecía ser otro túnel, pero al llegar vio que Zero se había detenido y observaba el sitio con detenimiento, Tammy miró el lugar; se encontraban en un sitio bastante amplio en donde se hallaban dos enormes túneles que arrojaban agua en el gran pozo que se encontraba algunos metros debajo de sus pies, una luz se filtraba por una pequeña reja a varios metros de altura, parecía que venia de las lámparas de la calle. Tammy se detuvo en la orilla del pozo, lo que más llamaba la atención del lugar era que las paredes estaban recubiertas de un extraño líquido amarilloso.
- ¿Qué lugar es este?- preguntó Tammy acercándose a los muros.
- Es el nido del Zeed, aquí deposita los cuerpos para deshacerlos y así poder asimilarlos.
- ¿Deshacerlos?-Tammy acercó su mano a la sustancia.
- Es mejor que no la toques.
Tammy recogió su mano, pero algo llamó su atención y acercó su rostro a la sustancia, parecía que había algo en el interior, se acercó un poco más y de pronto vio un rostro humano semidestruido y retrocedió asustada cayendo al suelo.
- Lo lamento-dijo Zero con la cabeza baja.
- No…-Tammy miró a Zero y luego al liquido-Kasumi no esta muerta, no, ¡No puede estarlo!- las lagrimas salían de sus ojos con desesperación- ella debe estar aquí, en algún lugar- Tammy comenzó a llamar a Kasumi, pero solo se escuchaba el eco de su voz.
Zero tenia la cabeza bajan sin decir nada cuando de pronto levantó la cabeza al sentir algo.
- ¡Cuidado!- gritó Zero mirando a Tammy.
Del agua salio un enorme torrente que luego se disipó y enseñó la forma del Zeed, Zero alcanzó a sujetar a Tammy, pero ambos fueron arrojados contra la pared, en el ultimo momento Zero evitó que Tammy chocara directamente con la sustancia colocando su cuerpo para recibir el impacto, ambos cayeron al suelo, con la espalda de Zero aún apoyada en la pared, Tammy lo miró preocupada, del traje de Zero salían unas pequeñas hileras de humo. Zero alejó a Tammy y se levantó, Tammy pudo observar que el traje se había dañado un poco, pero había resistido bastante bien el ácido.
- Zero…
Zero miró fijamente a la criatura, la cual lo esperaba pegada en la parte alta del lugar, Zero tomó su espada y la criatura le lanzó un gruñido abriendo su boca enseñando las tres hileras de dientes filosos que poseía. La fuerte lucha comenzó, el Zeed era bastante veloz, además el hecho de que trepara únicamente por las paredes dificultaba el combate, ya que Zero tenía que tener cuidado para no quedar atrapado por la viscosa sustancia, Zero atacó varias veces, pero el Zeed siempre lo esquivaba. Tammy tenía su mirada puesta en la batalla, aún se encontraba en el suelo, miró el combate y cerró los ojos recordando las últimas palabras que le había dicho a Kasumi:
- “Eres una tonta, no se por que intento explicarte algo”.
Tammy agachó la cabeza y una lágrima se deslizó por su mejilla.
- “Kasumi, lo lamento tanto, fue mi culpa que todo esto sucediera, solo quisiera decirte que lo siento…”- Tammy recordó la sonrisa de Kasumi y todos los momentos que habían pasado juntas y puso su mano en su boca para intentar contener el llanto.
- Tam…my- dijo una voz bastante débil.
Al escuchar aquella voz los ojos de Tammy se abrieron y comenzó a mirar a su alrededor.
- ¿Kasumi?-Tammy se levantó y comenzó a buscar por todos lados con desesperación.
En una esquina en las sombras pudo notar algo, salió corriendo y se detuvo de pronto.
- ¡Kasumi!... ¿te encuentras bien?- Tammy se acercó a Kasumi bastante preocupada por el estado de su amiga.
Kasumi se encontraba adherida a la pared, el líquido cubría algunas partes de su cuerpo, por lo que se podía apreciar, Kasumi hacia poco había sido puesta en el lugar, el Zeed no había terminado de cubrirla con el liquido, al parecer se había percatado de la presencia de los invasores y había ido en su búsqueda.
- Ta…mmy…debes… irte…de…aquí-dijo Kasumi mirándola débilmente.
- No, no me iré sin ti, te sacare de aquí-dijo Tammy decididamente mirándola fijamente y después tocó el liquido- ¡Ahhhh!- el líquido quemó sus manos.
- Tammy, no lo hagas, huye por favor-dijo Kasumi mirándola con lagrimas en los ojos.
- ¡No lo haré!, las dos saldremos juntas de esto-dijo con una sonrisa y luego puso sus manos nuevamente en el liquido intentando sacarla- ahhh- “no, no…me rendiré”- repetía en su mente.
- Tammy…-dijo Kasumi mirándola con los ojos llenos de lágrimas.
En un último esfuerzo y con un gran dolor Tammy logró despegar la capa del líquido que se había cristalizado alrededor de las manos de Kasumi. Ambas chicas cayeron al suelo, el uniforme de Kasumi estaba casi destruido, las quemaduras podían observarse en su cuerpo, al parecer no había estado el tiempo suficiente para que fueran más profundas.
- Tammy…gracias-dijo Kasumi sonriendo, pero aún llorando.
- No es nada-dijo también Tammy con algunas lagrimas en sus ojos- solo no esperes que te salve otra vez- dijo con una sonrisa.
- Tammy, lo lamento tanto- dijo abrazándola.
- Yo soy quien debe lamentarlo, yo te metí en esta situación.
- Creo que ambas fuimos un par de tontas-dijo Kasumi limpiándose las lagrimas.
- Si, así parece-dijo Tammy sonriendo.
La conversación fue interrumpida por un fuerte rugido, por lo que se podía ver, Zero había logrado alcanzar a la criatura y propinarle un golpe, en un ataque desesperado la criatura se lanzó contra Zero, pero éste la atacó con la espada, la criatura logró esquivar el golpe y lanzó liquido de su boca, Zero logró eludirlo, pero parte del liquido había caído contra su brazo lanzándolo contra una pared cercana, ambas chicas miraban la escena petrificadas, la criatura se paró de cabezas observando su victima, Zero no le quitaba la vista de encima, intentó despegar el brazo, pero el liquido se lo impedía, además poco a poco comenzaba a quemar su brazo, la criatura se acercó a Zero lentamente, Zero aún empuñaba la espada con la mano que tenia libre.
- ¡Zero!-gritó Tammy.
La criatura miró a ambas chicas y al ver a Kasumi emitió un gruñido y se lanzó contra las chicas, Tammy cubrió a Kasumi intentando protegerla, la criatura estaba cerca de ellas cuando se escuchó el sonido de algo que cortaba el viento y de algo que salpicaba, ambas chicas miraron y vieron que la criatura estaba clavada en la pared con la espada de Zero, Tammy miró a Zero, este aún se encontraba con la mano atrapada, pero en el ultimo momento había lanzado su espada con toda su fuerza hacia la parte blanda del Zeed, ambos se miraron fijamente, Kasumi también miró a Zero entendiendo por primera vez lo que había sucedido.

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Mensaje por Invitado Vie Mayo 08, 2009 4:31 pm

Tammy le dio su chaqueta a Kasumi ya que el uniforme de ésta estaba destruido.
- ¿Te encuentras bien?-le preguntó Tammy mirándola preocupada.
- Si, esto no es nada-dijo Kasumi sentándose con un poco de dolor.
- Me alegra que hayamos llegado a tiempo-dijo Tammy con una sonrisa.
- Pero por mi culpa resultaste lastimada-dijo Kasumi mirando las manos de Tammy.
- Esto es solo un rasguño, no es nada que valga la pena, mi cuerpo es muy resistente-dijo Tammy riéndose sonoramente aunque por dentro se decía lo mucho que le dolían las manos.
Kasumi sonreía ante el ánimo de su amiga cuando de pronto algo llamó su atención.
Zero se acercó al Zeed, tenia el brazo lastimado y la manga de su traje tenia unas partes deshechas, al parecer el ácido que había utilizado esta vez la criatura era mucho más concentrado, Zero retiró la espada del cuerpo, cuando la criatura cayó al suelo comenzó a deshacerse mostrando la figura de un hombre, Zero recogió una pequeña semilla que había salido con la sangre, esta poseía un brillo verde.
- Esta tampoco es- la semilla se desvaneció en sus manos.
Zero se levantó y pasó al lado de las dos chicas quienes lo observaban, se detuvo y dijo sin mirarlas.
- ¿Puedes caminar?
- No estoy segura- dijo Kasumi bajando la cabeza.
- No puede levantarse, sus heridas son graves y debemos curarlas pronto- dijo Tammy con las manos en la cintura mirando molesta a Zero.
Zero se acercó a Kasumi y la levantó cargándola entre sus brazos, Kasumi se agarró con timidez a su cuello, tenia el rostro un poco sonrojado. Zero comenzó a caminar, Tammy sonrió, pero luego volteó su rostro y miró al hombre que yacía en el suelo con tristeza.
- “¿Quisiera saber quien era?”-pensó para si mirando como la sangre salía de su cuerpo.
- ¿Vienes?-dijo Zero que se encontraba algunos pasos de ella sin mirarla.
- Si, espérenme-Tammy se dirigió hacia ellos.

Al salir de la alcantarilla Zero dejó a Kasumi en el suelo, ya que algo había llamado su atención en el edificio cercano, Zero comenzó a correr.
- ¡Zero!, ¿Adonde vas?-le gritó Tammy, pero éste no le presto atención, dio un largo salto y se perdió en la noche, Tammy caminó un poco para intentar alcanzarlo, pero la voz de Kasumi la detuvo.
- Tammy…-Kasumi la miró fijamente- solo quería darte las gracias por salvarme allá abajo y yo… lamento mucho lo que dije, ahora se que no te lo merecías, me comporte como una tonta y…
Tammy le sonrió.
- No tienes por que darme las gracias, además eso es lo que hacen las amigas, se que tu habrías hecho lo mismo por mi- dijo Tammy de forma divertida.
- Tammy yo…-dijo Kasumi bajando el rostro.
- A sí, casi lo olvido-Tammy buscó en sus bolsillo y sacó algo- con todo lo que sucedió no había podido dártelo, feliz cumpleaños- Tammy le entregó un brazalete de piedras azules.
Kasumi lo miró por algunos momentos.
- Se que no es algo del otro mundo, pero no tenia mucho dinero-Tammy bajó la cabeza y unas enormes cataratas se formaron en sus ojos recordando que había gastado todo su dinero de la mesada y que no sabia que haría el resto del mes.
- Me gusta mucho-dijo Kasumi con una sonrisa.
- Me alegra que te guste, además vienen en parejas-Tammy le enseñó el suyo- si ambas los poseemos recordaremos que nuestra amistad será para siempre.
Ambas chicas sonrieron y Kasumi miró nuevamente su brazalete.
- “Amigas para siempre”- pensó mientras miraba el cielo.

Zero llegó a la azotea del edificio en donde había visto a las dos sombras, su traje era movido por el viento, dos personas se encontraban observándolo desde la orilla del enorme edificio.
- No pensé que nos encontrarías tan rápido-dijo uno de ellos encendiendo un cigarrillo.
El rostro del individuo se iluminó con la luz del cerillo enseñando su apuesto semblante.
- ¿Quiénes son ustedes?, ¿Acaso trabajan para la corporación?- dijo Zero mirándolos fijamente.
- Ahora eso no es importante, hiciste un excelente trabajo allí abajo, ni siquiera nosotros podríamos haberlo hecho mejor- dijo mientras arrojaba una bocanada de humo.
- ¿Qué es lo que quieren?
- Por ahora nada.
El otro hombre que lo acompañaba el cual era mucho más grande le dio la espalda a Zero y comenzó a marcharse.
- Nos veremos luego-dijo el sujeto de cabello largo de forma divertida dándole la espalda y despidiéndose con la mano.
- No permitiré que se marchen- Zero sacó su espada.
- Aún no estas preparado para enfrentarnos chiquillo, es mejor que guardes tu espada si es que quieres vivir, por el momento no nos interesas, algún día me gustaría enfrentarme contigo, pero por ahora no eres ningún rival para mi, así que hazte fuerte, no vemos- ambos hombres saltaron por la azotea y desaparecieron.
- Hacerme más fuerte- Zero guardó su espada y el viento movió su traje con fuerza.

Alguien, en un edificio cercano miraba la situación escondido en las sombras.
- Parece que esto será muy interesante-dijo con una sonrisa.

Una persona ingresó a la gigantesca y lujosa habitación, un hombre estaba sentado en una gran silla en las sombras.
- Señor, aquí traigo los resultados de las pruebas, parece que la semilla presentó una reacción fuera de lo común esta noche.
- Están seguros de los datos- dijo la voz del hombre.
- Si señor, los revisamos dos veces, aunque fue por tan solo unos momentos las variaciones son innegables.
- Excelente, eso quiere decir que es cuestión de tiempo antes de que la semilla logre su máxima energía-dijo con una sonrisa.

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CAZADORES DE DIMENSIONES   (Shonen) Empty Re: CAZADORES DE DIMENSIONES (Shonen)

Mensaje por Invitado Vie Mayo 08, 2009 4:45 pm

creeme me costo trabajo decidir si leer el fic y si comenta ò.o
Jajaja Tammy es bien graciosa, pobre le toca de todo.....

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Mensaje por Invitado Vie Mayo 08, 2009 5:00 pm

Jajajaja si, tenia que hacer un personaje que nivelara la historia, aunque Hatoru es otro que tambien pone el humor, pero en serio me agrada que te guste, la pobre historia se estaba llenado de polvo en mi escritorio, asi que es bueno compartirla con otros

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CAZADORES DE DIMENSIONES   (Shonen) Empty Re: CAZADORES DE DIMENSIONES (Shonen)

Mensaje por Invitado Sáb Mayo 09, 2009 8:25 am

CAPITULO 8
“la llegada de un extraño”


Zero caminaba por los corredores de la escuela de forma despreocupada, llevaba las manos en los bolsillos con su cabeza baja.
- ¡Zero, espera!- dijo la voz de Kasumi a su espalda.
Zero se detuvo sin mirarla.
- Yo…-dijo Kasumi un poco avergonzada-quería agradecerte por salvarme la otra noche-dijo sonrojándose un poco mientras bajaba la cabeza- además, por mi culpa saliste lastimado-Kasumi miró el brazo de Zero el cual estaba aún vendado. Kasumi también traía algunas vendas, pero al parecer sus quemaduras no eran tan profundas como la que tenía Zero.
- No fue nada-dijo éste sin darle mucha importancia- pero…respecto a lo que ocurrió la otra noche.
- Si lo se, no diré nada, puedes confiar en mi-dijo Kasumi con una sonrisa.
- Te lo agradezco-dijo y continúo caminando.


- ¡¿¿¿Qué????!- gritó Tammy parándose del pupitre en donde estaba sentada mientras conversaba con Kasumi- entonces te dio las gracias, no puedo creerlo-Tammy apretó su puño con fuerzas mientras una equis se formaba en su frente-“y a mi solo me ignora cuando le ayudo, nunca se ha atrevido a darme las gracias, es un maldito, pero ya me va escuchar…”-dijo Tammy en sus pensamientos.
- Tammy…yo quisiera saber por que te involucraste en todo esto- le preguntó Kasumi mirándola fijamente.
- ¿Cómo me involucre?- dijo Tammy saliendo de sus pensamientos, Tammy se dirigió a la ventana y miró el cielo por un momento- aún no estoy muy segura de por que lo hago, creo que es por que no puedo dejar que a alguien tan terco y obstinado como Zero le suceda algo malo, soy demasiado buena para permitirlo además…-la expresión divertida de Tammy cambió y su rostro adquirió un semblante serio y pensativo- aunque Zero no quiera aceptarlo necesita ayuda, Zero arriesga todo para cumplir su objetivo aún su propia vida, por eso alguien debe protegerlo aunque signifique que deban protegerlo de si mismo-dijo Tammy mirando a Kasumi con una sonrisa.
- Tammy…-dijo Kasumi sorprendida con la actitud de su amiga.
- Sabes…-dijo Tammy sentándose en el marco de la ventana mirando el cielo- me alegra que tu también lo sepas, por que ya no estaré sola en esto-dijo sonriendo.
- A mi también me alegra-dijo Kasumi respondiendo a su sonrisa.
- Bueno- dijo Tammy poniéndose en pie de un salto- si yo sola no pude hacer que ese cabeza dura de Zero entendiera algo, tal vez las dos juntas podamos lograrlo.
Kasumi sonreía ante la gran energía que despedía su amiga cuando de pronto una sombra oscura se apareció detrás de Tammy.
- Señorita Ichido- dijo una voz lúgubre, pero conocida.
- ¡Ahhhh!-Tammy saltó a un lado al ver a la persona que se encontraba a su lado, su rostro tenía una expresión de sorpresa combinada con pánico; los lentes del sujeto alumbraban maliciosamente y su rostro alargado y pálido completaban un cuadro aterrador.
- Profesor Fujitaka- dijo Kasumi con una sonrisa.
- Señorita Okina- dijo el profesor sonriendo mientras se arreglaba las gafas.
- Uf-suspiró Tammy con alivio-solo era usted, pensé que era una horrible criatura-Tammy cubrió su boca y le dijo en un tono bajo a Kasumi para que el profesor no escuchara- aunque la diferencia no es mucha.
- ¿Qué dijo?-los lentes del profesor se iluminaron con fuego.
- No, nada-dijo Tammy negando con las manos.
- Profesor nos estaba buscando- dijo Kasumi amablemente.
- Ah si- el profesor adquirió nuevamente su postura de siempre-Las buscaba para indicarle los lugares que ocuparan en el carnaval, tomen- el profesor les entregó los papeles y se retiró, pero al irse su mirada brilló con satisfacción.
- ¿Y que lugar te toco?- le preguntó Tammy a Kasumi intentando mirar su papel- ¡Estupendo, la sección de comidas!-dijo Tammy mientras sus ojos se iluminaban- la comida del carnaval es excelente, van haber de todos los platillos que puedas imaginar- el ambiente se tornó bastante rosa mientras los diferentes platillos pasaban alrededor de Tammy- aunque creo que no me tocara en la sección de comidas, no después de lo que sucedió el año pasado-dijo suspirando.
- Si, el profesor estaba bastante molesto cuando se dio cuenta que te comiste una buena parte de lo que tenías que vender.
- Si lo se- dijo Tammy mientras suspiraba y una nube negra se ponía sobre su cabeza- tuve que pagarlo todo con el dinero de mi mesada.
- ¿A que sitio te mando esta vez?-preguntó Kasumi con curiosidad.
- No lo se, espero que sea a la sección de juegos, aunque no estoy muy segura, no creo que siga enojado por lo que sucedió, ya paso un año así que…- Tammy abrió su papel y quedo fría al ver lo que decía.
Kasumi miró el contenido del papel y miró a su amiga negando con la cabeza.
- Parece que aún esta enfadado.


El carnaval se desarrollaba con normalidad, mucha gente caminaba recorriendo los diferentes puestos, la luna alumbraba en el cielo, la noche era fresca y agradable.
Tammy miró el cielo y dio un largo suspiro.
- No puedo creer que todos se estén divirtiendo y yo este metida aquí- Tammy dio un trozo de papel higiénico a un anciano y este le dio las gracias, a la espalda de Tammy se podía ver el letrero de baños portátiles-esto no debe estar pasándome-dijo agachando la cabeza- creo que no es bueno hacer enojar al profesor Fujitaka.
Una nube de gas se comenzó a levantar lentamente en el aire.
- Uh…que es este olor-dijo Tammy cubriéndose la nariz.
El ruido de un baño que se vaciaba se escuchó y un hombre bastante gordo salió de uno de los baños.
- Ahhhh, ya me siento mejor-dijo arreglándose el pantalón-gracias jovencita-el hombre se despidió y continuó su camino.
- ¿Qué fue lo que comió?-el olor comenzaba a marearla y su piel fue adquiriendo un tono verdoso- ¡Profesor, esta me las va a pagar!


Tammy se sujetó a un árbol cercano, tenia ganas de vomitar, si el olor del hombre gordo era horrible el del anciano era mucho peor, era una suerte que su turno se hubiera acabado o si no se hubiera asfixiado, Tammy respiró el fresco aroma de la noche, para ella era como estar en el cielo, pero un ruido llamó su atención, algo estaba entre los arbustos, Tammy miró hacia el lugar de donde provenía el ruido, había algo que la inquietaba, era una sensación conocida, como si no fuera la primera vez que la sentía, se acercó un poco más a éstos y pudo observar una especie de camino que se dirigía al bosque, quería entrar a él, pero una mano la detuvo.
- Yo no haría eso si fuera usted-dijo un chico.
Tammy lo miró por un momento; el chico tenia el cabello largo y sujetó en una cola baja, éste era de un tono verdoso, sus ojos poseían un extraño color dorado, los cuales combinaban muy bien con su cabello, era un chico bastante apuesto, al parecer tenia la misma edad que Zero, pero su personalidad era totalmente opuesta a la de él, el chico era muy amable.
- ¿Por que no puedo ir por este camino?- dijo Tammy mirándolo.
- Es simplemente una sugerencia-dijo éste sin darle importancia-pero es mejor que me escuche, además no creo que allá, haya algo interesante, siga mi consejo y regrese al carnaval, nos vemos-dijo el chico despidiéndose mientras caminaba.
- Oye, espera-Tammy lo miró, pero luego volvió su vista al camino- no entiendo por que no debo ir- Tammy miró al chico, pero este ya no estaba, observó el camino por última vez y decidió seguir el consejo del extraño chico, al fin y al cabo tenia un raro presentimiento acerca de ese camino y era mejor evitar problemas.

Tammy se dirigió hacia el carnaval, miraba de un lado a otro observando los diferentes puestos, en especial los de comida, luego de comerse un enorme helado y una montaña de golosinas decidió buscar a Kasumi con la cual había quedado de encontrarse para recorrer el carnaval.
- ¿En donde podrá estar?-Tammy caminaba entre la multitud.
- ¡Tammy!- Kasumi se acercaba a ella corriendo.
- Hola, ¿Por qué te demoraste tanto?, hace algún tiempo que te estoy esperando-dijo Tammy fingiendo enojo.
- Te dije que nos encontraríamos en la entrada, lo olvidaste ¿verdad?-dijo Kasumi mirándola fijamente.
- Bueno… ¿no me acuerdo?, ¿realmente me dijiste que nos encontraríamos en la entrada?- Tammy intentaba recordar.
- Lo suponía, lo olvidaste-dijo Kasumi suspirando- te lo dije cuando entrábamos.
- Cuando entrábamos….si ya me acorde, lo lamento, je, je, je-Tammy tenia la mano en la cabeza y reía sin saber que más hacer.
Una enorme gota se dibujo en la cabeza de Kasumi.
- Bueno ya no importa, lo importante es que te encontré, es mejor que vamos-dijo Kasumi sonriendo.
- Está bien- ambas comenzaron a caminar- pero… ¿Como supiste que estaría aquí?
- Es el único lugar que se que nunca olvidarías-dijo Kasumi riendo.
- Je, je, je, si creo que tienes razón- dijo Tammy un poco apenada por que su amiga parecía conocerla mejor que ella misma.
- ¿A donde iremos primero?
- Que te parece si comemos algo, creo que vi un buen lugar por aquí-Tammy comenzó a mirar por todas partes para encontrar el puesto de okonomiyaki que había visto.
Kasumi miraba divertida a su amiga cuando algo llamó su atención.
- Se daño de nuevo-dijo un pequeño de unos ocho años que se encontraba al lado de una enorme pecera.
- Hermano, volviste a perder el pececito- dijo una pequeña de unos cinco años la cual se encontraba también de cuclillas al lado de su hermano.
- ¿No puedes atraparlo?-dijo Kasumi colocándose al lado de los pequeños con una sonrisa.
- Mi hermano ya ha dañado cuatro redecillas-dijo la pequeña enseñándole las redes.
- Kana no digas eso-dijo el pequeño sonrojándose ante Kasumi-es solo que aún no puedo coger un pez, son muy rápidos y la red se rompe muy fácil.
- No te preocupes, que te parece si yo te ayudo-dijo Kasumi con una sonrisa.
- Muchas gracias-dijo el pequeño con el rostro sonrojado.
- Yo también puedo ayudarte-dijo Tammy colocándose al otro lado del pequeño- soy bastante hábil en esto, confía en mi-dijo picándole un ojo- ahora dime cual quieres.
- Ese de allá-dijo la pequeña.
- Esta bien- Tammy se subió las mangas de la camisa- esto solo me tomara un momento- Tammy le pagó al dueño por una redecilla y luego, con toda su fuerza la lanzó al agua y… plash… la redecilla se rompió- rayos, déme otra por favor- nuevamente se rompió-otra, otra, otra…
Los dos niños y Kasumi tenían una enorme gota en la cabeza al ver los múltiples intentos de Tammy.
- ¿Cuándo podré tener mi pez?-le preguntó la pequeña a Kasumi.
- A este paso creo que nunca-dijo el pequeño mirando como Tammy intentaba pescar algo.
- Otra por favor.
- Siempre pasa lo mismo-dijo Kasumi bajando la cabeza con resignación.

Después de casi una hora, Tammy y Kasumi se despedían de los pequeños.
- Muchas gracias por el pececito-dijo la pequeña levantando la bolsa con la bailarina.
- No fue nada, cuidensen Yuki, Kana-dijo Kasumi levantando el brazo para despedirse.
- Lo haremos, muchas gracias señorita- dijo Yuki despidiéndose de Tammy.
- Si…- Tammy se despedía con desgano, se encontraba muy cansada, su ropa estaba mojada y su cabello era un desastre, luego de veinte intentos consecutivos el dueño había decidido darle el pez debido a su insistencia además el echo de que al final por el desespero, Tammy hubiera intentado cazarlo con sus propias manos ayudo un poco.
- Ahora que quieres hacer-dijo Kasumi con una sonrisa.
- Nada-dijo Tammy suspirando-además ya no me queda dinero.
Kasumi sonreía, ambas se fijaron en una multitud que había más adelante.
- ¿Que sucederá?- Kasumi miraba interesada.
- No lo se- Tammy comenzó a correr- pero que te parece si vamos averiguar.

Ambas chicas se dirigieron al gran tumulto, en este más que todo, se hallaban chicas de diferentes grados que parecían estar maravilladas con algo.
- Es muy apuesto-dijo una de ellas.
- Además de hábil- dijo la que la acompañaba- es su séptimo acierto.
Tammy escuchó estas palabras, quería saber de quien se trataba, se filtró un poco y pudo ver la persona de la cual estaban hablando.
- ¿Zero…?-dijo sorprendida.
Zero se encontraba apuntando con una pistola de balines a varios objetivos móviles, un pequeño se hallaba a su lado, al parecer Zero intentaba ganar algunos premios para él.
- Vaya, lo hizo de nuevo.
- Es tan lindo.
- No me importa si es un poco menor, me encantaría tener una cita con él-dijo una chica de grado superior.
- No puedo creer que hagan tanto escándalo por algo así-dijo Tammy cruzando los brazos bastante enojada- me parece tonto hacer un alboroto solo por un chico, beberían buscarse una vida, ¿No lo crees así Kasumi?
- Ah… ¿Decías algo?- dijo Kasumi quien estaba un poco distraída observando a Zero.
- Kasumi, no me digas que tu también…-dijo Tammy sorprendida mirando a su amiga.
- No, no es eso-dijo Kasumi bajando la cabeza un poco sonrojada.

Zero le dio los juguetes al pequeño.
- Creo que son suficientes.
- Gracias señor- los ojos del pequeño brillaban de felicidad.
- Espera-dijo una voz en la multitud, un joven de cabello verde salió de esta.
- ¿Qué es lo que quieres?-dijo Zero sin mirarlo.
- No creo que el pequeño haya quedado satisfecho- dijo mirando al niño quien parecía estar bastante confundido- que te parece si lo intentas una vez más, pero esta vez yo también lo intentare, ¿Te parece pequeño?- dijo dirigiéndole una sonrisa al niño, el niño afirmó con la cabeza pensando que tendría más juguetes.
Tammy miraba lo que ocurría, de inmediato reconoció al chico, era el mismo que le había advertido lo del camino, Tammy se preguntaba que haría allí y por que estaba retando a Zero.
- No pienso perder más mi tiempo-dijo Zero despreocupadamente.
- ¿Es que acaso tienes miedo?- el chico tomó la pistola y le apuntó a Zero.
- Espera chico, eso es peligroso-dijo el dueño del lugar.
- ¡Zero…!-gritó Tammy cuando el chico le disparó.
- ¡Hoooooo!-exclamó la multitud cuando Zero en un movimiento rápido atrapó el proyectil.
- Acepto el reto-dijo dejando caer el balín.
Ambos tomaron las armas y comenzaron a disparar a los blancos, ninguno de los dos fallaba ni a uno solo.
- Vaya, esto es sorprendentes-dijo una de las chicas que estaba cerca de Tammy.
- Si, ya no solo tenemos a un chico apuesto si no a dos- dijo la otra con emoción.
- Esto es patético- dijo Tammy golpeando su frente y negando con la cabeza.

Después de un rato el niño salió con una gran montaña de juguetes.
- Ahora si son suficientes-dijo el chico de cabello verde con una sonrisa.
Zero comenzó a alejarse de nuevo.
- ¡Espera!-dijo el chico, pero no pudo alcanzar a Zero, ya que un grupo de chicas lo detuvo.
- ¡Estuviste fantástico!
- ¿Como lo hiciste?
- A que escuela asistes.
- Puedes darme tu teléfono.
- Oigan chicas, esperen un momento- dijo el chico sin saber que hacer.
Zero se alejó de la multitud y caminó en la dirección en donde estaban Tammy y Kasumi.
- Toma- dijo mientras le arrojaba un pequeño oso de felpa.
- ¿Por que me lo das?-dijo Tammy mirándolo con curiosidad.
- El niño no lo quiso.
- Vaya razón.
- Si no lo quieres puedes tirarlo-dijo mientras continuaba caminando.
- Pues claro que no lo tiraré- dijo Tammy molesta-gracias- Tammy miró el osito y luego recordó algo- Zero, espera, Kasumi podrías guardármelo.
- Si-dijo Kasumi tomando el osito- pero Tammy ¿adonde vas?- Kasumi se encontraba un poco confundida.
- Debo preguntarle algo, no me tardo, espérame un poco, bueno-Tammy salió corriendo detrás de Zero.
- Está bien- dijo Kasumi mientras apretaba el osito sobre su pecho.

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CAZADORES DE DIMENSIONES   (Shonen) Empty Re: CAZADORES DE DIMENSIONES (Shonen)

Mensaje por Invitado Sáb Mayo 09, 2009 8:26 am

- Zero, necesito que me contestes algo-dijo Tammy mientras le seguía el paso- ¿Que es lo que sucede en el bosque?, ¿Por que ese chico me dijo que me alejara de él?
- Es mejor que hagas lo que dice-dijo sin cambiar su expresión.
- Acaso hay un Zeed cerca-dijo Tammy deteniéndose- Zero espera, ¿De donde conoces a ese chico?
Zero se detuvo y su mirada se fijó en un punto al otro lado de la multitud.
- Zero, ¿Qué sucede?-dijo Tammy mirándolo, algo en su mirada le llamó la atención, por primera vez desde que lo había conocido Zero mostraba una gran inseguridad en su mirada, parecía sorprendido con algo.
Tammy también miró hacia ese lugar y vio que un hombre de abrigo negro y cabello negro, de ojos grises y mirada penetrante que los observaba, éste no parecía tener mas de veinte años, el hombre miraba fijamente a Zero y tenía las manos en los bolsillos de su abrigo.
- Masao…-dijo Zero con su mirada sombría.
- ¿Masao?...-Tammy miró a Zero y luego al hombre-¡Zero, ¿Qué sucede?, Zero!
Zero corría con gran velocidad a través de la multitud.
- “Masao, no puede ser posible que tu…”- Zero se decía en sus pensamientos.
Al llegar al lugar Zero se detuvo, pero aquel hombre se había ido, Zero miró para todas las direcciones, pero no se encontraba en ningún lado.
- Zero, ¿Quién era él?-le preguntó Tammy al llegar a su lado.
- No era nadie-dijo con la cabeza baja.
- Zero…-Tammy no se atrevió a preguntar nada, al parecer aquella persona representaba algo para él y hablar de éste no era muy apropiado, Zero continúo caminando-Zero yo…
Ambos retrocedieron al escuchar la enorme explosión, esta parecía venir del bosque de la dirección en donde se encontraba aquel camino, toda la gente corría desesperada intentando huir.
- Es mejor que te alejes de aquí- le dijo Zero a Tammy, ambos estaban atrapados entre la multitud.
- Pero…-dijo Tammy intentando llegar a él.
- Mantente lejos- Zero dio un hábil salto, se puso sobre una rama cercana y comenzó a pasar de un árbol a otro rápidamente.
- Zero ten cuidado- dijo Tammy mientras era arrastrada por la multitud.

Zero iba de rama en rama.
- “No pensé que fuera a madurar tan rápido”-penso mientras se dirigía al origen de las llamas.
Al llegar al lugar pudo observar como la caseta de alto voltaje se encontraba en llamas, la sombra de una criatura de brazos largos y pies largos se proyectaba con el fuego, la criatura levantó a lo que parecía ser un hombre del cuello y comenzó a succionar su sangre.
Zero abrió su mano y el localizador brilló en está con gran intensidad, de pronto, del brillo azulado comenzó a salir un objeto que lentamente fue tomando la forma de una espada. Zero tomó la espada y el Zeed dejó caer el cuerpo sin vida y le lanzó un gruñido a su oponente.

Tammy corría con la multitud cuando vio a Kasumi que se encontraba cerca.
- Detente, no puedes ir, es muy peligroso- dijo Kasumi intentando contener a Yuki.
- ¡Mi hermana aún esta allá, debo ir a ayudarla!- dijo el pequeño desesperado.
- Espera- dijo Tammy arrodillándose a su lado.
- ¡Nadie podrá impedir que busque a mi hermana!- dijo el pequeño intentando soltarse de la mano de Tammy.
- No pienso evitarlo, solo deja que yo me encargare de encontrarla, confía en mi- dijo con una sonrisa.
El pequeño la miró dudando un poco, pero luego se secó las lágrimas de sus ojos y también sonrió.
- Está bien.
Tammy se levantó y se dirigió al lugar hacia donde Zero había ido.
- Tammy…-dijo Kasumi mirándola preocupada.
- No te preocupes, regresare pronto- dijo Tammy despidiéndose con la mano.
- Siempre dices lo mismo- dijo Kasumi con una sonrisa-por favor, ten cuidado.

La pequeña caminaba confundida por el bosque.
- Hermano, ¿En donde te encuentras?-dijo mirando asustada a su alrededor, dos gruesas lagrimas se encontraban en sus ojos- hermano…
Algo la miraba en la oscuridad, la pequeña se acercó a un árbol dándole la espalda cuando de pronto…

Zero luchaba contra el Zeed, era bastante difícil ya que el Zeed arrojaba grandes choques eléctricos los cuales le impedían acercarse, Zero cayó a la grama y miró al Zeed fijamente, este arrojó una nueva descarga y Zero saltó para eludirla y se lanzó a atacarlo.

Tammy se detuvo frente al camino y observo la bolsa con el pequeño pez, esta se había explotado al estrellarse contra el suelo y el pez había muerto asfixiado.
- “Temía esto, entonces…la pequeña esta…”-Tammy miró el fondo del camino del cual se podía ver el brillo de las llamas- “Zero lo lamento, pero tengo que ir”- dijo mientras corría en dirección del fuego.

El Zeed emitió un fuerte chillido cuando Zero le hizo una profunda herida con la espada, la sangre del Zeed corría por el suelo, pero el Zeed aún se encontraba de pie.
- Es momento de que acabemos con esto- dijo colocando la espada delante de si y empuñándola con fuerza.
Algo sonó como un silbido en el aire y Zero cayó de rodillas al suelo volviendo su vista hacia atrás. Un segundo Zeed estaba allí, sus brazos filosos se habían estirado haciendo tres heridas en la espalda, este Zeed era mucho más grande que el primero y parecía mucho más fuerte, en una de sus manos sostenía algo que dejo caer al suelo, concentrándose solamente en su oponente.

Tammy llegó al lugar, las llamas se levantaban con fuerza sobre su cabeza, el humo le impedía ver bien lo que sucedía, Tammy cubrió su boca para evitar respirar el denso humo, a lo lejos pudo observar como tres figuras se movían rápidamente, sabia que una de ellas era Zero, además tenia que buscar rápidamente a la pequeña y salir lo antes posible del lugar para no interferir en la batalla.
- ¡Kana, ¿Dónde estas?!-Tammy caminaba lentamente intentando divisar algo, cuando de pronto, no muy lejos de donde estaba pudo ver una figura en el suelo-¡Kana!- se acercó corriendo a ella, la pequeña estaba desmayada, sabia que tenia que sacarla de allí antes que el humo la asfixiara- vamos, te sacare de aquí- agarró a la pequeña, pero cuando se disponía a salir un árbol cayó bloqueando la única salida, miró a su alrededor y vio que todo estaba en llamas, no había la más mínima posibilidad de escapar, abrazó a la pequeña con fuerzas- no permitiré que nada te pase- miró en la dirección en donde Zero luchaba.
Zero había recibido un ataque doble, por la espalda y por delante, los dos rayos de electricidad iban a chocar contra él, pero en el ultimo instante logro eludirlos, pero cuando estaba en el aire su mirada se fijó en el lugar en donde Tammy lo observaba.
- “¿Que hace aquí?”- se preguntó sin dejar de mirarla, el cabello de Tammy era movido por el viento y sus ojos verdes brillaban con la luz de las llamas.
En ese instante de distracción la criatura lanzó un nuevo ataque, Zero lo detuvo con la espada y cayó de pie al suelo frenando el impacto por un buen trayecto, Zero aplicó bastante fuerza a la espada arrojándola hacia delante, el Zeed retrocedió dando un salto, colocándose al lado de su otro compañero.
Zero estaba frente a Tammy, ella había apretado a la pequeña cerrando los ojos cuando había visto que el Zeed y Zero se aproximaban a ellas, miró la espalda de Zero y vio que este aún la empuñaba y miraba fijamente a las criaturas, Tammy observó el suelo y vio que algunas gotas de sangre caían, al parecer Zero había resultado lastimado cuando intentó evitar que llegaran hasta ellas.
- ¿Qué haces aquí?, te dije que no vinieras- dijo en el mismo tono de siempre.
- Lo siento pero…no podía permitir que nada le ocurriera a la pequeña- la niña aún estaba desmayada en los brazos de Tammy.
- Ahora deben alejarse, me encargare de ellos lo más rápido posible- dijo mientras colocaba la espada a un lado y se dirigía hacia los Zeed.
- “Zero…nuevamente intenta…”-Tammy miraba como Zero se alejaba entre las llamas.
Zero empuñó su espada y se lanzó al ataque, los dos Zeed se abrieron de su posición saltando a ambos lados rápidamente, uno de ellos atacó a Zero por un costado, Zero detuvo su ataque con la espada y dio un salto al aire, el segundo lo atacó por arriba, pero Zero también freno su ataque, en otro inesperado ataque un Zeed lo atacó por la espalda.
- ¡Cuidado!- le gritó Tammy mirando la escena espantada y con lágrimas en los ojos.
Zero esperaba el impacto sin poder hacer nada para defenderse cuando un objeto rojo salió de los árboles y atacó a la criatura que salió despedida por los aires y cayó con fuerzas sobre el suelo.
El objeto regresó a su dueño, el chico de cabello verde recibió lo que parecía ser un báculo y sonrió.
- Parece que necesitas ayuda-dijo de forma divertida.
- Yo no te la he pedido- dijo Zero al llegar al suelo y sin dejar de mirar a sus oponentes que parecían estar bastante enojados.
- Vaya, tú nunca cambiaras, aún sigues siendo tan gruñón como siempre- dijo el chico moviendo la cabeza de un lado al otro.
- Es mejor que no interfieras- dijo Zero lanzándose al ataque nuevamente.
El chico se acercó a Tammy quien estaba en el suelo sorprendida con lo que había ocurrido.
- ¿Te encuentras bien?-dijo el chico extendiéndole la mano.
- Si, pero… ¿conoces a Zero?- le pregunto Tammy con curiosidad.
- A ese cabeza dura, si, desde hace algún tiempo-dijo mirando a Zero quien luchaba nuevamente con ambas criaturas.
- Pero entonces, ¿Por qué…?
- Te refieres a lo del carnaval, a sí…el siempre se comporta de la misma forma, nunca expresa ningún aprecio por nadie, aunque creo que tu ya debes saberlo-dijo de forma divertida.
- Ni lo digas- dijo Tammy bajando la cabeza recordando todas las veces que Zero la había ignorado.
- Ahora, es mejor que lo ayude, no vemos pronto-dijo despidiéndose con una mano con alegría- aunque pienso que al final el que me terminara matando será Zero-dijo con una sonrisa y saltó en el aire.
Zero había bloqueado un ataque de uno de los Zeed cuando de pronto llegó el chico y golpeó al otro Zeed.
- Te dije que no interfirieras- dijo seriamente.
- Lo se, pero…-el chico bloqueó un nuevo ataque con su báculo- no ibas a pensar que te dejaría a ti solo con toda la diversión-dijo sonriendo.
- Hazlo que quieras, solo no me estorbes-Zero lanzó otro ataque alejándose del chico.
- Por que nunca cambiara esa actitud- dijo mirándolo y luego rápidamente tuvo que eludir otro ataque de la otra criatura, la criatura atacaba repetidamente, pero el chico de cabello verde eludía todos los golpes con gran agilidad- eso es todo lo que puedes hacer-dijo mientras golpeaba con fuerza el vientre de la criatura, la criatura retrocedió y lo miró con ira, luego comenzó a dar un fuerte chillido y lanzó un ataque eléctrico con toda su fuerza, el chico sonrió y el impacto chocó contra su cuerpo.
- No…-Tammy miró la escena espantada.
- Si ese es tu mejor ataque…creo que estas perdido-dijo el chico sonriendo, al parecer el impacto había chocado contra el báculo, el cual giraba velozmente frente a él-ahora que te parece si te enseño un verdadero ataque- dijo sujetando el báculo a lo largo, el báculo comenzó a brillar con un tono rojizo y el chico dio un salto en el aire y lo lanzó con todas sus fuerzas contra el Zeed, el báculo se convirtió en una ráfaga de luz roja e impacto contra el cuerpo de la criatura, la criatura dio un alarido al cielo y desapareció en el brillo, el báculo regresó nuevamente a las manos del chico y el Zeed cayó al suelo con su cuerpo quemado.
Casi al mismo instante Zero partió en dos al Zeed; las formas de los dos Zeed fueron cambiando; uno era el de una mujer joven de cuerpo atlético y el otro parecía ser el de una anciana, pero las quemaduras impedían distinguirlo bien, Zero tomó la semilla la cual era de un tono azuloso, la apretó en su mano y se levantó.
- Esta tampoco es- dijo el chico levantándose de al lado del cuerpo de la anciana.
Zero no miró al chico y se dirigió hacia Tammy.
- Es mejor que nos vamos- le dijo.
- Hey, acaso no piensas darme las gracias, arriesgue mi vida por salvarte.
- Nadie te pidió que lo hicieras-dijo Zero mirando una parte del bosque, buscando un camino para salir.
- Deberías ser más amable- Zero no le prestó atención y continuo buscando- no se ni para que insisto, ya debería haberme acostumbrado a esto-dijo el chico tocando su frente y moviendo la cabeza de un lado al otro.
- Sostente fuerte de mi cuello- le dijo a Tammy.
Tammy afirmó con la cabeza y tomó a la pequeña con un brazo y con el otro tomó el cuello de Zero.
Zero saltó entre las llamas y se posó sobre un árbol cercano y saltando de rama en rama buscó un lugar para colocar a Tammy y a la pequeña.
- ¡Espera!- dijo el chico cuando llegó al suelo- no esperaba que me recibieras de esta manera, no volveré a molestarme por ti- dijo el chico un poco enfadado volteando su rostro.
- ¿Que es lo que quieres?-dijo mirándolo fríamente.
- Calma amigo, solo he venido ayudarte, no tienes por que comportarte así.
- Yo solo quiero saber algo- dijo Tammy- ¿Quién eres tú?
- ¿Qué quien soy yo?, a si lo lamento, no nos hemos presentado adecuadamente, mi nombre es Hatoru, Hatoru Kobayashi, mucho gusto.
- ¡Tammy!- Kasumi se acercaba corriendo hacia ellos.
- ¡Kasumi!
- Tammy, estaba muy preocupada.
- Me encuentro bien, te dije que regresaría- dijo Tammy con una sonrisa.
- Si, parece que no es tan fácil que se libren de ti- dijo Kasumi de forma divertida y aliviada de ver a su amiga.
- No me rindo tan fácilmente.
- ¿Y como se encuentra la pequeña?-dijo Kasumi recibiéndola en sus brazos.
- Solo esta desmayada, parece que no vio gran cosa.
- Que alivio, pero… ¿Quién es él?????- pregunto Kasumi mirando a Hatoru.
- No lo se, creo que se llamaba Tamuro, Gomuro, Hakumo.
- ¡Hatoru!- dijo éste ya desesperado.
- A…si-dijo Tammy golpeando su mano.
- Que chica mas tonta- dijo el chico en un tono bajo.
- Pero aún así eso no aclara quien es- dijo Kasumi.
- No es obvio, soy un cazador al igual que Zero- dijo con orgullo.
- ¿¿¿Un cazador???-dijeron ambas chicas a la vez.
- ¿Tu sabes que es eso?-le preguntó Tammy a Kasumi.
- No se a que se refiere-dijo Kasumi en pose pensativa.
- ¿Acaso Zero no les ha dicho nada?-dijo Hatoru confundido.
- No-dijo Tammy molesta-ese chico es demasiado monosílabo para poder entablar una conversación con él- Tammy cruzó los brazos enojada.
- Te comprendo-dijo el chico bajando la cabeza-yo estuve mucho tiempo con él y no logre que una conversación durara más de cinco minutos.
- Entonces tú nos explicaras todo-dijo Kasumi con una sonrisa.
- Yo…bueno, es mejor que Zero se los diga, ¿Zero?- Hatoru miró para todos lados, pero Zero había desaparecido-“el siempre hace lo mismo”.
- Bueno estamos esperando tu explicación- dijo Tammy mirándolo fijamente y con las manos en la cintura.
La mirada de ambas chica lo intimidaba bastante, sabia que había metido la pata hasta el fondo, ya que según las ordenes nadie debería saber sobre su misión, pero ahora…Hatoru sudaba a cantaros sin saber que hacer.
- Bueno ahora me tengo que ir fue un placer conocerlas, nos vemos- dijo mientras corría dejando una gran nube de polvo.
- ¡Hey, espera no te iras tan fácilmente!- dijo Tammy persiguiéndolo.

Kasumi reía, pero su vista se fijó en unos árboles cercanos, sentía como si alguien los observara.
El hombre de cabello negro se ocultó en las sombras para no ser visto y luego se marchó sin que nadie se percatara de ello.

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CAZADORES DE DIMENSIONES   (Shonen) Empty Re: CAZADORES DE DIMENSIONES (Shonen)

Mensaje por Invitado Sáb Mayo 09, 2009 8:28 am

CAPITULO 9
“Los cazadores de dimensiones”



La puerta de la casa se abrió, Baru levantó su cabeza y maulló desde el sillón en donde se encontraba recostado.
Un pesado bulto cayó al suelo de la casa.
- Auch- dijo Hatoru levantando la cabeza y con la cara roja por el impacto, su cuerpo se encontraba amarrado por una soga.
- Te dije que no escaparías-dijo Tammy con los brazos cruzados.
- Pero no tenias que ser tan agresiva-dijo Hatoru sentándose con dificultad con los brazos amarrados al cuerpo y las piernas cruzadas.
- No puedo permitir que te vayas sin antes decirnos lo que sucede, es la primera vez que estoy tan cerca de saber algo-Tammy apretó su puño con fuerzas y a su espalda apareció una columna de fuego-sin importar lo que tenga que hacer, sabré lo que sucede.
- Esta chica es de temer-dijo Hatoru con un escalofrió en el cuerpo- no se por que siempre me meto en estos problemas-dijo bajando la cabeza y luego miró a Kasumi- puedes convencerla para que me deje en paz-dijo mirándola suplicante.
- Bueno…es que yo…también tengo un poco de curiosidad-dijo un poco apenada mientras sonreía.
- ¿Qué?...usted también-dijo asombrado-estoy perdido-Hatoru se resignó.
- Ahora, es mejor que empieces de una vez, no te saltes ni un solo detalle, quiero saberlo todo-dijo Tammy.
- Esta bien, les diré lo que se, Pregunten y si puedo les contestare-dijo volteando el rostro con altivez.
- Yo quiero saber ¿De donde vienen?-dijo Kasumi mirándolo fijamente.
El semblante de Hatoru se puso un poco más serio.
- Ni Zero, ni yo pertenecemos a esta dimensión, venimos de un espacio tiempo diferente, una dimensión que existe a la par con la de ustedes- dijo mirándolas.
- Te refieres a una dimensión paralela- dijo Kasumi bastante sorprendida, pero complacida por que había aclarado sus sospechas.
- A si es- Hatoru sonrió cerrando los ojos.
- ¿¿¿Dimensiones paralelas???, ¿a que se refieren?-Tammy estaba confundida.
- Nuestra dimensión existe en un espacio tiempo similar al suyo, pero su resonancia es contraria, es como tener dos mundos en uno.
- ¿¿¿Dos mundos en uno???- Tammy intentó asimilar las palabras dichas por Hatoru, pero por más que lo intentaba no lograba hacerlo- ¡Ah, no entiendo nada!
- Es increíble, tu deseabas saber la verdad y no logras entender un concepto tan simple como el de una dimensión, hasta un pequeño sabría a que me refiero- dijo moviendo la cabeza de un lado a otro y en un tono de burla.
- No es que no lo entienda-dijo Tammy enojada- es solo que…las palabras son un poco confusas-dijo mientras tocaba con la punta de uno de sus dedos la punta de un dedo de la mano contraria.
- Eso era de esperarse-dijo bajando la cabeza y suspirando- pero no importa, el asunto es que no pertenecemos a este mundo, venimos de una civilización un poco mas avanzada que la suya.
- ¿Mas avanzada?- la imaginación de Tammy voló y comenzó a ver imágenes de un futuro distante, del que tanto mostraban las películas, y sus ojos brillaron- ¡fantástico!
- No, realmente no lo es tanto-dijo Hatoru con una sonrisa triste.
- ¿Acaso sucedió algo malo?, ¿Algo que tiene que ver con los Zeed?-dijo Kasumi mirándolo comprensivamente.
- Por desgracia así es- Hatoru miró hacia la ventana- nuestros mundos son muy diferentes, tal vez puede decirse que en lo único que se parecen es en el cielo, aunque el cielo de su mundo es realmente hermoso- dijo mirando a ambas chicas con una sonrisa nostálgica.
- ¿Hermoso?- Tammy también observó el cielo.
- Puede contarnos lo que sucedió- dijo Kasumi arrodillándose a su lado.
Hatoru la miró por un momento y bajó la cabeza, luego volvió su mirada al cielo.
- Hace mucho tiempo nuestro mundo fue igual al de ustedes- Hatoru recordó las viejas imágenes que había visto en los archivo- era un lugar pacifico, donde la gente vivía tranquila y sin preocupaciones, las guerras y el hambre eran cosas del pasado, todo gracias a los “U.G.A.C.”-a la mente de Hatoru vinieron las imágenes de seres robóticos- los Ugacs o unidades genéticas avanzadas para la contención, fueron creados con el propósito de combatir en las guerras en lugar de los humanos.
- Pero eso no tiene sentido, no seria mas fácil evitar las guerras, así nadie ganaría o perdería- dijo Tammy quien también se encontraba de rodillas en el piso al lado de Hatoru.
- Por desgracia eso no es posible, la guerra es parte de la naturaleza del hombre y así fue como lo vieron los grandes lideres; estos pensaba que la guerra era algo necesario, pero lo innecesario era que se perdieran vidas en ella. Con los Ugacs encontraron la forma de resolver diferencias sin que tuvieran que ensuciarse las manos- Hatoru las miró fijamente- pero con el tiempo las guerras fueron disminuyendo, ya que lentamente las disputas eran resultas por los lideres, era como si las luchas que se llevaban acabo fueran un simple juego. Los Ugacs fueron perdiendo su objetivo principal y lentamente fueron siendo degradados; muchas de estas unidades fueron destruidas, las que quedaron fueron reprogramadas para tareas rutinarias y muy pocas continuaron con su programación inicial, en caso de que sucediera algo.
- Los Ugacs son parecidos a los Zeed-dijo Kasumi.
- En parte, pero la diferencia con los Zeed es que los Ugacs más que seres vivos son maquinas. La ventaja que poseían los Ugacs frente a los androides convencionales era que su núcleo de energía nunca se agotaba, además tenían la posibilidad de readaptar su cuerpo a las condiciones del medio.
- ¿Que tiene que ver lo Ugacs con lo que le sucedió?- le preguntó Tammy con mucha curiosidad.
- Tal vez, todo- dijo mirándola fijamente y luego volvió su rostro a la ventana- al principio todo iba bien, las ciudades prosperaban y las personas tenían muy pocas cosas de que preocuparse, pero luego sucedió algo, algo que nunca se hubiera esperado- la imagen de ciudades en llamas y gente corriendo desesperada aparecieron en su mente- uno de los Ugacs, un tipo soldado, enloqueció, al parecer un virus entró a su sistema y lo infectó; los lideres mandaron otros Ugacs a detenerlo, pero fue inútil- Hatoru bajó su cabeza- al parecer el virus se fusionó con el cuerpo del Ugac y gracias a la habilidad que este poseía, evoluciono volviéndose inteligente; el Ugac infectado, infectó a los demás, tomando control sobre éstos, lentamente cada Ugac existente quedo infectado con el virus, pero lo peor vino después; el Ugac maestro nos tomó a la raza humana como un estorbo y decidió destruirla.
- Eso suena terrible, pero, no hicieron algo para defenderse- dijo Tammy mirándolo angustiada.
- Lo intentaron- Hatoru suspiró- pero no pudieron hacer nada; el problema principal cuando se combatía a los Ugacs era el Krytoin.
- ¿Krytoin?- preguntó Tammy sin entender a que se refería.
- A diferencia de ustedes, nosotros no poseemos metales como la plata o el Hierro, lo más cercano que poseemos es el Krytoin, el cual es una sustancia, que al exponerse a ciertas condiciones adquiere forma de metal, aunque diez veces más fuerte.
- ¡Diez veces mas fuerte!, entonces es…
- Si, casi indestructible- Hatoru miró a Tammy fijamente- los Ugacs estaban hechos en su totalidad de este material, pero…ese no era el único problema, al parecer los Ugacs habían conseguido la habilidad de manipular éste metal a su antojo, sin contar que podían fusionarse con él y perfeccionarse. Esto hizo que nuestras armas se volvieran obsoletas; era imposible utilizar naves o demás instrumentos que tuvieran un alto contenido de éste material, ya que era necesario evitar que sus propias armas se pusieran en su contra, además las habilidades de los seres humanos no se comparaban a la de los Ugacs y éstos estaban desapareciendo muy rápidamente, los seres humanos optaron por manipular sus cuerpos y de esta manera crear una nueva raza que tuviera la capacidad de luchar contra los Ugacs.
- Eso suena bastante peligroso-dijo Kasumi.
- Así es, muchos humanos murieron intentándolo, ya que las condiciones para la manipulación del ADN eran especiales, el individuo tenia que reunir ciertas condiciones, pero el hecho que las tuviera no garantizaba que sobreviviera hasta llegar al proceso final; de todas las personas que lo intentaron, solo uno sobrevivió, su nombre era Yeikken.


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Mensaje por Invitado Sáb Mayo 09, 2009 8:29 am

- ¡Solo uno!, ¿que sucedió con los otros?- preguntó Tammy.
- Algunos sobrevivieron, pero con niveles más bajos y otro fueron reconstruidos como herramientas de lucha; los Wouks como fueron llamados, tenia habilidades fuera de lo común, éstas eran comparables con las que poseían los Ugacs, además así como los Ugacs, podían controlar el Krytoin y transformarlo a su conveniencia, creando armas realmente poderosas. La guerra continuó y las batallas entre Ugacs y Wouks eran cada vez mas sangrientas, caían tanto de un bando como del otro, pero al final la batalla fue ganada por los Wouks, no se sabe mucho sobre lo que ocurrió, solo se sabe que Yeikken fue el responsable de la derrota de la cabeza de los Ugacs y que murió en ésta batalla, pero los detalles los desconozco.
- Entonces, todo acaba aquí y los problemas terminaron ¿verdad?- preguntó Tammy con entusiasmo.
- Por desgracia no, después de la guerra, la tierra quedo devastada; los Ugacs intentaron destruir a los humanos por medio de un mecanismo que destruía los organismos vegetales, de esta manera pretendían dejar a los humanos sin fuentes de alimentación para disminuir su numero y luego atacar los principales refugios, pero antes de que culminaran su plan fueron derrotados. Nuestro mundo se convirtió en un extenso desierto, donde nada podía crecer.
- Y ¿Qué fue lo que hicieron?-preguntó Kasumi, quien había estado atenta a cada palabra.
- Se crearon una serie de ciudades auto suficientes para albergar a los humanos sobrevivientes, los que habían liderado el proyecto de los Wouks tomaron el control de estas ciudades, creando lo que llamaron como la corporación; la corporación tenia el control de todo, desde el agua hasta el armamento más poderoso, nadie podía oponerse a su voluntad, ni siquiera los Wouks; la corporación decidió que los Wouks fueran exterminados por miedo al poder que estos poseían, además eran los únicos que podían enfrentárseles.
- ¿Pero ellos se enfrentaron a ellos, verdad?
- Lo hicieron, pero después de la ultima pelea su numero era reducido, y además el hecho de que se hubieran dispersado no ayudaba mucho; muchos de los Wouks habían ocultando su identidad para vivir como personas normales. La corporación comenzó a cazarlos sin misericordia- Hatoru apretaba los puños con fuerza y Kasumi lo notó- en ocasiones utilizando a los mismos Wouks para hacerlo, muchos no estaban de acuerdo con la corporación, así que decidieron revelarse contra esta, desde hace algún tiempo un grupo de científicos estaba intentando hallar una forma para destruir el poder de la corporación; en sus investigaciones encontraron que la clave para recuperar la vegetación se hallaba en la energía que emitían los cuerpos de los Wouks, al parecer la corporación también se había enterado de ello y por eso quería evitar a toda costa que se hicieran algo con ello, los científicos intentaron condensar la energía de los Wouks, pero era imposible contenerla, y mucho más utilizarla.
- Fue por eso que crearon a los Zeed- dijo Tammy mirándolo.
- Y ¿Cómo lo sabes?- dijo sorprendido.
- Zero me dijo algo del asunto-Tammy volteó su rostro.
- Si, los Zeed fueron creados para este propósito, se esperaba que alguno de ellos lograra madurar la semilla que contenía la energía para así poder utilizarla, pero por desgracia la corporación se dio cuenta de los planes y atacó la base secreta, los archivos dicen que los científicos destruyeron la información de las semillas y enviaron lejos a los Zeed para que no cayeran en manos de la corporación, al parecer en el camino para hallar la forma de contener la energía, los científicos descubrieron que la energía podía abrir una especie de pasadizo que conducía a una dimensión paralela y fue allí donde los enviaron.
- A nuestra dimensión-dijo Kasumi.
- Pero ¿Por que no enviaron a un ejercito para buscarlos?- preguntó Tammy.
- Por que era imposible para las personas comunes atravesar el portal, solo un Wouk o alguien que poseyera su sangre podía hacerlo- dijo con una sonrisa.
- Pero si Zero y tú están aquí, eso quiere decir que…-dijo Kasumi sorprendida.
- Exacto, no somos del todo humanos.
- ¡¿¿¿Qué???!- Tammy no podía creer lo que escuchaba- entonces… ustedes- Tammy lo señaló con el dedo alarmada y luego los imaginó como terribles monstruos.
- ¡No somos ningún tipo de monstruos!- dijo Hatoru enfadado suponiendo lo que Tammy pensaba- por si no escuchaste, los Wouks no nos diferenciamos mucho de los humanos, además no somos del todo Wouks, los originales se extinguieron hace mucho tiempo, los únicos que quedan son descendientes de éstos o simples imitaciones.
- Aún no me queda muy claro el objetivo de su misión, se que tienen que capturar a los Zeed, pero… ¿Qué piensan hacer con la semilla?
- Aún no lo sabemos muy bien- dijo bajando la cabeza- cuando el laboratorio fue destruido, la forma de utilizar la semilla se perdió, solo sabemos que al introducir la semilla en un cuerpo, éste logra llegar a su máximo, así que pienso quedarme con la semilla y hacerme más fuerte- dijo con arrogancia y de forma divertida- no permitiré que la corporación la encuentre, pienso aplastar a los miembros de la corporación con mi poder- Hatoru se imaginó a si mismo como un gigante con una mirada malvada y bañado en una energía roja que aplastaba una gran ciudad y en ella aun grupo de ancianos- y luego seré reconocido como el más grande héroe que jamás allá existido, mucho más grande que Yeikken, ja, ja, ja, ja, ja- Hatoru se encontraba de pie riendo estrepitosamente.
Tammy y Kasumi tenían una gran gota en la cabeza, la vanidad de Hatoru era sorprendente.
- Es un engreído-le dijo Tammy a Kasumi con cara de: “que diablos esta haciendo”.
- Si un poco-dijo Kasumi riéndose de forma fingida sin saber que más hacer.
- Ja, ja, ja, ja….
Ambas bajaron la cabeza con resignación, pero Tammy miró hacia las escaleras y luego miró nuevamente a Hatoru.
- Quiero saber algo más- dijo mirándolo fijamente.
- ¿Ah?- dijo Hatoru dejando de reírse y mirándola.
- ¿Qué sabes de Zero?
- ¿De Zero…?- Hatoru se volvió a sentar en el suelo- aunque no lo creas, no se mucho de él, solo se que fue encontrado en el desierto por algunos miembros de la resistencia cuando tenia ocho años, demostró tener una habilidad increíble, más allá de lo normal, se piensa que Zero es el hijo de algún Wouk y que fue abandonado cuando el refugio donde vivía fue atacado, aunque es solo una suposición, Zero nunca dijo nada, así que no puede afirmarse nada concreto, al parecer no recuerda mucho y ya conocen a Zero, aunque supiera algo jamás lo diría.
- ¿Por qué los eligieron a ustedes dos?, no son aún muy pequeños para algo así-dijo Kasumi.
- ¿Pequeños?-dijo Hatoru indignado- no lo pienso así, además si no fuera por nuestra habilidad jamás nos hubieran permitido ser cazadores, aunque debo reconocer que mis habilidades superan por mucho a las de Zero- dijo con arrogancia.
- Pero…por si no lo recuerdo mal, Zero llegó mucho antes que tu- dijo Kasumi mirándolo fijamente.
- Bueno…yo…eso- por su cuerpo corrían miles de gotas- no tiene mucha importancia- dijo volteando la cara.
- Yo pienso que fue por que nadie más podía hacerlo, es algo así como que no tenían mas opción- Kasumi sonreía sabiendo que había dado en el blanco.
- Oye eso…no es cierto- dijo demostrando indignación- yo…
Tammy no prestaba atención a la conversación, se encontraba mirando las escaleras en forma triste.
- “Entonces Zero no es del todo humano, además siempre ha estado solo, será por eso que siempre intenta ocultar lo que siente, teme ser lastimado, ¿Que es lo que oculta?” –dijo Tammy en sus pensamientos.

Zero se encontraba en el ático, mirando por la enorme ventana circular el cielo; Zero recordó lo que había pasado aquella noche, en especial al hombre que había visto antes de que se perdiera en la multitud.
- “Pero… ¿Por qué Masao se encontraba allí?, ¿Qué era lo que buscaba?- Zero miró el cielo estrellado- pensé que había muerto aquella noche”- en la mente de Zero apareció la imagen de un gran incendio, Zero apretó su puño y sus ojos con fuerza.
- Zero…-Tammy había subido por las escaleras, llevaba en sus manos una pequeña caja.
- Eres tú- dijo sin prestarle mucha atención.
- Si, parece que estas bien- dijo con un gesto enfadado, Tammy se acercó a Zero.
- ¿Que es lo que quieres?-dijo este sin mirarla.
- Solo saber como esta tu brazo- Tammy se arrodilló al lado de Zero y abrió la pequeña caja.
- ¿Mi brazo?- dijo mirándola sin entender.
- Vi como la herida se abrió cuando trataste de protegerme- Tammy tomó el brazo de Zero; la manga de la camisa tenía sangre y el vendaje que cubría la herida anterior estaba también manchado con sangre, Tammy desató el otro vendaje y comenzó a poner uno nuevo.
Zero la miraba con atención y luego volteó su rostro.
- ¿Por qué lo haces?- dijo sin mirarla.
- ¿Qué?, ah, te refieres a esto, realmente no hago mucho en realidad- dijo aún concentrándose en el vendaje y con una sonrisa triste- me gustaría poder hacer algo más que solo vendar las heridas, pero soy muy débil y lo único que causo son problemas- dijo mirándolo mientras sonreía.
Zero estaba sorprendido con su actitud y la miró fijamente.
- Bueno, con esto será suficiente, es mejor que no hagas nada peligroso mientras se cierra, se que tu cuerpo cura bastante rápido, pero lo mejor es que esperes un poco si no quieres que se empeore, de acuerdo- Tammy le reclamó a Zero con una sonrisa.
Este guardó silencio por un tiempo, como Tammy sabia que no le respondería tomó la caja y se dispuso a marcharse.
- Lo haré- dijo mientras miraba por la ventana.
Tammy volteó su rostro sorprendida por sus palabras, por primera vez la estaba escuchando, Tammy sonrió al ver que Zero comenzaba a confiar un poco en ella, Tammy se quedó mirándolo por un momento, como siempre Zero lucia pensativo, no sabia por que, pero había algo en Zero, algo familiar, Tammy se quedó mirándolo en silencio, su corazón latía con fuerzas.
- Zero…- dijo sonrojándose- yo…-Tammy apretó fuertemente el mango de la caja y bajó la cabeza.
Zero la miró con detenimiento sin decir nada, se quedaron un tiempo así; un grito se escuchó y un gran escándalo vino del piso de abajo, Tammy y Zero se alarmaron pensando que talvez habían sido atacados.

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Mensaje por Invitado Sáb Mayo 09, 2009 2:56 pm

CAPITULO 10
“El nacimiento de un enemigo”


Hatoru, Kasumi y Tammy caminaban por el corredor de la escuela, Hatoru llevaba el uniforme de la escuela y los brazos sobre la cabeza.
- ¡Diablos!-dijo Hatoru bastante molesto, en ese momento tocó la venda que tenia en su mejilla.
- No es para tanto-dijo Kasumi con una sonrisa.
- Si, esa venda te queda bastante bien-dijo Tammy intentando contener la risa.
- Ja, muy graciosa- dijo mirándola aún enojado- esa cosa es realmente peligrosa.
- Vamos, no me digas que le tienes miedo a un indefenso minino- dijo Tammy en tono de burla.
- Yo no llamaría indefenso a esa cosa- dijo volteando el rostro.
- Baru no hizo nada malo, lo único que hizo fue defenderse, tal vez si no le hubieras pisado la cola, el no te hubiera atacado-dijo Kasumi sonriendo.
Ambas chicas recordaron como Baru se le había lanzado a la cara y no pudieron contener la risa.
- Ríanse todo lo que quieran- dijo Hatoru intentando ignorarlas- solo digo que ese animal tiene algo extraño, deberían ver como me miró cuando salí de la casa esta mañana- un escalofrío recorrió todo su cuerpo al recordar la penetrante mirada de odio del pequeño minino.
- Que clase de cazador eres si te asusta un pequeño gatito- dijo Tammy disfrutando la situación.
- Que no me asusta, solo que me produce desconfianza, eso es todo- dijo con altivez.
- Esta bien, como tú lo digas- dijo Tammy sin creerle lo que decía.
- Rayos, ya te dije que no le temo a esa bola con pelos- Hatoru comenzaba a desesperarse.
- Hatoru, puedes explicarme ¿Por que ingresaste a esta escuela?- dijo Kasumi intentando evitar el enfrentamiento que se avecinaba.
- Ya lo dije, además de servirme como camuflaje, esta escuela parecer ser el centro de reunión de los Zeed, por lo que sabemos de los Zeed, estos siempre están cerca de la semilla más poderosa, es como si esta los llamara, es más que posible que la semilla se encuentre en los alrededores así, si estoy aquí puedo localizarla más rápido, pienso que Zero pensó lo mismo y por eso ingreso a esta escuela- Hatoru cruzó sus brazos- no pienso dejar que Zero se me adelante, solo yo puedo poseer la semilla.
Kasumi sonreía al ver la energía que tenia Hatoru, pero algo llamó su atención; Tammy se encontraba distraída y pensativa.
- Tammy, ¿Sucede algo malo?- dijo mirándola preocupada.
- He, a no, nada- dijo sonriendo fingidamente.
- Es que te ves preocupada por algo.
- No me prestes atención, es solo que estoy un poco cansada, anoche me acosté muy tarde.
Kasumi no preguntó más y continuo mirando a Hatoru, quien exponía sobre sus grandes habilidades.


Tammy se encontraba sentada frente a la ventana y de forma pensativa.
- “No, no puede ser posible”-Tammy recordó los sucesos de la noche anterior cuando estuvo apunto de…- no, no puede gustarme de alguien como él- dijo con altivez- Zero no es la clase de chico que me gusta, a mi me gusta…- en la mente de Tammy apareció Hatoru con una rosa en su boca, pero la imagen se rompió en mil pedazos- no, tampoco él- dijo moviendo la cabeza de un lado a otro, a mi me gusta alguien como el señor Kayi- la sonrisa apuesta de Kayi apareció en su mente y el aire se llenó de flores y Tammy suspiró con ensoñación… Tammy recordó como su corazón latía con fuerzas cuando estaba con Zero en el ático-“¿Por que me sentí así…?”- Tammy miró el cielo.
- Tammy…-dijo la voz de Kasumi.
- Hola… ¿Que haces aquí?
- Eso mismo me pregunto yo, hace un rato que tocaron el timbre y tú aún no te cambias para ir a clase.
- ¿Qué?- Tammy miró a su alrededor y vio que nadie estaba en el salón, y que los uniformes estaban en los puestos-¡Hayyyy! Me van a castigar otra vez.

Tammy terminaba su décima sentadilla y ya sus piernas no le daban para más.
- ¡Vamos, señorita Ichido, aún le faltan cincuenta más!- dijo la entrenadora, una mujer musculosa y de cara tosca.
- Por que me sucede esto a mí- dijo mientras de sus ojos salían cataratas de agua.
- Lo lamento- dijo Kasumi avergonzada por que no había podido convencer a la entrenadora de que le perdonara el castigo.
Después de terminar la sentadilla numero cincuenta, las piernas de Tammy temblaban como gelatina y su cara parecía la de una persona apunto de desfallecer, Tammy cayó al suelo con los ojos en espiral.
- Te dije que lo lograrías- Kasumi le pasó una botella con agua, Tammy la tomó con ansias y comenzó a beber sin descanso.
- Ah, no puedo creer que me hubiera puesto hacer esto, pienso que la entrenadora y el profesor Fujitaka harían una excelente pareja, son tal para cual, solo viven para mortificarme- dijo Tammy enojada.
- Bueno, tu te lo buscaste esta vez y…ahora que lo pienso las otras veces también lo has hecho- dijo Kasumi con una mano en su mentón recordando.
- Ahora, tú estas de su lado.
- No es eso, solo estaba diciendo que tal vez tengan un poquito de razón- dijo Kasumi negando con sus manos.
- Y te dices llamar mi mejor amiga, pero… aún así no es justo, Zero llegó después que yo y a él no lo castigaron- dijo molesta cruzando los brazos mientras miraba a Zero, éste se encontraba sentado en las gradas del coliseo sin hacer nada.
- Creo que la entrenadora quedo asombrada con la habilidad de Zero en esgrima y esta esperando que forme parte del equipo de la escuela.
- Con que es eso, pero aún así no debería mostrar favoritismos con ningún estudiante.
- Si.
- Todos debemos ser tratados por igual.
- Aja.
- Eso no es justo, deberíamos quejarnos.
- Tienes mucha razón.
- Y…- dijo Tammy mirando a su espalda- ¿¿¿Qué hacen ustedes aquí????- Tammy miro a los chicos de su clase que se encontraban a su alrededor afirmando con la cabeza a cada palabra que decía.
- Es solo que estamos de acuerdo contigo- dijo un chico de cabello castaño.
- Si, no debemos permitir esta clase de injusticia- dijo otro de cabeza rapada.
- Nos queremos unir a tu causa- dijo otro de cabello rubio con decisión.
- ¡SI!-dijeron todos en coro levantando la mano.
- No será acaso que están celosos- dijo Kasumi mirándolos con desconfianza y luego mirando como todas las chicas de la clase se encontraban reunidas mirando a Zero.
- No, no es eso-dijo un chico con lagrimas en los ojos y empuñando su puño con fuerza.
- Es solo que queremos justicia- dijo otro en un tono digno.
- ¿Y por que me buscaron a mi?-dijo Tammy sin entender nada.
- Por que tú eres la única chica que no parece estar detrás de él y además entiendes lo que sentimos- dijo otro chico de cabello violeta.
- Si, como no- dijo Tammy sin creerse una sola palabra- y si quieren enfrentarlo por que no lo hacen ustedes mismos.
- ¡Por que no lo hacemos nosotros mismos!- dijo otro de los chicos alarmado- no viste lo que le hizo al capitán del equipo de esgrima, solo un loco querría retarlo.
- Entonces, ¿Por qué yo?-dijo Tammy señalándose.
- Bueno…por que tú…puedes hacerlo.
- Aja-afirmaron todos con la cabeza.
- Pero eso no explica por que me eligieron.
- Eso no importa, vamos ve y dile lo que piensas, nosotros te apoyaremos.
- Si pero…-una gigantesca gota apareció en la cabeza de Tammy, los chicos de la clase se encontraban ya bastante lejos.
- ¡Vamos, animo!-le gritó uno de ellos desde una de las esquinas del coliseo.
- Hay, por que yo…- dijo Tammy bajando la cabeza.
Tammy se acercó a Zero, el se encontraba recostado en la pared con los ojos cerrados, sin saber por que su corazón comenzó a latir con fuerzas y se sentía algo nerviosa como en aquella ocasión.
- No, esto no debe ser así- Tammy movió la cabeza de un lado al otro y adquirió una posición firme- voy hablar con él y decirle lo que pienso.
Pero cuando iba a llegar una barrera de chicas la detuvo.
- Zero.
- Hay, es tan apuesto.
- Tal vez reciba mi carta.
Tammy se encontraba sentada en el suelo sin creer lo que sucedía y con cara de “que fue lo que paso”.
- ¡Pero que les pasa a todas ustedes!- dijo molesta-¡Acaso no tiene un poco de dignidad, no puedo creer que persigan a alguien de esa manera, deberían buscar otra forma de vivir, en vez de estar de un lado a otro detrás de las personas!
- Eh… Tammy- dijo Kasumi tocándole el hombro- ya se fueron- Kasumi le señaló el lugar.
- Ah…-Tammy miró a su alrededor y vio que ya nadie estaba, al parecer Zero se había levantado y el resto de las chicas lo habían seguido.
- Vaya, parece que ha escapado- dijo uno de los chicos apareciendo de repente.
- Si, lo teníamos tan cerca- dijo otro al otro lado de Tammy.
- ¿Lo teníamos…?-dijo Tammy con cara de “eso me suena a mucha gente”.
- ¿No estaban escondidos?...- dijo Kasumi mirándolos con la misma cara.
- Solo esperábamos el momento, pero parece que le dio miedo.
- Yo que tenia tantas ganas de enfrentarlo, pero bueno será en otra ocasión.
- Si, si, si, si…- afirmaron los otros chicos.
- Son unos cobardes-dijo Tammy sin creer lo que veía.
- Tienes toda la razón- dijo Kasumi negando con la cabeza.

La entrenadora llamó la atención de todos y los reunió.
- Bueno, como ya se acerca el campeonato de esgrima de la ciudad, es necesario que elijamos a nuestros representantes, así que organizare un pequeño torneo para elegirlos, pero el único oponente que enfrentaran será… el señor Kimura- la entrenadora señaló a Zero quien tenia una actitud indiferente y estaba recostado en la pared.
Los chicos de la clase tragaron saliva todos a la vez.
- Vaya, por fin llegó la oportunidad de vengarse- dijo Tammy en un tono sarcástico.
- Creo, que me duele el estomago- dijo uno de los chicos.
- Yo deje algo en el salón y…es mejor que vaya.
- Le prometí al profesor Fujitaka que lo ayudaría a limpiar el corredor.
- Yo prometí ayudarlo a él.
- Así que es mejor que nos marchemos- todos comenzaron a irse.
- Ustedes no van a ningún lugar- dijo la profesora con mirada maliciosa.


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Mensaje por Invitado Sáb Mayo 09, 2009 2:57 pm

El primer chico sostenía la espada tembloroso, tenia el casco puesto y temblaba de pies a cabeza, Zero se colocó el casco, él no había dicho nada ante la propuesta de la profesora, solo había obedecido como siempre lo hacia, el chico se lanzó al ataque y Zero en un movimiento rápido le dio una estocada.
Así pasó el tiempo y en un momento casi todos los chicos se encontraban vencidos, la entrenadora estaba más que feliz.
- Por fin lograremos derrotar a esos engreídos del instituto Hatsura- dijo apretando su puño con fuerza.
Las chicas estaban que no cabían de la emoción, a cada movimiento que realizaba Zero las chicas suspiraban, a excepción de Tammy quien lucia bastante aburrida, al fin de cuentas no era la primera vez que veía luchar a Zero.
- Esto es tonto, lo único que hace es exhibirse-dijo volteando el rostro.
El último chico que quedaba se lanzó al ataque con lagrimas en los ojos y la nariz chorreante, Zero lo único que hizo fue moverse un poco y el chico se estrelló contra la pared, Zero se retiró quitándose el casco y todas las chicas lo miraban maravilladas.
- Esplendido, ahora nada podrá impedir que ganemos ese torneo, señor Kimura, usted será el capitán del equipo, ¿Que le parece?- dijo la entrenadora de forma entusiasta.
- No quiero hacerlo- dijo Zero en un tono indiferente.
- ¿Qué es lo que dice?-dijo la entrenadora sin entender.
- No deseo ser el capitán del equipo, participare, pero no haré nada más- Zero continuo caminando sin decir nada más.
- Que le sucede a este chico, nadie había rechazado el puesto de capitán antes, pero bueno ahora tenemos un problema más grave- la entrenadora miró a su alrededor- ahora ¿Quien más entrara al torneo?- la profesora vio en el suelo a los demás chicos de la clase.

Tammy se encontraba caminando por la calle acompañada de Kasumi, se encontraba desalentada y con la cabeza baja.
- Ay, por que a mi- dijo suspirando.
- Pero si la entrenadora solo te eligió de suplente, no puede estar tan mal, además yo también estaré allí- dijo Kasumi con una sonrisa.
- Tienes razón, hubiera sido peor, si, ser suplente no es tan malo, yo solo entraría si le sucediera algo a los participantes principales, además con Zero en el equipo dudo mucho que eso vaya a pasar- dijo aliviada- pero ¿Por que tuvo que elegirme a mi?
- Creo que dijo que era por que eras la única chica que era tan fuerte como un chico o algo por el estilo, aunque creo que fue más bien por que todos tenían miedo de entrar en el torneo.
- ¿Y a que se refería con eso de tan fuerte como un chico?- dijo Tammy con cara de “no me gusta como suena”.
- Si no lo recuerdas, eres la única que ha tenido más accidentes que todos los de la clase juntos y parece que no te sucede nada, o acaso olvidas la vez que la pelota de basketball te dio en la cara, o la vez que la pelota de fútbol te dio en la cara o la vez que…
- Esta bien detente, entiendo la idea, pero…a ti también te eligió la entrenadora, es que acaso sabes algo de esgrima.
- Si, solo un poco.
- Me alegra no ser la única involucrada, parece que la entrenadora esta muy segura de nuestro triunfo, aún recuerdo como sonreía- Tammy tembló- fue escalofriante, Kasumi, ¿Qué te pasa?
Kasumi se había detenido y miraba al frente con detenimiento.
- Mira- Kasumi le señaló a Tammy un lugar donde algunos chicos estaban parados.
- Esos chicos son del instituto Hatsura, ¿o no?
- Si, creo que el chico de allá es el capitán del equipo de esgrima, creo que su nombre es Eido Tokuma, él y su equipo tiene muy mala fama- Kasumi señaló a un chico de cabello rubio y semblante soberbio- pero lo que no entiendo es por que algunos chico de nuestra clase se encuentran allí también.
- Es cierto, parece que están en problemas.

El grupo de chicos se hallaba frente a una tienda, en un movimiento brusco arrojaron a otros chicos al callejón.
- Pero quien iba a decir que los encontraríamos aquí- dijo Eido mientras los otros reían maliciosamente.
- Si…tienes razón…fue…una coincidencia- dijo uno de los chico de la escuela de Tammy temblando.
- Fue una lastima que se fueran tan pronto el otro día, si no fuera una persona tan amable hubiera pensado que intentaban huir.
- No…nosotros no intentábamos huir- dijo el chico sudando.
- Entonces ¿Tienen el dinero o no?
- Bueno…lo que sucede es que aún no lo hemos conseguido.
- Eso es una verdadera lastima, por que no me queda otra opción que recordarles el por que deben pagarlo lo más rápido posible, chicos por que no les enseñan.
Los chicos que le acompañaban comenzaron a mover sus nudillos.
- Espera no…-el primer chico de la escuela cayó al suelo después de un fuerte puñetazo, luego lo siguieron los otros dos que lo acompañaban.
Los chicos del instituto los golpeaban sin piedad, Tammy y Kasumi que habían observado lo que ocurría, ocultas detrás de unas cajas se encontraban espantadas.
- No puedo soportarlo más- dijo Tammy intentando levantarse, pero la mano de Kasumi la detuvo.
- No, no vayas, tu no puedes hacer nada, solo conseguirás que te lastimen- dijo Kasumi en tono suplicante.
- Lo se, pero no puedo quedarme aquí solo mirando- Tammy salió de su escondite- ¡Deténganse!
Los chicos voltearon a ver a la intrusa, Eido quien sostenía a uno de los chicos de la escuela por el cuello se quedo mirándola.
- Y tú ¿Qué haces aquí?, es mejor que te largues, estamos atendiendo un asunto de negocios aquí- dijo Eido indiferente ante la presencia de Tammy.
- No lo haré, no dejare que unos abusones como ustedes lastimen a personas débiles y patéticas como ellos- Tammy señaló a los tres chicos que estaban en el suelo con sus caras hinchadas.
- Tammy no tenias que decirlo de esa forma- dijo Kasumi detrás de las cajas con una gota en la cabeza.
- Y ¿Qué puedes hacer al respecto?- dijo Eido de forma divertida.
- Bueno…yo…-Tammy recordó a Kasumi y dijo en voz alta-alguien ha ido a llamar a la policía y dentro de poco ellos vendrán y se los llevaran- dijo con una sonrisa confiada.
- Es ella la persona que iba a llamar a la policía- Eido señaló a Kasumi quien había sido sorprendida por los otros bravucones.
- Ah- la boca de Tammy se abrió al ver a Kasumi quien lucia bastante avergonzada.
- Lo lamento, me sorprendieron cuando intentaba escapar- dijo la chica con una sonrisa, sin saber que más hacer.
- Estamos perdidas- dijo Tammy mirando a los chicos a su alrededor y con dos gigantescas lagrimas en sus ojos.
- Que le parece jefe si a ellas también les enseñamos una lección- dijo uno de los bravucones el cual era bastante grande y tenia cara de estúpido.
- Hagan lo que quieran, al fin de cuentas no me importa- dijo Eido con indiferencia.
Los chicos rodearon a Kasumi y a Tammy, las dos se encontraban juntas, uno de los chicos le lanzó una bofetada a Kasumi, ella cayó al suelo.
- ¡Detente!- le gritó Tammy lanzándosele, pero el chico le dio un puñetazo en el estomago y Tammy cayó de rodillas sosteniéndose el vientre.
- Es mejor que se detengan- se escuchó la voz de un chico.
Todos voltearon a ver y vieron la sombra de alguien al final del callejón, éste se acercó caminando, el eco de sus pasos se escuchaba por todo el lugar, la imagen de un chico que portaba el uniforme de la escuela Asami apareció, el chico tenía la cabeza baja.
- Vaya, otro estúpido ha aparecido para que le demos una paliza- dijo uno de los grandulones golpeándose la palma de la mano.
- Es la última vez que se los digo, márchense de aquí- dijo con tranquilidad.
- Maldito mocoso, tú no eres nadie para ordenarnos nada, ahora veras- dijo un chico gigante que parecía ser de un grado superior, este se lanzó contra Zero.
Zero en un rápido movimiento lo eludió y luego tomó su brazo por la espalda y lo comenzó a retorcer de forma dolorosa.
- Estúpido…- dijo el chico con dolor y colocando una rodilla en el suelo.
- ¡Atrápenlo!- gritó otro chico.
Los cinco chicos se lanzaron al ataque, Zero le dio una patada en la espalda al que tenia sujeto por el brazo y lo lanzó contra sus compañeros, algunos cayeron, pero los que quedaban en pie se lanzaron al ataque, Zero eludió el puñetazo de uno y golpeo al otro arrojándolo contra su compañero, luego los otros se levantaron y lo arrinconaron para golpearlo, pero Zero rápidamente los fue golpeando, uno por uno. Zero comenzó a caminar despreocupadamente mientras los chicos caían al suelo.
- Zero…- dijo Tammy mirándolo sorprendida mientras sostenía su estomago, Kasumi también hacia lo mismo mientras tenia su mano en su mejilla.
- Con que tú eres Zero Kimura- dijo Eido sonriendo- me han hablado mucho de ti, pensé que te conocería en el torneo, pero parece que las circunstancias han permitido que sea un poco antes de lo planeado.
- No me interesa pelear contigo- dijo mirándolo fijamente.
- Pues es una lastima por que yo opino lo contrario, aunque…me hubiera gustado humillarte enfrente de todos- Eido tomó una vara que había en el suelo y con el pie le arrojó otra a Zero.
Zero la tomó y miró con detenimiento a Eido; éste tomó posición de combate y le lanzó el primer golpe, Zero lo eludió, pero en un nuevo ataque Eido tocó el pecho de Zero con la vara.
- Parece que tengo un punto, pero la próxima vez no será solo un juego.
Eido comenzó a atacar, pero esta vez con más fuerza, intentando lastimar a su oponente, el capitán del equipo de esgrima del instituto Hatsura tenia trucos bastante sucios y los empleaba a su cabalidad, Zero los enfrentaba con gran habilidad y ninguno de éstos había conseguido hacerle nada, Eido comenzaba a desesperarse y en un ultimo intento sacó un pequeño puñal de la manga de su uniforme y mientras daba un golpe con la vara con la otra mano se disponía a herir a Zero en un costado, pero antes de que lograra su objetivo Zero golpeó la mano del puñal y con otro golpe con la vara lo golpeó en el vientre con fuerza, Eido cayó al suelo con estruendo.
Tammy aspiró aire aliviada y luego se levantó mirando a Zero con gesto enojado.
- Si pensabas venir ayudar, ¿Por qué no viniste antes?, pasamos un mal rato por tu culpa.
Zero le dio la espalda y se fue.
- ¿Por qué siempre hace lo mismo?- dijo Tammy molesta- pero ya no importa, Kasumi ¿Te encuentras bien?- le preguntó a Kasumi mientras la ayudaba a levantar.
- Si, esto no es nada- dijo sonriendo- pero… ¿Por qué Zero llegó aquí?, ¿Cómo supo que estábamos en problemas?
- No lo se- dijo dándole la espalda y cruzando los brazos molesta- a lo mejor ni lo sabia, solo pasaba por aquí y por coincidencia nos encontró, al fin de cuentas dudo mucho que le haya importado salvarnos.
- Puede ser- dijo Kasumi mirando el final del callejón mientras Tammy hacia lo mismo.

La noche había caído y Eido caminaba hacia su casa, llevaba su mano vendada; con ira golpeo una cerca cercana con su mano buena, el puño comenzó a sangrar.
- ¡Demonios!- su cara reflejaba un gran enojo- ¿Cómo ese estúpido pudo derrotarme de esa manera?- Eido cerró los ojos y recordó la batalla que había tenido con Zero- pero me las pagara, prometo que me las pagara, no importa lo que tenga que hacer, pero lamentara haberse enfrentado a Eido Tokuma- Eido apretaba los dientes con ira.
- Pareces muy enojado- dijo la voz de un hombre desde las sombras.
- ¿Quién anda allí?- dijo Eido mirando el lugar.
- Deberías calmarte un poco- el hombre salió de las sombras- no es bueno para la salud- dijo mientras encendía un cigarro, el rostro de Kayi se iluminó con las llamas.
- ¿Y que diablos quieres?- dijo mirándolo con desconfianza.
- Realmente nada, lo único que busco es ayudarte- dijo con una sonrisa.
- ¿Ayudarme? Y por que crees que quiero tu ayuda, viejo es mejor que te largues si no quieres una paliza.
- Está bien lo haré- dijo de forma amable, y caminó hacia él pero cuando iba a pasarlo se detuvo- pero…acaso… ¿no deseas ser más fuerte?
- Más…fuerte- los ojos de Eido se paralizaron.
- Si, puedo lograr que seas más fuerte, solo debes venir conmigo.
- No creo que puedas hacer algo así- dijo mirándolo incrédulo.
- No puedes saberlo con seguridad, acaso no deseas ser más fuerte sin importar como.
- Puede que si…- Eido pensó por un momento y luego lo miró fijamente-esta bien, iré contigo, pero si me engañas lo lamentaras, mi padre es el dueño de una importante compañía y si algo me sucede desearas haberte muerto, ¿Entiendes?
- No te preocupes, no te arrepentirás- dijo con una sonrisa maliciosa.


El tan esperado torneo había llegado y todos se encontraban emocionados, en especial la entrenadora que iba de un lado a otro saltando de felicidad.
- Este día es perfecto, por fin podré ver a ese idiota del entrenador Umori derrotado ante mis pies- la entrenadora tenia un grueso rollo de periódico en las manos con la fotografía del entrenador Umori- ahora ese estúpido, enclenque, insecto vera de lo que puedo ser capaz- la entrenadora rompió en dos el rollo de papel- lo aplastare y lo haré llorar como la niña que es, suplicara clemencia mientras aplasto su deforme cabeza…
Todos los estudiantes que la veían tenían cara de asombro (puntos en vez de ojos) y gigantescas gotas en sus cabezas.
- ¿Que es lo que le sucede?- preguntó Tammy sin dejar de mirar a la profesora.
- Parece que el entrenador Umori fue su antiguo novio- le contestó Kasumi también mirando a la profesora.
- Toma esto y esto maldito, por dejarme plantada…- dijo la entrenadora saltando sobre los fragmentos de periódico.
- Con razón la dejo- dijo Tammy con cara de “que horror”.
- Hola- la voz de Hatoru se escuchó.
- ¿Qué haces aquí?- dijo Tammy sorprendida, mientras lo veía vestido con el traje de esgrima.
- Acaso no es obvio, he venido al torneo, soy el capitán del equipo de la escuela Asami- dijo con una sonrisa de película- es bueno que todos conozcan mis grandes habilidades, además...
- ¡Capitán!- un grupo de chicas comenzó a gritar desde las gradas.
- Es bueno recibir un poco de atención.
- Creo que no tiene remedio- dijo Tammy negando con la cabeza.
- Así parece- le contestó Kasumi.
- Y ustedes también vinieron apoyarme, puedo pedirle a las chicas que les den unos ponpones.
- ¡No somos ningunas porristas!- le gritó Tammy molesta- somos suplentes.
- Esta bien, pero no tienes por que gritar- dijo Hatoru tocándose los oídos.
- Creo que nunca cambiara-dijo Kasumi suspirando.
- Por lo que escuche Zero también participara, ¿Saben en donde esta?
- Por allá- dijo Tammy sin darle mucha importancia- como siempre se encuentra sentado sin hacer nada.
Zero se encontraba sentado en la banca de espera del equipo con los brazos cruzados y los ojos cerrados, pero de pronto algo llamó su atención y abrió los ojos mirando con detenimiento a un lugar; un grupo de chicos había entrado y entre ellos se encontraba Eido Tokuma, Hatoru también se había quedado mirándolo, pero su mirada era diferente a la habitual.
- ¿Sucede algo malo?- le preguntó Kasumi.
- No, no es nada, es mejor que me vaya, tengo que prepararme para el torneo, nos vemos- dijo con su sonrisa de siempre.
Tammy vio como se alejaba y volvió a ver a Eido, este se sentó en la banca de su equipo, pero Tammy notó que había algo extraño en él, su mirada estaba perdida y sus ojos tenían grandes ojeras, su cabello estaba desordenado y parecía algo débil, Tammy se preguntó que era lo que estaba sucediendo.


Última edición por Nakajima el Sáb Mayo 09, 2009 2:58 pm, editado 1 vez

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Mensaje por Invitado Sáb Mayo 09, 2009 2:57 pm

El torneo comenzó sin el menor contratiempo, las peleas se iban desarrollando de forma normal, la emoción rondaba entre los asistentes, después de un tiempo el turno de la escuela Asami había llegado, Hatoru fue el primero en combatir; saludo a su oponente de forma respetuosa y luego se lanzó al combate, así como Zero, Hatoru tenia una gran habilidad con la espada y en un momento derrotó a su oponente, Hatoru se quitó el casco y saludó al publico con gran alegría, al parecer Hatoru tenia tanta habilidad manejando al publico como manejando la espada, las chicas gritaban con gran entusiasmo al ver al apuesto capitán del equipo.
Hatoru se sentó satisfecho por su trabajo.
- A veces no puedo creer que sea tan bueno- dijo cerrando los ojos y en un tono bastante engreído.
- Es muy bueno con la espada, pero muy poco humilde- le dijo Tammy a Kasumi.
El turno de Zero también había llegado, Zero tomó su lugar de combate, Eido que todo el torneo había estado indiferente ante los combates prestó atención por primera vez, su mirada fría se centró en Zero.
El combate comenzó y como lo había hecho antes, Zero derrotó a su oponente fácilmente, Zero se sentó nuevamente sin demostrar ningún cambio en su expresión, las chicas gritaban su nombre y para sorpresa de Tammy y Kasumi algunos chicos de la clase también estaban allí apoyando a Zero, entre ellos se encontraban los chico que había salvado.
- Vaya, eso estuvo bastante bien, aunque debo reconocer que te faltó un poco de estilo, pero no importa, nadie puede ser tan bueno como yo- dijo Hatoru con su arrogancia de siempre.
Zero no le prestó ninguna atención y se sentó recostándose en la pared.
Las peleas continuaron y cada vez más se acercaban a las semifinales.
Los nombres de los siguientes participantes se anunciaron y Zero al oírlos miró al lugar de combate con detenimiento, Hatoru hizo lo mismo, la expresión de ambos era bastante seria.
Eido se levantó, uno de sus compañeros de equipo fue a darle ánimos, pero Eido golpeó su mano y siguió caminando, se colocó el casco y el referí dio el inicio de la pelea, el oponente le dio la primera estocada y Eido no hizo nada, luego volvieron al combate y el oponente le dio la segunda estocada sin problemas, pero cuando le iba a dar la tercera el oponente se detuvo, algo paralizaba su cuerpo, luego, en un instante, Eido dio una estocada y para sorpresa de todos la estocada de Eido traspaso el traje de su oponente y la espada se rompió a causa de la fuerza, Eido se retiró como si nada mientras su oponente se hallaba en el suelo, al llegar a la banca de su equipo todos se alejaron con temor mientras el se sentaba con los brazos cruzados mirando fijamente a Zero, ambos se miraron fríamente por un momento.
- ¿Pero que le sucede? La última vez que peleó no tenia tanta fuerza- dijo Tammy asombrada.
- Tienes razón, además luce diferente- dijo Kasumi mirándolo con detenimiento.
- Aquí sucede algo extraño- dijo Tammy mientras miraba a Eido y luego volvía su mirada hacia Zero y Hatoru.
Hatoru cerró los ojos y luego sonrió levemente.
- Es mejor que tengas cuidado, algo no esta bien en ese sujeto y lo sabes- dijo Hatoru sin mirarlo.
- Si, lo se- dijo Zero volviendo a su posición de siempre.
- Esta bien pero…
Algo llamó la atención de ambos, Zero abrió su mano y vio como el brillo del rastreador la iluminaba.
- Parece que por fin ha aparecido- dijo levantándose.
- Es una lastima, yo pensé que se demoraría un poco más, ya empezaba a ponerse interesante- dijo Hatoru con resignación.
Tammy y Kasumi estaban observando el combate de las semifinales.
- ¿En donde están?-dijo Kasumi.
- ¿Quiénes?- Tammy miraba para todos los lugares.
- Zero y Hatoru, no los veo en ninguna parte.
- Tienes razón, a donde podrán haber ido.
- Las finales comenzaran dentro de poco.
Algo que ni Tammy, ni Kasumi notaron era que no solo Zero y Hatoru habían desaparecido, el sitio que ocupaba Eido Tokuma se encontraba vació.

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